Un conocido le confesó su amor en un programa de televisión y tres días después lo asesinó: “Él es gay, yo no”

En la era dorada de los talk shows, la televisión estadounidense convirtió las confesiones en vivo en entretenimiento masivo. El 6 de marzo de 1995, en el programa “The Jenny Jones Show”, una de esas revelaciones derivó en un asesinato que nadie —ni los productores, ni la conductora, ni los invitados— anticipó. Años después, la Justicia impuso una indemnización millonaria contra la producción que luego fue anulada

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Jonathan Schmitz fue convocado al talk show The Jenny Jones Show por un admirador secreto, que resultó ser un vecino de su amiga

Corría marzo de 1995, en plena era dorada del talk show, un formato televisivo de bajo costo que nació como espacio de entretenimiento, donde se escuchaban voces diversas, personas comunes con historias extraordinarias. Con el tiempo derivó en una fuente de escándalos en su versión más sensacionalista. Los conductores alentaban las peleas entre invitados, el público abucheaba o aplaudía, y los temas tabú que no aparecían en ningún otro espacio de la televisión —infidelidades, identidades sexuales, conflictos familiares, confesiones en vivo— encontraban allí su tribuna. Fue en ese contexto donde The Jenny Jones Show, de Warner Bros., protagonizó uno de los episodios más oscuros de la historia de la televisión estadounidense.

El momento en que Jonathan Schmitz descubre que la persona misteriosa que lo había convocado al programa para declararle su amor no era su ex novia sino un vecino de su amiga. Tres días más tarde, lo mata con dos tiros en el pecho

Ese 6 de marzo, Scott Amedure, de 32 años, admitió ante las cámaras ser el admirador secreto de Jonathan Schmitz, entonces de 24 años, vecino de su amiga Donna, en el mismo condado de Míchigan. La joven los había presentado semanas atrás mientras Jonathan estaba arreglando su auto. El episodio titulado “Revealing Same Sex Secret Crush” (Revelando un amor secreto del mismo sexo), formaba parte de una tendencia creciente dentro del programa: los episodios sobre admiradores secretos con confesiones en vivo. Los seis invitados que participaron ese día no fueron informados de que sus admiradores eran del mismo sexo. Schmitz, por su parte, afirmó no haber sabido quién sería su admirador hasta el momento en que salió al escenario, y sostuvo que los productores le habían dado a entender que se trataría de una mujer. “Me mentiste”, le reprochó a Scott en vivo, después de haber evitado un abrazo en el saludo. Los productores negaron esa versión y aseguraron haberle advertido que el admirador podía ser hombre o mujer. El joven se había ilusionado con la idea de que su ex novia fuera la admiradora secreta. Se había comprado ropa nueva, de pies a cabeza, y ya estaba pensando en casarse con ella. Al menos eso le contó a todos sus amigos previo a la visita al programa. La relación había durado cuatro años y habían cortado dos meses antes de su aparición en la televisión. Creía que ese momento sería el inicio de un gran cambio en su vida.

The Jenny Jones Show había preparado un especial de confesiones de enamoramiento de personas del mismo sexo, solo que Jonathan cuando fue al programa no lo sabía

Ante la confesión de Amedure, Schmitz se rió y declaró que era “definitivamente heterosexual”. La conductora Jenny Jones alentó a Amedure a compartir sus fantasías sobre Schmitz, quien estaba visiblemente incómodo, con una risa nerviosa. Sin embargo, Jones fogoneó al público para obtener mayor reacción. Las horas siguientes a la grabación transcurrieron dentro de la normalidad: Amedure, Schmitz y Donna, regresaron juntos, e incluso, después compartieron una salida con amigos, para tomar algo.

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Tres días después

El 9 de marzo, todo cambió. Según el testimonio presentado en el juicio, el admirador ya no secreto dejó una nota de contenido sugestivo en la casa de Schmitz. Al encontrarla, el joven retiró dinero de un cajero, compró una escopeta calibre 12 y fue directo a la casa rodante de Amedure en las afueras de Detroit. Le preguntó si él había dejado la nota. Amedure respondió con una sonrisa. Schmitz fue a su auto, tomó el arma, volvió al lugar y le disparó dos veces en el pecho. Luego manejó su auto hasta una estación de servicio cercana, llamó al 911 y confesó el crimen.

Según las transcripciones dijo: “Acabo de dispararle a alguien. El arma está en el auto. Él es gay y yo no… No me dejaba en paz. Fui al programa de Jenny Jones y él llamó diciendo que tenía un crush. No sabía que era un hombre; por eso lo maté.” Al ser interrogado sobre sus motivos, dijo que se había sentido humillado en la televisión nacional.

