Alan González Meza, de 10 años y su madre, Rubi Nallely Meza, desaparecieron el pasado 10 de diciembre en el municipio de García, Nuevo León. La mujer fue hallada muerta días después, mientras que él sigue desaparecido.
La mujer originaria de San Martín Chalchicuautla, San Luis Potosí fue encontrada muerta en una noria ubicada en el mismo municipio en el que desapareció.
En tanto la Fiscalía General de Justicia (FGJ) del Estado de Nuevo León activó la Alerta Amber por la desaparición de Alan, al considerar que el menor de edad podría ser víctima de un delito.
“Se considera que la integridad del niño se encuentra en riesgo toda vez que puede ser víctima de la comisión de un delito”, se puede leer en la ficha de búsqueda emitida.
Alan fue visto con su padre el día de la desaparición
El último dato que se tiene de Alan es que estaba con su padre, Alejandro González Castellanos, de quien también se desconoce el paradero. Ambos fueron vistos a bordo de una camioneta marca Ford, modelo Ranger de cabina y media, de color rojo con redilas oscuras y paragolpes delantero plateado.
De acuerdo con la ficha de búsqueda, el menor nació el 10 de septiembre de 2013, tiene cabello ondulado de color castaño oscuro y mide un metro con 40 centímetros. Mientras las características físicas de su padre no fueron especificadas.
La FGJ de Nuevo León solicitó a la ciudanía compartir cualquier dato útil para localizar a Alan, al número telefónico (81) 2020 4439 o (81) 2020 4460. También se puede enviar información al correo electrónico alertamber@fiscalianl.gob.mx
Lo que se sabe sobre la muerte de la mamá de Alan
Medios locales reportaron el pasado 19 de diciembre que la Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas encontraron los restos de una mujer dentro de una noria ubicada a un costado de una brecha en las inmediaciones de Cerro Mota Chica, en el municipio de García.
El cuerpo fue encontrado durante un cateo ordenado como parte de una investigación de la Fiscalía, por el delito de desaparición cometida por particulares.
Los restos fueron recuperados con ayuda de Protección Civil estatal y de los municipios de Santiago y García. Debido al avanzado estado de descomposición fue requerida una prueba de ADN para identificar a la mujer.
Días más tarde trascendió que se trataba de Rubi, la madre de Alan. Familiares de la mujer confirmaron la noticia de su fallecimiento a través de redes sociales.