Las lluvias de octubre mantienen en alerta a las autoridades hondureñas, mientras los equipos de emergencia evalúan los daños en distintas comunidades del país.
Más de 600 familias han resultado afectadas desde el 2 de octubre, según el balance preliminar presentado este viernes por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), que continúa con las labores de asistencia humanitaria y monitoreo de zonas vulnerables.
PUBLICIDAD
El jefe de operaciones de la institución, Luis Salinas, explicó que los equipos de campo recopilan información sobre las viviendas dañadas y las personas perjudicadas por las precipitaciones, con el objetivo de establecer un registro más preciso de las afectaciones.
“En este momento tenemos más de 600 familias que han sido afectadas producto de la lluvia desde el 2 de octubre hasta la fecha. Ese es el dato que nosotros tenemos ahorita, que se está dando atención también a esas familias, personas que han sido afectadas”, manifestó.
El funcionario aclaró que la cifra corresponde al ámbito nacional y que el reporte todavía está en proceso de actualización, debido a que los equipos técnicos continúan inspeccionando las zonas afectadas.
PUBLICIDAD
Además de las evaluaciones de daños, las autoridades mantienen un monitoreo permanente de varios ríos del territorio hondureño por el incremento de sus caudales, una situación que podría provocar inundaciones en comunidades cercanas.
Entre los puntos bajo vigilancia se encuentra el río Ulúa, cuya crecida representa un riesgo para sectores como Finca 11, en El Progreso, así como para zonas de San Pedro Sula y otras comunidades ubicadas en áreas vulnerables.
Salinas indicó que las instituciones de respuesta permanecen pendientes de la evolución de los niveles de agua para identificar posibles escenarios de riesgo y actuar oportunamente ante cualquier emergencia.
PUBLICIDAD
La vigilancia preventiva busca reducir la exposición de las familias que residen en las riberas y otros sectores susceptibles a inundaciones, especialmente durante la temporada lluviosa de octubre.
El funcionario señaló que los equipos desplegados en el terreno están recopilando los datos de las afectaciones para incorporarlos a la plataforma de registro de emergencias.
“Nosotros ya estamos haciendo el informe de afectaciones a nivel nacional, que los equipos se encuentran en el terreno haciendo la evaluación de daños, recolectando la información, la suben a la plataforma y así nosotros tenemos un reporte más exacto para poder informar a la población de los daños que han ocurrido producto de las lluvias de temporada de octubre”, añadió.
PUBLICIDAD
Como parte de la respuesta a las precipitaciones, 23 instituciones del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) se mantienen activadas para coordinar las acciones de prevención, asistencia y atención a las personas afectadas.
La movilización institucional se desarrolla mientras continúa vigente la Alerta Amarilla por 48 horas en el Distrito Central y en municipios aledaños al río Guascorán, donde las autoridades mantienen vigilancia preventiva debido a las condiciones meteorológicas y al comportamiento de los caudales.
La coordinación entre las instituciones busca facilitar la evaluación de daños, la identificación de necesidades y la entrega de ayuda humanitaria a las familias que han sufrido las consecuencias de las lluvias.
PUBLICIDAD
Copeco también mantiene el seguimiento de las condiciones en diferentes departamentos para determinar si es necesario modificar las medidas preventivas conforme evolucione la situación.
De acuerdo con Salinas, las Alertas Verdes continúan vigentes en los departamentos de Copán y Santa Bárbara, además de San Pedro Sula.
Por otra parte, el Distrito Central y los municipios aledaños al río Guascorán permanecen bajo Alerta Amarilla, debido a las condiciones de los caudales y la necesidad de mantener medidas de vigilancia ante posibles inundaciones.
PUBLICIDAD
Las autoridades continúan evaluando los daños ocasionados por las precipitaciones y actualizando la información recopilada por los equipos de campo. El balance de más de 600 familias afectadas podría precisarse conforme avance el levantamiento de datos a nivel nacional.
Mientras persistan las condiciones de riesgo, la vigilancia de los ríos y la asistencia a las comunidades afectadas seguirán siendo parte de las acciones prioritarias de los organismos de respuesta durante la temporada lluviosa.
PUBLICIDAD