Los habitantes del Distrito Central comenzarán a experimentar una reducción en los periodos de racionamiento del servicio de agua potable, luego de que las lluvias permitieran mejorar los niveles de almacenamiento en los principales embalses que abastecen a la capital hondureña.
El alcalde Juan Diego Zelaya informó que los ciclos de distribución pasarán de 12 a nueve días, una medida que se implementará de forma progresiva a partir de este lunes, sector por sector, hasta alcanzar la totalidad de las zonas contempladas en el esquema de abastecimiento.
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Según explicó el edil, el objetivo es completar la transición en un plazo aproximado de siete a diez días, por lo que la aplicación del nuevo calendario no será simultánea en todos los sectores.
La decisión responde a la recuperación de las reservas de agua, especialmente en las represas Los Laureles y La Concepción, que forman parte del sistema de abastecimiento de Tegucigalpa y Comayagüela.
Zelaya señaló que la mejora en los niveles de almacenamiento permite modificar la programación del suministro, aunque advirtió que la población debe mantener las medidas de ahorro para evitar que las reservas vuelvan a disminuir.
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Plan de distribución
Uno de los factores que favorecieron la decisión municipal es la recuperación de la represa Los Laureles, que llegó al 100% de su capacidad de almacenamiento, incluida su cortina inflable, según informó el alcalde.
Este embalse constituye una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para la capital y su recuperación representa un alivio para el sistema, que enfrentaba dificultades por los bajos niveles registrados durante el periodo de escasas precipitaciones.
Por su parte, el embalse La Concepción reporta un almacenamiento del 40,24%, mientras que el alcalde indicó que ya había superado el 40% cuando se tomó la decisión de reducir los racionamientos.
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Pese a esa mejoría, el nivel de La Concepción continúa siendo un factor que requiere atención por su importancia para garantizar el suministro de agua potable a la población.
Las autoridades municipales esperan aprovechar la disponibilidad de agua en Los Laureles para reforzar las reservas de La Concepción y mejorar la capacidad de respuesta del sistema de distribución.
Como parte de las medidas para fortalecer el abastecimiento, Juan Diego Zelaya anunció un trasvase de agua desde Los Laureles hasta La Concepción, con el propósito de aprovechar las reservas disponibles en el primer embalse e incrementar el volumen almacenado en el segundo.
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El proyecto contempla el traslado del recurso mediante una tubería de aproximadamente 10 kilómetros de extensión, que pasará por debajo del Anillo Periférico hasta llegar a la planta de tratamiento de La Concepción.
Esa conexión permitirá conducir agua entre ambos sistemas y aumentar la disponibilidad del recurso para el abastecimiento de la capital.
El trasvase adquiere relevancia porque Los Laureles ya alcanzó su capacidad máxima, mientras que La Concepción todavía necesita recuperar una mayor proporción de sus reservas para ofrecer mejores condiciones de suministro.
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Uso responsable del agua
El alcalde adelantó que, si la represa La Concepción alcanza el 50% de su capacidad, se podría evaluar una nueva modificación en los periodos de racionamiento. Sin embargo, esa posibilidad dependerá de la evolución de las reservas y de las condiciones del sistema de abastecimiento.
Zelaya pidió a los capitalinos continuar utilizando el agua de manera responsable, pese a la mejoría registrada en los embalses. Advirtió que las lluvias podrían volver hasta mayo, una vez superado el fenómeno climático de El Niño, por lo que la recuperación actual no debe interpretarse como una razón para desperdiciar el recurso.
La capital hondureña enfrentaba un esquema de racionamiento de agua potable de hasta 12 días desde el 21 de septiembre, debido a los bajos niveles de almacenamiento en los embalses y la falta de lluvias.
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Esa programación prolongó los periodos de espera de numerosas familias para acceder al servicio, y obligó a los hogares a administrar cuidadosamente el agua destinada al consumo, la preparación de alimentos, la higiene y otras necesidades cotidianas.
La recuperación de Los Laureles y la mejoría gradual de La Concepción permiten ahora avanzar hacia un calendario menos restrictivo, aunque el suministro seguirá dependiendo de la disponibilidad de agua y de la capacidad operativa del sistema.
La reducción anunciada representa un cambio en la programación del servicio, pero no implica abastecimiento continuo ni la desaparición de las restricciones. Las autoridades recomiendan consultar los horarios correspondientes a cada sector y mantener reservas domésticas utilizadas de forma responsable.
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Zelaya también señaló la necesidad de avanzar en la construcción de la represa San José, al considerar que la capital requiere ampliar su infraestructura de almacenamiento para enfrentar futuros periodos de escasez.
La propuesta apunta a fortalecer la capacidad del sistema de abastecimiento y reducir la vulnerabilidad de Tegucigalpa y Comayagüela ante temporadas prolongadas sin lluvias.
Mientras se avanza en soluciones de largo plazo, las autoridades deberán mantener el seguimiento de los niveles de los embalses y ajustar la distribución de acuerdo con las condiciones disponibles.
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