La Ciudad de México por muchos años fue considerada como una zona pacífica en la que no se tenían registros sobre la presencia de importantes cárteles, tales como el de Sinaloa o Tijuana, pero al registrarse diferentes sucesos violentos, fue que las autoridades comenzaron a alarmarse.
Al principio se tenía el conocimiento de grupos criminales que fueron clasificados como cárteles locales DF (Distrito Federal), los cuales se establecieron en localidades y alcaldía como Tepito, Iztapalapa, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y la Charola.
Pero los primeras organizaciones criminales que hicieron acto de presencia en la época moderna, fueron los hermanos Arellano Félix del Cártel de Tijuana, así como Amado Carrillo Fuentes, de Juárez, quienes se relacionaron con un grupo de asiáticos en la colonia Coreana, en el barrio de Tepito.
“En la capital se ubicaron grupos clasificados como cárteles locales DF, Tepito, Iztapalapa, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y la Charola, además se describía que grupos de asiáticos establecieron relación con el desaparecido Amado Carrillo y los hermanos Arellano Félix. En el Distrito Federal, se tiene fuerte presencia de la colonia Coreana, en el barrio de Tepito, según el apartado, grupos de narcotraficantes y los estados de influencia, los cárteles de Tijuana, Colima, Juárez, Sinaloa, Golfo y Oaxaca, tenían presencia en la Ciudad de México, como conclusiones, la Procuraduría señaló en el documento que podrán incrementar los hechos violentos, como ajustes de cuentas por la lucha de plazas y mercado interno”, narró el autor del libro ‘Narcos de México’.
Posteriormente, comenzaron a tener notoriedad cárteles de Tijuana, Colima, Juárez, Sinaloa, Golfo y Oaxaca, quienes comenzaron a pelearse la zona, es por ello que incrementaron los crímenes de alto impacto, tales como ajustes de cuentas por controlar el mercado interno.
A mediados de la década de lo 2000, los Beltrán Leyva, los entonces operadores del Cártel de Sinaloa tuvieron presencia en la zona, donde cometieron diversos crímenes, los cuales se les adjudicaron años más tarde con la captura de Sergio Villarreal Barragán, mejor conocido como ‘El Grande’.
Surgimiento de La Unión Tepito
A principios del 2010, cuando Édgar Valdez Villarreal, ‘La Barbie’ se encontraba libre, comenzaba a gestarse en las entrañas de Tepito, una de las organizaciones que aún sigue vigente, al ser la unión de diferentes narcomenudistas de la zona que posteriormente comenzaron con el cobro de piso y extorsión.
Actualmente, son los responsables de los delitos como piratería, venta de drogas, trata de blancas, venta de alcohol y tráfico de armas de fuego.