Primero le preguntaron a Jonathan (a la izquierda) si creía que Donna era su admiradora secreta, pero luego le dijeron para su sorpresa que era Scott, vecino de Donna

Schmitz fue arrestado y acusado de asesinato en primer grado. Su defensa argumentó que sufría de depresión maníaca —trastorno bipolar— y enfermedad de Graves, y recurrió como estrategia a la “defensa de pánico gay”: la tesis de que Schmitz había actuado impulsado por la humillación pública de que un hombre expresara atracción hacia él. El uso de esa estrategia defensiva recibió un aluvión de duras críticas de organizaciones de derechos LGBT, y el caso puso sobre la mesa un debate nacional sobre la violencia contra personas homosexuales.

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El 15 de marzo de 1995, seis días después del crimen, la presentadora grabó un mensaje para su programa en el que expresó condolencias a la familia Amedure y subrayó que la tragedia se debía “a las acciones de Schmitz”. La declaración no apaciguó las críticas. Allyn Schmitz, padre del acusado, responsabilizó al programa: “Los programas de entrevistas son absolutamente pésimos. Si Jones no hubiera hecho esto, nunca habría pasado.” El abuelo de Schmitz, Walter, fue aún más directo y le atribuyó a Jones el papel de “gatillera” en el asesinato. Frank Amedure Jr., hermano de la víctima, declaró: “Creo que esto no habría ocurrido si Jenny Jones no hubiera expuesto la homosexualidad, un tema sensible en nuestra sociedad.”

Scott Amedure fue asesinado a balazos por Jonathan Schmitz, tres días después de su confesión en el talk show

Los juicios

El 13 de noviembre de 1996, Schmitz fue declarado culpable de asesinato en segundo grado y sentenciado a entre 25 y 50 años de prisión. La Corte de Apelaciones de Míchigan anuló esa condena, pero en un segundo juicio celebrado en 1999 fue condenado nuevamente por el mismo cargo y se restableció la sentencia original.

Durante el proceso, Jenny Jones afirmó ante el tribunal que prácticamente no tuvo participación en la redacción ni en la producción del episodio. El episodio grabado el 6 de marzo fue archivado, aunque finalmente salió al aire el 17 de octubre de 1996, como parte de la cobertura que Court TV realizó del juicio civil.

En agosto de 1995, la familia Amedure presentó una demanda civil contra el programa y sus socios, incluyendo Warner Bros. Cuatro años más tarde, un tribunal les concedió una indemnización de 25 millones de dólares, pero ese fallo fue anulado por la Corte de Apelaciones de Míchigan. La familia recurrió la revocación, y tanto la Corte Suprema de Míchigan como la Corte Suprema de los Estados Unidos rechazaron revisar el caso.

Un hombre antes del programa

Scott Bernard Amedure nació el 26 de enero de 1963 en Pittsburgh, Pensilvania, el menor de seis hijos de Frank Amedure y Patricia Graves. La familia se mudó a Míchigan poco después de su nacimiento, y sus padres se divorciaron al poco tiempo. A los 17 años, Amedure abandonó la escuela secundaria para unirse al ejército, donde permaneció durante cuatro años. De regreso en Míchigan, trabajó varios años en la industria de las telecomunicaciones antes de emplearse como bartender en el Club Flamingo, un bar gay en Pontiac. Quienes lo conocieron lo describían como una persona apreciada en su oficio. Su vecina Gayle Clinton lo recordó como alguien que “era adicto a los programas de talk shows”.

Jonathan Schimitz cumplió una condena de 22 años

Las preguntas que quedaron

The Jenny Jones Show se defendió argumentando que el tema de los enamoramientos del mismo sexo era ligero y que las acciones de Schmitz tras la grabación eran imprevisibles. El programa ya había emitido episodios similares, incluyendo uno de octubre de 1994 titulado “Enamoramientos homosexuales secretos”. Jones declaró en el diario Los Angeles Times que “los programas de enamoramientos secretos siempre son divertidos” y que le encantaba “el ángulo del mismo sexo”.

Schmitz obtuvo la libertad condicional y fue liberado el 22 de agosto de 2017, tras cumplir 22 años de su condena. Geoffrey Fieger, abogado que representó a la familia Amedure, declaró a la revista People: “No estoy absolviendo a Schmitz de su crimen. Solo digo que The Jenny Jones Show y las personas detrás del programa fueron igualmente responsables.” Frank Amedure Jr. expresó sus reservas ante la liberación: “Quería la seguridad de que la decisión no se basó solo en buena conducta en prisión. Me gustaría saber que aprendió algo, que es una persona cambiada, que ya no es homofóbico y que ha recibido atención psicológica”, declaró a The Detroit Free Press.

Jonathan Schmitz dijo que mató a Scott Amedure porque se sintió humillado en la televisión

Desde su salida de prisión, Schmitz se mantiene alejado del foco público. Jones, cuyo programa se mantuvo en el aire de 1991 a 2003, rara vez se refirió al caso.

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