Un nuevo hecho de maltrato animal sacudió al estado de San Luis Potosí luego de que se diera a conocer del caso de ‘Tai’, un perrito de raza bull terrier que fue ‘“dormido” sin tener ningún mal médico.
El sacrificio del can fue reportado en una cuenta de Facebook identificada con el nombre de Pau Camarillo que aseguró ser la dueña y compañera real de la mascota con quien había compartido 14 años.
Según su relato, las responsables del fallecimiento del perrito fueron dos mujeres que responden a los nombres de Monserrat Chatelain Gamboa y Daniela González Villanueva, vecinas de Pau y Tai. Ellas habrían tomado al animal sin permiso de nadie, pues entre sus costumbres estaba recostarse afuera de su casa en la calle Mariano Azuela, en la zona de Tequis, en la capital de San Luis Potosí.
Tras sustraer al pequeño peludo, su dueña comenzó a buscarlo y al encontrarse con estas dos personas le confesaron que ellas lo habían llevado a la veterinaria con el “doctor Alejandro Villela Reyes” para que lo durmieran, sin dar más explicaciones.
“Al llegar a la veterinaria a buscar a mi perro, el veterinario comenta que ellas se presentaron como las dueñas del perro y lo sacrificaron”, relata Pau Camarillo desde su publicación en Facebook.
Incluso, agrega, las dos responsables se mostraban despreocupadas y hasta con un semblante de felicidad luego de haber sido parte de la muerte del pequeño Tai quien era una parte fundamental de su familia.
Reportan negligencias en la clínica
Después de que se presentara el reclamo correspondiente, la veterinaria presentó el expediente en donde quedó asentado que ambas mujeres dijeron ser dueñas de Tai y querían quitarle la vida. Además de inventar su vínculo con el perro, decidieron registrarlo como “Divino” y firmaron para consentir el acto.
Como consecuencia, la dueña real cuestionó las prácticas de la presunta veterinaria ya que es sumamente irresponsable que lleven a cabo estos actos sin contar con un diagnóstico previo que avale que el animal ya no puede ser curado.
Por su parte personal del lugar indicó que ellos procedieron debido a que el perrito sí presentaba signos de estar enfermo; no obstante, la familia del lomito indicó que si bien sí tenía padecimientos él estaba totalmente controlado con medicamentos y cuidado especial, por lo que no existe justificación alguna.