Recientemente, el cantante español Miguel Bosé anunció que se encuentra en proceso de recuperación del habla normal; el especialista le ha comunicado que le queda un año de tratamiento, por lo que no regresará a los escenarios hasta octubre de 2024.
Además, ante el estreno de la serie Bosé en su país natal, los internautas han incrementado la búsqueda de sus más íntimas memorias, “El hijo del Capitán Trueno”, libro en el que se basa la producción.
A pesar de que siempre ha tratado de mantener su vida personal en un halo de misterio, en este texto autobiográfico, el hijo de la fallecida Lucía Bosé decidi plasmar de forma íntima las memorias de su niñez, adolescencia y su llegada a la fama, especialmente la difícil relación con su padre.
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En las páginas de “El hijo del Capitán Trueno” el artista da un nuevo vistazo a ese Bosé de talento extraordinario el cual se ha caracterizado a lo largo de los años por pulverizar prejuicios. Al principio, un niño con un padre todopoderoso y autoritario al cobijo de una madre de legendaria belleza.
Al torero Luis Miguel Dominguín, su padre, lo describe como un hombre acostumbrado a imponer su ley, y como una de sus relaciones personales más complicadas. Retrata a un Dominguín de carácter autoritario, el intérprete de “Amante Bandido” comparte cómo su padre le imponía montar a caballo, ir de cacería, pescar y otras actividades.
Bosé se abre de capa y relata cómo, con tan solo unos once años de edad, su padre ya ansiaba que cumpliera doce para que fumara su primer cigarrillo y enrolarlo dentro de un safari de cacería, mientras repetía “Voy a conseguir hacer de ti un hombre”; al tiempo que relata sus primeros encuentros sexuales con hombres, algo que se había guardado por mucho tiempo.
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Uno de los pasajes incluidos en la bioserie, y del cual da cuenta el libro, es una truculenta historia en la que Bosé relata cuando en su adolescencia llevó a Ana Obregón, su novia de entonces, a la finca de Dominguín; su padre manda al chico por ahí y aprovecha para acercarse de forma íntima a la chica, ella huye inmediatamente a la habitación del joven intérprete.
El cantante español ha declarado haber sanado algunos aspectos de la relación con su padre. Inclusive los recuerdos de los enfrentamientos de Dominguín con su esposa, y aquella frase repetitiva de su padre “¡Maricón, Lucía, el niño va a ser maricón! ¡Seguro!”. En las páginas de “El hijo del Capitán Trueno” el autor relata como llego a rendirse ante las expectativas de su progenitor, para comenzar a ser él.
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