Jesús Carlos Salmón Higuera, alias de ‘El Macaco’, fue un cabecilla de Los mazatlecos, brazo armado del Cártel de los Beltrán Leyva, quien en 2016 fue aprehendido por la masacre de siete miembros de la Policía Ministerial en El fuerte, así como participar en una balacera ocurrida en Tepic.
Sin embargo, en 2018 sorprendió a las autoridades, así como a los medios de comunicación debido a que la historia de su fuga del Centro Penitenciario de Aguaruto en Culiacán, fue una de las más peculiares.
‘El Macaco’ tuvo la idea de disfrazarse de policía con el fin de salir desapercibido del recinto, acción que pudo concretar sin ningún problema alguno, al estar acompañado de otros dos reos, así como un custodio que los guio hasta la salida.
Trascendió que los tres delincuentes salieron por la puerta principal sin que ningún otro empleado del centro penitenciario los detectara, al recuperar su libertad luego de pasar más de dos años tras las rejas.
Después de ejecutar su escape del penal sinaloense, unos meses más tarde, el sicario de los Beltrán Leyva fue ultimado a balazos cuando viajaba a bordo de un automóvil deportivo Chevrolet Camaro de color negro, al ir acompañado de José magdalena, de 26 años de edad y César Alberto, de 24 años.
El suceso tuvo lugar alrededor de las 02:00 horas, sobre las inmediaciones del Campo Seis, de la sindicatura de Estación Naranjo, perteneciente al municipio de Guasave, Sinaloa.
Le componen un narcocorrido
Tras su deceso, el cantante Alfredito Olivas le dedicó un narcorrido que lleva por nombre ‘El Zoológico’, que pareciera que no tiene relación alguna sobre el criminal, pero al analizarlo se dan cuenta que tienen algunas referencias, esto con el fin de poder comercializarlo.
“La ingeniería del topo, el salto canguro, andar o galopar ¿Qué es lo más seguro? El subconsciente no me dejaba dormir y mi compadre no me dejaba morir. El poder del león, la astucia del loro, el planeo del halcón, la fuerza del toro”, comienza el tema del artista sonorense.
“Me sonaba ilógico sufrir en un zoológico si el alma siempre está buscando la libertad. Iba a intentarlo si veía una oportunidad, peor que el cementerio, viviendo en cautiverio. La almohada y yo llegamos a esa conclusión, y He decidido hacer lo que hace el camaleón”, continúa al narrar al protagonista pensando su escape, esto previo a la idea de vestirse de policía para huir.
Utilizando las analogías del reino animal, Alfredo Olivas interpreta que ‘el mono’ es el fallecido sicario que buscaba reunirse con su ‘manada’, lo que es igual al grupo delictivo al que pertenecía.
“El mono esperaba reunirse con su manada, pero el mono ya no lo reconoció, y en su tierra se lo comió la tierra”, explicando su muerte a los dos meses de haber concretado su escape.