“Ya no quiero que haya más desmadre, por favor. Paren todo”. Estas fueron las palabras que Ovidio Guzmán lanzó desde un teléfono celular el 17 de octubre de 2019; aunque la llamada era con Iván Archivaldo -su medio hermano-, la orden iba dirigida a El Nini, el encargado de su seguridad y quien lideró la violencia que se desató durante el primer “culiacanazo”.
Cuatro años después Néstor Isidro Pérez Salas, alias “El Nini”, fue capturado en un operativo en Culiacán, Sinaloa, y trasladado a la Ciudad de México para ser ingresado al penal del Altiplano, donde se resolverá si será entregado en extradición a Estados Unidos o si enfrentará a la justicia mexicana.
Si lo entregan a Estados Unidos -donde enfrenta cargos en los distritos de Columbia y Nueva York por tráfico de cocaína, metanfetamina y fentanilo, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, represalias contra testigos y lavado de dinero- lo más probable es que los fiscales intenten que El Nini vaya colaborando para construir un juicio más sólido en contra de su exjefe, Ovidio Guzmán.
El exagente de operaciones internacionales de la Agencia para el Control de Drogas (DEA), Mike Vigil, precisó que hasta el momento no existe evidencia de que El Nini esté trabajando con la justicia norteamericana, pero “EEUU va a tratar de que vaya colaborando y que vaya declarando contra Ovidio Guzmán y los otros Chapitos”, aseguró para Infobae México.
¿Cuál será el futuro de El Nini?
Lo que sucederá con la situación legal de El Nini aún es incierto, apenas horas después de su detención en Culiacán arribó en un fuerte operativo a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México y aunque EEUU ofrecía hasta tres millones de dólares por información para capturarlo aún se desconoce si correrá el mismo futuro que Ovidio Guzmán.
En este sentido Mike Vigil indicó que lo más seguro, como ocurre con la mayoría de los narcotraficantes mexicanos, es que sus abogados promoverán una serie de amparos que les permitan evitar la extradición y mantenerse en el país cuando menos dos años.
El exagente de la DEA recordó que el caso de “El Ratón” fue especial porque " avergonzó al Gobierno de México con el “culiacanazo” y eso le dejó a la justicia mexicana un ojo morado”; sin embargo, precisó que existe una “fuerte posibilidad” de que los fiscales estadounidenses lo busquen para que colabore en las investigaciones contra los hijos del Chapo Guzmán y se convierta en “un clavo más del ataúd de Los Chapitos”.
“Vamos a rescatarte”, escuchó Ovidio Guzmán de voz de Iván Archivaldo la tarde del jueves negro. A pesar de que “El Ratón” le aseguró que ya se había entregado y le repetía “Ya paren todo, ya tranquilos, ya ni modo”, grupos armados comandados por El Nini desataban el caos en Culiacán: bloqueos, incendio de vehículos y balaceras dejaron como saldo un total de ocho personas muertas -entre ellos cinco criminales-, además de 11 civiles y cinco agentes de la Guardia Nacional heridos.
Aunque El Nini organizó un “desmadre” en octubre de 2019 para que soltaran a Ovidio Guzmán, y a pesar de las decenas de hombres a su cargo, durante su captura sólo se registraron dos disparos y ningún herido para detenerlo en la azotea de una casa de Culiacán. Esta vez no hubo “culiacanazo”.