Drogas tradicionales y sintéticas: cuáles son más adictivas y peligrosas para la salud

Mientras que unas son extraídas de plantas, otras son fabricadas en laboratorios clandestinos mediante el uso de precursores químicos

El consumo de las drogas sintéticas ha aumentado en comparación con las drogas tradicionales, según la Sedena (Foto: AP /Jae C. Hong)

En el ámbito del narcotráfico hay dos clases de drogas principalmente: las tradicionales y las sintéticas. Uno de esos grupos tiene un mayor potencial de adicción, además de generar graves repercusiones físicas y psicológicas en sus consumidores, según han alertado las autoridades mexicanas.

Las drogas tradicionales se refieren, en su mayoría, al opio y marihuana, cuyos cultivos se intensificaron en la década de los 60 en el norte del país, como en Sinaloa, Chihuahua y Durango. A partir de 1980 comenzó el auge de la cocaína a nivel mundial, la cual es producida con las hojas de la planta de coca que son nativas de América del Sur.

En esta categoría también se encuentra la heroína, obtenida de los cultivos de amapola que se encuentran en Sinaloa, Durango y Guerrero, según informes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

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Fue a partir del sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) que la Sedena detectó un incremento de laboratorios clandestinos en los que se fabrican drogas sintéticas -como la metanfetamina-, mientras había un decremento en los cultivos de marihuana, debido a la legalización de su consumo en algunas entidades de Estados Unidos (EEUU).

Las drogas sintéticas se producen en laboratorios clandestinos con el uso de precursores químicos (Foto: Archivo)

Ahí radica la diferencia entras las drogas tradicionales -también llamadas naturales- y las sintéticas. Las primeras son extraídas de plantas y las segundas son elaboradas en laboratorios clandestinos mediante el empleo de precursores químicos que en su mayoría son ilegales. Sin embargo, ambas requieren de ciertos métodos para su procesamiento.

“Mientras que la producción de las drogas clásicas extraídas de plantas depende de materias primas naturales que sólo se producen en ciertos lugares geográficos, la fabricación de drogas sintéticas requiere normalmente sustancias iniciales que en la mayoría de los casos pueden obtenerse fácilmente en todo el mundo”, se lee en el informe Entendimiento del fenómeno de las drogas sintéticas clandestinas de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNDOC).

Riesgos de las drogas tradicionales

  • Marihuana. Nivel de adicción: leve. Daños en la salud según la Sedena: aumento de la frecuencia cardiaca, deterioro en la memoria, coordinación y concentración, así como daño pulmonar y hasta psicosis.
  • Heroína, morfina y cocaína. Nivel de adicción: intermedio. Daños en la salud: euforia y analgesia, disminución de la presión sanguínea y frecuencia cardiaca, deterioro de la memoria, somnolencia y dificultad para respirar que puede llevar a la muerte por asfixia.
Los precursores químicos empleados en la fabricación de drogas sintéticas generan efectos graves en los consumidores (Foto: Archivo)

Durante la presente administración encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se han reducido los cultivos de los que se extraen las drogas tradicionales. En el 2018 se detectaron 23 mil 492 hectáreas de amapola y dos mil 749 de marihuana. En 2021 se contabilizaron 11 mil 162 hectáreas de amapola y mil 034 de marihuana, según datos de la Sedena.

Drogas sintéticas

Las drogas sintéticas pueden ser clasificadas en: sedantes (como el fentanilo), estimulantes (anfetamina y metanfetamina) y alucinógenas (L.S.D.). Los precursores químicos usados para su fabricación provienen principalmente del continente asiático y llegan a los puertos de Manzanillo, Colima; Lázaro Cárdenas, Michoacán, y Mazatlán, Sinaloa. Los más empleados son:

-Acido fenilacético, que puede provocar alergias e insuficiencia renal crónica.

-1-fenil-2-propanona, cuyos efectos son hemorragias cerebrales y discapacidad temporal.

-Acetona, usado para la fabricación de plásticos, pero cuyo consumo puede generar envenenamiento e intoxicación.

-Ácido clorhídrico, empleado para limpiar láminas de acero. Sus efectos son quemaduras y edema pulmonar.

-Tolueno, cuyo uso común es como disolvente para pinturas. Su consumo puede provocar irritación en los ojos, la piel y vías respiratorias.

-Sosa cáustica, usada para la elaboración de detergentes. Sus consecuencias son dolor de cabeza intenso.

Los laboratorios clandestinos se ubican principalmente al norte del país, como en Sinaloa (Foto: Sedena)

Debido a que las drogas sintéticas son fabricadas en laboratorios clandestinos, su procesamiento contamina el aire, suelo, ríos y lagos, además de afectar a las actividades agrícolas y ganaderas. La mayoría de estos espacios se encuentran en zonas rurales de Sinaloa, Michoacán, Jalisco y Durango.

Riesgos de las drogas sintéticas

  • Metanfetamina. Nivel de adicción: elevado. Riesgos para la salud: incremento en la presión sanguínea, sensación de euforia, disminución del apetito y el sueño, crisis convulsivas y aumento de temperatura que puede derivar en la muerte del consumidor.
  • Fentanilo. Nivel de adicción: muy elevado. Riesgos para la salud: disminución a la sensibilidad del dolor, decremento de la presión sanguínea y frecuencia cardiaca, asfixia, naúseas, confusión y pérdida del conocimiento. También hay una alta posibilidad de una sobredosis (cabe recordar que este opioide puede ser hasta 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más que la morfina).

“Las drogas sintéticas tienen una tendencia a la alza en su consumo, debido a su rápida adicción, un menor esfuerzo de producción y transporte, así como por las ganancias que generan a la delincuencia organizada”, indica la Sedena.

Debido a las graves repercusiones en la salud, el promedio de vida de un consumidor de drogas sintéticas a partir de su primera dosis puede variar entre los 17 y 18 años, según la sustancia ingerida y la frecuencia de su uso.

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