Las pescadillas son un plato tradicional mexicano que pueden resultar una buena opción para temporada de Cuaresma y a continuación, te decimos una receta sencilla para prepararlas.
Cabe señalar que las restricciones de comida durante este periodo del año tienen su su origen en las tradiciones y enseñanzas del cristianismo. Pues la Vigilia es es un periodo de cuarenta días que precede a la Semana Santa y culmina en la celebración de la Pascua.
El objetivo principal de no comer cierto tipo de alimentos y del ayuno durante la Cuaresma es recordar el sacrificio y sufrimiento de Jesucristo durante su estancia de cuarenta días en el desierto, donde ayunó y fue tentado por el diablo.
Cómo preparar pescadillas para Cuaresma
Las pescadillas son ideales para una comida informal y pueden adaptarse a diferentes rellenos, aunque el pescado suele ser el protagonista de este delicioso platillo mexicano.
Ingredientes:
- 500 g de filete de pescado blanco (puede ser tilapia, merluza, etc.)
- Aceite vegetal para freír
- 10 tortillas de maíz
- 2 tomates grandes, picados
- 1 cebolla mediana, finamente picada
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- 1 chile jalapeño, finamente picado (opcional)
- Jugo de 1 limón
- Sal y pimienta al gusto
- Lechuga picada, crema y salsa para acompañar
Preparación:
- Cocina el pescado: en una sartén a fuego medio, calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Añade el tomate y chile jalapeño, cocina por unos minutos hasta que el tomate suelte su jugo. Incorpora los filetes de pescado, el jugo de limón, sal y pimienta. Cocina hasta que el pescado esté bien hecho y se pueda desmenuzar fácilmente. Desmenuza el pescado en la misma sartén y mezcla bien con el resto de los ingredientes. Retira del fuego y reserva.
- Calienta las tortillas en una comal o sartén para que sean más flexibles y fáciles de doblar.
- Arma las pescadillas: coloca una porción de la mezcla de pescado sobre la mitad de cada tortilla, dobla y presiona ligeramente para cerrar.
- Frie las pescadillas: en una sartén profunda, calienta abundante aceite a fuego medio-alto. Una vez caliente, fríe las pescadillas por ambos lados hasta que estén doradas y crujientes. Puede ser necesario hacerlo en tandas para no sobrecargar la sartén. Una vez fritas, retíralas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Sirve caliente, acompañadas de lechuga picada, crema y tu salsa favorita.