Las primeras horas del nuevo gobierno de Nasry Juan “Tito” Asfura Zablah en Honduras se definieron por un giro estructural: el Ejecutivo inició formalmente la conformación de su gabinete con una serie de juramentaciones estratégicas orientadas a instalar una agenda de austeridad y reorganización del aparato estatal.
Ya entrada la tarde del 27 de enero de 2026, la presentación de los principales integrantes del gabinete se había convertido en una de las señales institucionales más observadas tanto por actores políticos como por el sector empresarial.
Desde este último, la reacción fue inmediata: respaldaron el proceso de transición y remarcaron que el cumplimento del orden democrático representa un factor relevante para la estabilidad económica de Honduras. De igual modo, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, emitió mensajes de apoyo públicos tras la toma de posesión presidencial.
La jornada comenzó tras la investidura en el Congreso Nacional, donde Asfura anunció que el proceso de nombramientos continuaría a lo largo del día en Casa Presidencial y confirmó que algunos funcionarios clave ya habían asumido el compromiso legal de sus cargos. Las primeras designaciones recayeron en carteras consideradas esenciales para el inicio de la gestión.
Entre los nuevos ministros destaca Sulmy Ortez (también reportada como Zulmi Ortez) como titular de Gobernación, Justicia y Descentralización, quien fue la primera en juramentarse durante la transición.
Su responsabilidad será fundamental para coordinar las políticas internas y supervisar la administración municipal, con el objetivo declarado de facilitar una mayor integración entre las instancias estatales encargadas de justicia y descentralización.
La ministra de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero de Corrales, regresa a dicho cargo tras su experiencia previa en la conducción de la diplomacia hondureña. Su función se centrará en revitalizar los vínculos internacionales de Honduras, con especial énfasis en las relaciones comerciales, la promoción de la inversión extranjera y el fortalecimiento de la cooperación internacional.
Como responsable de la política fiscal quedó Emilio Hernández Hércules, nuevo ministro de Finanzas, quien liderará la conducción presupuestaria y la gestión de recursos en un contexto económico calificado por el propio Ejecutivo como difícil.
Hernández Hércules tendrá el mandato expreso de encabezar una política de austeridad orientada a mejorar el uso de los fondos estatales y afrontar los desafíos fiscales que dejaron las gestiones previas.
El desarrollo de este gabinete inicial se inscribe en un escenario donde la administración de Asfura prometió desde la campaña una transformación en la relación entre Estado y ciudadanía.
El discurso oficial especificó que: “el número de instituciones del Estado se reducirá de 113 a 74 entidades”, prioridad que buscará liberar recursos para áreas consideradas urgentes.
Las autoridades de Honduras destacaron que la instalación de estos primeros ministros representa el inicio de la consolidación del equipo encargado de desplegar las políticas públicas durante los próximos cuatro años.
La transición y el anuncio de nuevos responsables continuarán en los días siguientes, mientras el Ejecutivo define los nombres que asumirán los principales puestos administrativos para este período.