(Enviado especial a Tegucigalpa, Honduras) A 24 horas de la asunción de Nasry “Tito” Asfura como presidente de Honduras, Tegucigalpa aparece sin tensión social y aguardando un cambio estructural que dejará atrás la agenda política de Xiomara Castro, vinculada al respaldo de las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua y al alineamiento automático con China y Rusia.
América Latina empieza a balancear al eje ideológico liderado por Lula da Silva -Brasil-, Claudia Sheinbaum -México- y Gustavo Petro -Colombia- con la llegada de nuevos gobiernos en Bolivia, Chile y ahora en Honduras.
Asfura completó una gira del altísimo nivel en Washington, adonde fue recibido por Marco Rubio -secretario de Estado-, Pete Hegseth -secretario de Defensa- y Howard Lutnick -secretario de Comercio-, que sirvió para establecer las bases de la alianza estratégica entre Honduras y Estados Unidos.
Este profundo acuerdo bilateral es el corolario del respaldo explícito que formalizó Donald Trump cuando Castro y su candidato muleto Salvador Nasralla trataron de bloquear el triunfo electoral de Asfura.
“Estados Unidos y Honduras seremos socios estratégicos. Yo estoy dispuesto a fortalecer esa unión para la prosperidad de nuestro país. Yo apunto a lograr que Honduras sea el principal aliados estratégico de Estados Unidos en el Caribe", adelantó Asfura a Infobae.
En términos de Asfura, Alianza Estratégica no implica únicamente compartir idéntica mirada sobre el tablero internacional y los acontecimientos que suceden en Europa y Medio Oriente.
“La idea es mejorar nuestras finanzas, y la parte comercial ya queel sesenta por ciento de nuestra producción nacional son exportaciones hacia Estados Unidos. Tenemos que trabajar en conjunto con este país, ya que tenemos alrededor de dos millones de hondureños que con sus remesas sostienen el veintisiete por ciento del PIB de Honduras. Son unos héroes trabajando, manteniendo sus familias en Estados Unidos, y sus familias en Honduras”, señaló Asfura.
El concepto geoeconómico del futuro presidente es lineal.
La cercanía con la Casa Blanca podría multiplicar la actividad comercial en Honduras y blindar a los ciudadanos hondureños que trabajan en Estados Unidos, cuando Trump profundiza su ofensiva contra los inmigrantes latinos que llegaron a Estados Unidos para cumplir su sueño americano.
Xiomara Castro nunca recibió las cartas credenciales del embajador de Israel en Honduras, y siempre tuvo una posición crítica sobre Benjamín Netanyahu y su plan militar para desmantelar las operaciones terroristas que ejecutaba Hamas desde Gaza.
“Honduras valora profundamente la amistad histórica con Israel y reafirma su compromiso de fortalecer una alianza basada en la libertad, la cooperación y el respeto entre nuestros pueblos”, afirmó Asfura.
Tras su visita a Estados Unidos, adonde lanzó su acuerdo estratégico con la administración republicana, Asfura viajó a Israel para confirmar que Honduras se aprestaba a modificar sus parámetros diplomáticos.
En Jerusalén, Asfura fue recibido por Benjamín Netanyahu -premier de Israel-, Isaac Herzog -presidente israelí- y el canciller Gideon Saar. Esta gira relámpago antes de asumir la Presidencia, demuestra su compromiso con Israel y su posición en el tablero internacional.
El conclave entre Asfura y Saar fue importante para establecer la nueva agenda diplomática entre Tegucigalpa y Jerusalén.
“Sabemos que usted es un líder con firmes convicciones. Confiamos en que su elección devolverá a Honduras a ser uno de los aliados más cercanos de Israel”, elogió el canciller de Israel.
Asfura tendrá una tarea compleja para coronar su agenda global.
Rusia, China, Irán, Hamas y Hezbollah aprovecharon al gobierno de Xiomara Castro para colonizar Honduras. Ahora, Asfura deberá recorrer el camino inverso para desplazar a los países y organizaciones terroristas que fueron señaladas por Estados Unidos como enemigos del siglo XXI.
Washington apuesta por los criterios geopolíticos de Asfura.
“Tito fue el exitoso alcalde de Tegucigalpa, donde llevó agua potable a millones de personas y pavimentó cientos de kilómetros de carreteras. Su principal oponente es Rixi Moncada, quien dice que su ídolo es Fidel Castro. Normalmente, la gente inteligente de Honduras la rechazaría y elegiría a Tito Asfura, pero los comunistas intentan engañar al pueblo presentando a un tercer candidato, Salvador Nasralla“, dijo Trump pocos días antes de los comicios presidenciales.
Este apoyo a la distancia tendría su correlato formal en un encuentro de Asfura con Trump en Mar -a- Lago. El presidente de Estados Unidos y su colega hondureño podrían compartir un cónclave antes que concluya febrero.
Hay voluntad política en el gobierno republicano, faltan cerrar los detalles burocráticos y hacer el anuncio formal.