Elementos de seguridad en Honduras han puesto en marcha la segunda fase de la Operación Trueno, una ofensiva destinada a debilitar y desarticular la estructura criminal MS-13.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio Público, la organización mantiene el control del microtráfico de drogas en distintas regiones del país, lo que la convierte en uno de los principales objetivos de la lucha estatal contra el crimen organizado.
La operación se ha desplegado de manera simultánea en diversos puntos estratégicos. Entre las ciudades involucradas se encuentran Tegucigalpa, Comayagua, Villanueva, San Pedro Sula, Cortés y Tela, Atlántida.
En estas localidades, las fuerzas de seguridad realizaron 18 allanamientos y tres inspecciones, con la finalidad de golpear directamente la capacidad operativa de la MS-13.
Las investigaciones oficiales han revelado que la estructura criminal no solo ha logrado afianzarse en la distribución de drogas a pequeña escala, sino que también ha desarrollado mecanismos sofisticados de lavado de dinero. El comunicado del Ministerio Público resalta que, a través de estos esquemas, la organización obtiene millonarias ganancias que luego son legitimadas..
Entre los hallazgos más recientes, las autoridades identificaron plantaciones de marihuana en el departamento de Colón. Este descubrimiento es un indicio claro de la expansión territorial y la diversificación de actividades ilícitas llevadas a cabo por la MS-13.
Uno de los puntos más preocupantes señalados por las autoridades es la infiltración de instituciones del Estado por parte de miembros de la MS-13. Según los resultados de las investigaciones, esta infiltración ha permitido que la organización facilite operaciones delictivas y garantice una mayor impunidad.
El comunicado hace hincapié en que la existencia de esta red de protección institucional dificulta la labor de las fuerzas de seguridad y representa un reto adicional para la justicia hondureña.
La segunda fase de la Operación Trueno surge a partir de los resultados obtenidos en la etapa inicial de la ofensiva. Las autoridades han decidido fortalecer la estrategia y mantener la presión sobre la MS-13 ante la evidencia de que la organización continúa expandiéndose y consolidando su poder en distintos territorios. El objetivo central es desarticular la red criminal y restablecer el control estatal en las zonas afectadas.
El Ministerio Público, a través de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico, reiteró su compromiso de mantener una lucha constante contra las organizaciones que buscan controlar el país mediante actividades ilícitas.
Para las autoridades, la cooperación institucional y el apoyo de las fuerzas armadas resultan fundamentales para enfrentar a grupos con alcance internacional y alta capacidad de adaptación.
El operativo representa un paso más en la estrategia estatal para limitar la expansión de la MS-13 y reducir su poder de influencia en Honduras. Las acciones coordinadas seguirán desarrollándose hasta lograr una desarticulación efectiva de la organización y la recuperación de la seguridad en las zonas más afectadas por el crimen organizado.
Las autoridades hondureñas insisten en que la ofensiva no se detendrá hasta restaurar la tranquilidad y el control sobre áreas donde la presencia de estructuras criminales ha generado preocupación entre la población.