Durante casi tres años, Ángel Noé Acosta Andara, alias “El Chele”, permaneció fuera del alcance de las autoridades hondureñas.
Su nombre terminó incluido entre los más buscados del país y la Policía llegó a ofrecer L300.000, equivalentes a USD 11, 176, por información que permitiera ubicarlo.
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La búsqueda terminó la noche del viernes 4 de septiembre.
Agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) lo capturaron en la colonia Independencia, en Comayagua, durante un operativo ejecutado por la Unidad Departamental de Investigación Criminal número 3.
Acosta, de 28 años, es señalado como presunto responsable de la muerte del agente policial Cristian Javier Chaver Domínguez, ocurrida el 25 de octubre de 2023.
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El crimen que originó la búsqueda
Según la versión policial, Chaver Domínguez formaba parte de la entonces Dirección Policial Anti Maras y Padillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
Durante un registro desarrollado en Comayagua, Acosta habría sacado un arma de fuego y disparado en varias ocasiones contra el agente.
El funcionario murió como consecuencia del ataque. Después del crimen, el sospechoso logró evadir a las autoridades y comenzó una búsqueda que se prolongó durante casi tres años.
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La Policía Nacional terminó incluyéndolo en sus listados de fugitivos prioritarios.
Una recompensa que elevó la presión
La recompensa ofrecida por información sobre su ubicación alcanzó L300.000 (USD 11,176).
Este tipo de incentivos busca ampliar la capacidad de búsqueda más allá de los propios cuerpos policiales, permitiendo que información proporcionada por ciudadanos contribuya a localizar a personas prófugas.
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Sin embargo, la Policía no ha informado públicamente si la recompensa fue determinante para conseguir la captura ni si alguna persona podrá reclamarla.
Ese será uno de los detalles pendientes después del operativo.
Lo encontraron en la misma ciudad donde ocurrió el crimen
Uno de los elementos llamativos es que la captura se produjo en Comayagua, el mismo departamento donde ocurrió el homicidio que originó la persecución.
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Los agentes lograron ubicarlo en la colonia Independencia y ejecutaron la orden pendiente.
La portavoz de la DPI, Sulay Correa, confirmó que posteriormente fue remitido a los tribunales correspondientes.
Ahora deberá comenzar la etapa judicial para determinar su responsabilidad.
Aunque permaneciera incluido entre los más buscados y exista una acusación policial en su contra, Acosta mantiene la presunción de inocencia hasta que exista una sentencia firme.
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De la búsqueda policial al proceso judicial
La captura no resuelve por sí misma el caso. La Fiscalía deberá presentar los elementos recopilados durante estos años para sostener la acusación relacionada con la muerte del agente.
También será necesario determinar qué ocurrió después del homicidio, cómo consiguió permanecer prófugo durante tanto tiempo y si contó con ayuda para esconderse.
Esas preguntas adquieren relevancia cuando una persona buscada durante años termina siendo localizada dentro del mismo territorio donde se originó el expediente.
Por ahora, el principal cambio es que la investigación deja de estar centrada en encontrar a “El Chele”.
Después de casi tres años, la búsqueda terminó y comienza la batalla judicial para determinar si fue realmente quien asesinó al agente Cristian Javier Chaver Domínguez.
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