RBD hace historia en el Foro Sol: un concierto nostálgico con fans que esperaron por casi dos décadas

Su primera presentación en la Ciudad de México fue la prueba de que la banda está en plena forma

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@christianchavezreal.
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El jueves 30 de noviembre marcó un hito en la historia musical de México con el esperado regreso de RBD al escenario del Foro Sol de la Ciudad de México. Con cinco fechas más programadas en este emblemático recinto antes de cerrar su gira en el imponente Estadio Azteca, la banda conformada por Anahí, Dulce María, Maite Perroni, Christian Chávez y Christopher Uckermann se sumergió en un concierto épico que dejó sin aliento a los fanáticos que agotaron todas las localidades, creando un sold out absoluto.

El color rojo, emblemático de la banda, invadió el Foro Sol de manera abrumadora. La audiencia se vistió con uniformes rojos y prendas que hacían alusión a la icónica agrupación, creando un mar de seguidores devotos que llevaban consigo la esencia rebelde que marcó toda una generación.

El espectáculo no solo fue musical, fue un viaje sensorial que fusionó luces deslumbrantes, cambios de vestuario espectaculares y momentos inolvidables que hicieron de esta noche una experiencia única. Siete cambios de vestuario mantuvieron la atención de los espectadores, quienes vieron a sus ídolos transformarse ante sus ojos con cada canción.

Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.
Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.

Momentos destacados del concierto de RBD

El discurso pro LGBTQ de Christian Chávez se convirtió en uno de los momentos más destacados de la noche. En un llamativo traje de mariachi de color rosa, Chávez compartió con la audiencia su autenticidad y agradeció el apoyo de todos aquellos que lo acompañan en su viaje personal. Fue un gesto que resonó con fuerza en el Foro Sol, marcando un compromiso con la diversidad y la aceptación.

“No tengan miedo. Yo tengo 40 años y apenas estoy viviendo mi vida a pleno. Hay que dejar a todos ser como quieran. Y al que no le guste ‘que chingue a su madre’”, dijo Chávez con la parte final de su discurso coreada por el público.

Dulce María, por su parte, expresó su gratitud hacia los fans que, 17 años después de la separación de la banda, aún los recuerdan con cariño. “Gracias por esperarnos”, dijo emocionada, conectando de manera especial con una audiencia que ha sido testigo de su crecimiento como artistas individuales.

Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.
Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.

“Es un honor estar en casa después de 15 años, gracias por llevar nuestra música en su corazón, somos mexicanos”, dijo Dulce María.

Cada miembro de RBD tuvo su momento en el escenario, con sorprendentes elementos visuales que hicieron del concierto un espectáculo de primer nivel. Objetos voladores, plataformas que transportaban a los artistas por el cielo a metros del escenario y un despliegue de luces deslumbrantes se combinaron con las pulseras programadas que emitían diversos colores, creando un ambiente mágico e inolvidable.

La Kiss Cam añadió un toque de diversión al concierto, filmando a la audiencia y capturando momentos de afecto entre parejas y amigos. Durante la canción “Bésame sin miedo”, el público participó activamente, con besos que trascendieron las barreras de género, demostrando la diversidad y la inclusión que caracteriza a RBD y a sus seguidores.

Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.
Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.

El repertorio musical fue una oda a la nostalgia, con canciones emblemáticas que marcaron la trayectoria de la banda. “Enséñame”, “Este corazón”, “Empezar desde cero”, “Sólo quédate en silencio”, “Sálvame”, “Nuestro amor” y el clásico “Rebelde” fueron solo algunas de las joyas que resonaron en el Foro Sol, culminando con esta última poco antes de la medianoche.

El reencuentro de una generación

El público, en su mayoría compuesto por fans que ya no son adolescentes, sino adultos que han atravesado distintas etapas de la vida, se entregó por completo a la magia del reencuentro. Muchas de ellas son ahora madres, otras asistieron con sus amigas de toda la vida, formando un rango de edad que superaba los treinta años. No hubo una sola alma que no se sumergiera en la actuación de RBD, reviviendo la pasión y la devoción que experimentaron hace casi dos décadas.

Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.
Foto: Luis Angel H Mora, Infobae México.

“Muchos estamos aquí consintiendo a nuestro niño interior”, expresó Anahí en un videoclip proyectado en la pantalla gigante, una frase que encapsula perfectamente el espíritu de la noche. El regreso de RBD no solo fue un concierto, fue un reencuentro con la esencia rebelde que marcó a toda una generación, una conexión con el pasado que resonó en cada nota, en cada gesto y en cada palabra pronunciada por los artistas.

En resumen, la noche del jueves en el Foro Sol fue más que un concierto; fue una celebración de la música que trasciende el tiempo, una reunión de almas que, después de 17 años, siguieron esperando a sus ídolos con el mismo amor y entusiasmo de siempre. RBD no solo regresó, hicieron historia, dejando una huella imborrable en el corazón de sus fans y consolidando su lugar como leyendas de la música latina.