El desempeño de la producción nacional en Honduras evidenció una trayectoria positiva en el primer bimestre de 2026, según los datos difundidos por el Banco Central de Honduras.
La variación acumulada del índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), indicador que capta la evolución de la economía real a corto plazo, alcanzó un incremento de 3.3 % frente al mismo periodo de 2025. Esta cifra supera a la variación registrada el año anterior, que fue de 3.1 %, y señala una aceleración en el ritmo de crecimiento económico.
Según informó Diario La Tribuna, el análisis del IMAE revela que el crecimiento de la economía hondureña entre enero y febrero de 2026 se apoya en varios sectores con desempeños diferenciados.
El área de Intermediación Financiera encabezó el listado, con un avance de 12.2 %, atribuido a mayores ingresos por margen financiero. El sector de Transporte y Almacenamiento presentó una expansión de 9.3 %. Otros sectores que contribuyeron al crecimiento fueron la Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca (3.7 %), la Industria Manufacturera (2.5 %), las Telecomunicaciones (2.6 %) y el Comercio (3.2 %).
En febrero de 2026, la producción nacional aumentó 3.7 % respecto al mismo mes del año anterior, mostrando una aceleración considerable en comparación con el 1.8 % de febrero de 2025.
El resultado mensual responde, en primer lugar, al crecimiento de la Intermediación Financiera, que tuvo una variación de 12 % debido a la mejora en los márgenes de intermediación y el dinamismo del sistema bancario. El segundo motor fue el rubro de Transporte y Almacenamiento, con un crecimiento de 17.8 %, beneficiado por el mayor flujo de bienes y materias primas importadas que transitan por el país.
La Industria Manufacturera mostró un avance de 3.1 % durante el mes, impulsado por el procesamiento de alimentos, que creció 6.9 %. Dentro de este segmento, el beneficiado de café experimentó un incremento destacado de 58.6 %, mientras que otros productos como la carne (6.9 %), la tilapia (53.1 %) y la langosta (121.2 %) también reportaron cifras en ascenso. Estos datos reflejan una mayor demanda externa, así como mejoras en la capacidad productiva y en el acceso a mercados internacionales.
El consumo interno también desempeñó un papel relevante en la aceleración de la actividad económica. El gasto de los hogares aumentó gracias al flujo de remesas familiares y a la generación de empleo formal, que creció 2.1 %. Las remesas constituyen una fuente significativa de ingresos para muchas familias hondureñas, permitiendo sostener el consumo incluso en escenarios de incertidumbre internacional.
Otro factor relevante fue el comportamiento de las exportaciones de café, que se vieron favorecidas por precios internacionales atractivos. El precio promedio del saco de 46 kilogramos se ubicó en USD 349,9 durante 2026, lo que incentivó la producción y generó mayores ingresos para los productores nacionales. Esta actividad contribuye de manera directa a la entrada de divisas y fortalece la economía regional en zonas cafetaleras.
El análisis de la serie de tendencia-ciclo del IMAE mostró una variación positiva de 4 %. Pese a las dificultades del contexto internacional, la economía local mantuvo un ritmo de crecimiento sostenido, impulsado por sectores dinámicos y por el efecto multiplicador de las remesas y las exportaciones.