El barco El Puma, perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha zarpado con la misión de investigar El Niño, un fenómeno climático de gran impacto global, que suele provocar sequías. Este estudio se centrará en las aguas del Pacífico mexicano, examinando variables oceánicas que incluyen aspectos físicos, químicos, biológicos y geológicos para entender mejor los efectos de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) en el contexto del cambio climático actual.
La investigación busca arrojar luz sobre cómo El Niño influye en el clima global y altera patrones de precipitación. Las preocupaciones por estos fenómenos se ha intensificado debido a la predicción respecto al ENSO, que podría alcanzará su máxima intensidad en el invierno de 2023 a 2024. Lo anterior exige un estudio detallado y directo más allá de lo que permiten las imágenes satelitales.
El Puma permitirá averiguar cómo México podría prepararse ante El niño
La investigación estará a cargo de María Adela Monreal Gómez y Martín Marino Ibarra, del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, junto a Ligia Pérez Cruz y Miguel Ángel Díaz Flores, del Instituto de Geofísica de la UNAM. Este proyecto es esencial para comprender los complejos mecanismos de El Niño y su interacción con el cambio climático, según la institución.
Este proyecto de investigación, denominado “Efectos de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) en el Pacífico Mexicano durante el evento 2023-2024″, pretende no solo contribuir al conocimiento científico sino también mejorar las estrategias para mitigar los impactos adversos de los eventos ENSO en la vida humana y los ecosistemas. La reciente tormenta Otis en el Pacífico mexicano ha subrayado la urgencia de estos estudios, demostrando los riesgos inminentes asociados con el cambio climático y fenómenos como El Niño.
La UNAM continúa liderando esfuerzos en la investigación climática y oceanográfica, reafirmando su compromiso con la generación de conocimiento interdisciplinario frente a los desafíos globales. La partida de El Puma representa un paso en la comprensión de El Niño y su papel dentro de los cambiantes patrones climáticos del planeta.