Los embalses que abastecen de agua potable a la capital hondureña entraron en un escenario de riesgo hídrico crítico, de acuerdo con el más reciente boletín emitido por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), que refleja una reducción considerable en las reservas disponibles.
El informe establece que la represa La Concepción se encuentra al 24.84 % de su capacidad, mientras que el embalse Los Laureles registra un nivel de 25.77 %. Ambos sistemas constituyen fuentes importantes para el suministro de agua de los habitantes del Distrito Central.
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La situación mantiene bajo vigilancia a las autoridades municipales, que trabajan en la búsqueda de alternativas para garantizar el abastecimiento de la población ante la disminución de las reservas y las condiciones climáticas que han afectado al país.
Según los datos de UMAPS, el embalse La Concepción presenta actualmente un nivel de 24.84 %, con un volumen almacenado de 8,989 milímetros cúbicos.
El nivel del embalse se ubica en 1,133.46 metros sobre el nivel del mar, mientras que la producción de la planta alcanza los 850 litros por segundo.
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La reducción de las reservas representa un desafío para la administración del servicio, especialmente ante la necesidad de mantener un suministro que permita atender la demanda de la población capitalina durante el periodo de escasez.
La situación de La Concepción se suma a la registrada en Los Laureles, donde los niveles también se mantienen por debajo del 26 %.
El boletín de UMAPS señala que el embalse Los Laureles registra un nivel de 25.77 %, con un volumen almacenado de 2,709 milímetros cúbicos.
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El nivel del embalse se encuentra en 1,015.83 metros sobre el nivel del mar, mientras que la producción de la planta es de aproximadamente 450 litros por segundo.
Los datos reflejan la presión que enfrentan actualmente las fuentes de abastecimiento de la capital, en momentos en que las autoridades analizan distintas medidas para garantizar la continuidad del servicio.
Ante este panorama, la Alcaldía del Distrito Central anunció que trabaja en la incorporación progresiva de nuevas fuentes de agua mediante la habilitación de pozos.
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El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, informó recientemente que la municipalidad dispone de 41 pozos de su propiedad que serán habilitados como parte de las acciones para enfrentar la crisis hídrica.
De acuerdo con el funcionario, el proceso comenzará con un primer bloque de 15 pozos, cuya puesta en funcionamiento está prevista para los meses de septiembre y octubre.
“Después de que terminemos con los 41 que están en propiedad nuestra, podemos avanzar a lo que son los pozos privados. En este primer bloque son 15 pozos, los que estaremos habilitando en los meses de septiembre y octubre”, detalló Zelaya.
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La estrategia contempla posteriormente evaluar la incorporación de pozos privados, una vez que concluya la habilitación de las fuentes que pertenecen a la municipalidad.
El objetivo es ampliar la disponibilidad de agua para la población y reducir la presión sobre los embalses, que actualmente presentan niveles críticos.
Zelaya explicó que la frecuencia con la que se podrá distribuir el agua también estará condicionada por el comportamiento de las lluvias y el estado de las reservas.
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Según el alcalde, si comienzan a registrarse precipitaciones que permitan una recuperación de los niveles, el suministro podría realizarse con una frecuencia de entre siete y nueve días.
No obstante, aclaró que las decisiones sobre el manejo de las represas deberán tomarse con base en las recomendaciones del comité técnico encargado de evaluar las condiciones de los embalses.
“Si las lluvias se comienzan a dar van a poder suministrar el agua cada nueve días o siete, pero tienen que estar revisando con el comité técnico”, explicó.
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El funcionario añadió que, si los especialistas determinan que es necesario reducir el volumen de producción de las represas para preservar las reservas existentes, las autoridades deberán aplicar esa medida.
El alcalde señaló que la escasez de agua no es un problema exclusivo de la capital, sino que afecta a diferentes municipios de Honduras.
Zelaya relacionó la situación con los efectos del fenómeno de El Niño, al que atribuyó parte de las condiciones de sequía que han afectado al país y que, según manifestó, también han generado consecuencias en la producción de alimentos.
El funcionario advirtió que en algunos municipios existen dificultades para acceder a alimentos y sostuvo que las autoridades buscan evitar que la crisis hídrica termine generando también problemas sanitarios.
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