Los resultados de la prueba PISA 2025 volvieron a poner sobre la mesa las profundas brechas educativas que persisten en Centroamérica. La prueba PISA 2025 mostró que Costa Rica obtuvo los mejores resultados de la región entre los países participantes, El Salvador registró avances y Guatemala sufrió una caída en sus indicadores, mientras Honduras no apareció en la evaluación y no cuenta con datos comparables en ciencias, lectura, matemáticas ni resolución computacional.
La ausencia no significa que Honduras haya obtenido una posición determinada ni que haya registrado un descenso en sus resultados. Simplemente, el país no cuenta con datos de PISA 2025 (no participa desde el 2022) que permitan compararlo directamente con sus vecinos.
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La situación generó cuestionamientos entre especialistas hondureños, que consideran que las evaluaciones internacionales pueden servir como una herramienta para conocer las fortalezas y debilidades del sistema educativo y contrastar el desempeño nacional con las tendencias internacionales.
Según el informe denominado “Resultados de PISA 2025″ Costa Rica obtuvo 424 puntos en ciencias, 416 en lectura, 387 en matemáticas y 452 en resolución computacional, con lo que registró el mejor desempeño regional en las cuatro áreas evaluadas.
El país también registró una evolución favorable respecto de 2022. En ciencias aumentó 13 puntos, mientras que en lectura avanzó un punto y en matemáticas, tres.
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A pesar de esa mejora, Costa Rica todavía se encontró por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), particularmente en matemáticas, donde alcanzó 387 puntos frente a los 463 del promedio de los países de la organización.
El peso de la desigualdad
El Salvador también presentó una tendencia positiva. Alcanzó 385 puntos en ciencias, 366 en lectura, 346 en matemáticas y 401 en resolución computacional. En ciencias, el país mejoró 12 puntos frente a la medición anterior, mientras que avanzó dos puntos en lectura y tres en matemáticas.
Los resultados salvadoreños también revelaron la magnitud del desafío. Alrededor del 61% de sus estudiantes presentó bajo desempeño simultáneamente en ciencias, lectura y matemáticas.
Guatemala obtuvo 351 puntos en ciencias, 337 en lectura, 334 en matemáticas y 369 en resolución computacional.
Más allá de los puntajes, PISA volvió a mostrar el peso de las condiciones socioeconómicas sobre el aprendizaje.
En Guatemala, por ejemplo, el nivel socioeconómico explicó el 17,1% de la variación del rendimiento en ciencias, por encima del promedio de la OCDE, que se situó en 11,6%.
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En El Salvador, esta variable explicó el 13,7% de la variación. El indicador reflejó que las condiciones en las que viven los estudiantes tienen una relación importante con sus posibilidades de alcanzar mejores resultados académicos.
Por qué Honduras no apareció
La pregunta tras conocerse los resultados regionales fue qué ocurrió con Honduras.
El país no figuró entre los 91 países y economías participantes en PISA 2025, por lo que no existieron resultados hondureños que pudieran compararse con los obtenidos por Costa Rica, El Salvador o Guatemala.
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Por esa razón, no sería correcto afirmar que Honduras ocupó un lugar determinado, que obtuvo una mala calificación o que perdió posiciones en esta edición. Lo que sí quedó establecido es que Honduras no contó con mediciones de PISA 2025, debido a decisiones de gobiernos anteriores y actuales.
Para expertos nacionales, la discusión fue más allá de participar o no en una prueba internacional.
Mario Alas, coordinador del Observatorio de Educación de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán, dijo a Infobae que este tipo de evaluaciones permite conocer la situación del sistema educativo y establecer referencias frente a lo que ocurre en otras partes del mundo.
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“Estas pruebas implican conocer qué se puede mejorar, cómo estamos con las tendencias globales y la preparación de nuestros niños y jóvenes. Es necesario conocer cómo estamos enseñando y aplicando la enseñanza”, señaló.
Su planteamiento apuntó a que las evaluaciones no deberían ser vistas únicamente como una clasificación entre países, sino como una herramienta para identificar las áreas en las que los sistemas educativos necesitan intervenir.
Cuestionamientos por la no participación
El experto en materia educativa Armando Euceda sostuvo que la decisión de Honduras de no participar en esta edición de PISA impidió contar con una referencia internacional actualizada sobre el estado de los estudiantes hondureños.
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“Fue en el gobierno de Libre que se decidió no participar”, afirmó Euceda, así como otros gobiernos y aunque considera que algunos resultados pueden ser previsibles, las mediciones de organismos internacionales permiten conocer con mayor precisión la evolución del sistema educativo.
Para Euceda, el problema educativo hondureño es más profundo y puede observarse en indicadores internos que ya reflejan dificultades en la continuidad y calidad del aprendizaje.
Euceda señaló que uno de los principales problemas aparece en la transición entre la educación primaria y los siguientes niveles.
De acuerdo con los datos citados por el experto, una proporción importante de estudiantes no logra continuar su formación después de concluir el sexto grado, lo que representa una pérdida de oportunidades educativas para los jóvenes.
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El especialista relacionó este escenario con el concepto de pobreza de aprendizaje, utilizado para describir la situación de niños que, pese a encontrarse en edad escolar, no cuentan con las capacidades básicas de lectura y comprensión necesarias para desenvolverse adecuadamente.
PISA y los estudiantes de 15 años
Dennis Cáceres, quien funge hoy como subsecretario de Educación, y tuvo participación en el proceso anterior de PISA en Honduras (2022), señalo a Infobae que la evaluación tiene características específicas y está dirigida a estudiantes de aproximadamente 15 años que se encuentran dentro del sistema educativo.
“Yo coordiné el estudio anterior en 2019, yo lo preparé, pero no debe ser una opción de cada gobierno. Todo país está libre de participar siempre que quiera”, manifestó Cáceres.
El exfuncionario también explicó que participar en PISA no consiste únicamente en presentar una solicitud, sino que requiere una estructura técnica y un equipo responsable de desarrollar el proceso.
“En los resultados pasados, donde participó Honduras, PISA evalúa estudiantes de 15 años dentro del sistema y esto responde a este mecanismo”, explicó.
En 2025, más de 760 000 estudiantes, que representan a unos 33 millones de jóvenes de 15 años de 91 países y economías, participaron en la evaluación PISA.
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