El costo de cubrir los alimentos y productos esenciales continúa aumentando en Honduras. La iniciativa ciudadana Defensa de la Comida (Defco) calcula que su canasta básica de aproximadamente 100 productos llegó en septiembre a L16.800 mensuales, unos US$627, después de comenzar 2026 alrededor de los L16.000, cerca de US$597.
Eso representa un encarecimiento aproximado de L800 (US$30) en nueve meses, según explicó el presidente de la organización, Adalid Irías.
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El problema adquiere otra dimensión cuando se compara con los ingresos. Defco toma como referencia un salario mínimo promedio cercano a L14.000 (US$522), por lo que existiría una diferencia mensual de unos L2.800, aproximadamente US$104, solo para alcanzar el valor de la canasta calculada por la organización.
Carne y huevos muestran aumentos mayores al promedio
El alza no ha sido uniforme. Irías puso como ejemplo la carne popular de res, que actualmente se comercializaría alrededor de L105 por libra (US$3,92), frente a valores anteriores de entre L80 y L82 (US$2,99-US$3,06).
El cartón de huevo grande, dependiendo del establecimiento, puede alcanzar entre L120 y L125 (US$4,48-US$4,66), después de ubicarse anteriormente entre L100 y L105. Un monitoreo reciente de Defco confirmó que en comercios fuera de los acuerdos especiales de precios pueden encontrarse cartones entre L115 y L125.
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Café envasado, maíz y frijoles también aparecen entre los productos bajo presión. Defco calcula que algunos de ellos acumulan incrementos de entre 7% y 10%.
Irías relacionó este comportamiento con la aceleración de los precios generales y señaló una inflación interanual de 6,20% hasta agosto.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre inflación y costo de la canasta básica.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Banco Central mide cientos de bienes y servicios y asigna diferentes ponderaciones según los patrones de gasto de los hogares.
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La metodología actual del BCH utiliza una canasta actualizada con 405 bienes y servicios, de los cuales alimentos y bebidas no alcohólicas representan el 25,6% de la ponderación.
Por eso, que determinados alimentos suban 10%, 20% o más no significa necesariamente que la inflación general aumente en la misma proporción. Aquí aparece uno de los puntos clave.
Los L16.800 de Defco no son una cifra única u oficial aplicable a todas las familias hondureñas. Su cálculo considera aproximadamente 100 productos y responde a su propia metodología de monitoreo.
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La Dirección de Protección al Consumidor, por ejemplo, reportó recientemente una canasta cercana a L8.600 (unos US$321) en el Mercado Zonal Belén de Tegucigalpa, prácticamente la mitad de la estimación de Defco.
La diferencia no significa necesariamente que una de las cifras sea falsa: puede depender de cuántos productos se incluyen, cantidades, calidad, establecimiento, ciudad y frecuencia de compra.
Precisamente por eso, al hablar de “canasta básica” resulta indispensable especificar quién la calcula y qué contiene.
Defco ya había advertido en agosto que el costo de su canasta podría superar los L17.000 (aproximadamente US$634)antes de finalizar el año si continúan las presiones provocadas por sequía, combustibles, energía y precios internacionales.
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El reto para los hogares no es solamente cuánto aumenta la inflación general, sino cuánto suben específicamente los productos que compran todas las semanas.
Y ahí está la principal señal de alerta: cuando alimentos básicos crecen más rápido que los ingresos, cada aumento obliga a reducir cantidades, sustituir productos o destinar una proporción mayor del salario a comer.
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