A 99 años de la muerte de Antoni Gaudí: el gran arquitecto catalán que fue atropellado por un tranvía

Reconocido como uno de los más influyentes de la historia y autor de obras como la Sagrada Familia, murió a los 73 años pero su legado perdura en el tiempo

Google icon
Gaudí falleció tras ser atropellado por un tranvía y su aspecto descuidado retrasó la atención médica (Montaje Infobae)

El 10 de junio de 1926, Antoni Gaudí murió tras haber sido atropellado por un tranvía tres días antes, en la plenitud de su carrera y con 73 años .

El arquitecto se accidentó el 7 de junio de 1926, cuando se dirigía a la iglesia de San Felipe Neri para encontrarse con su confesor, Agustí Mas i Folch.

Según reseña ABC, al cruzar la Gran Vía de las Cortes Catalanas, entre las calles Gerona y Bailén, un tranvía lo arrolló y lo dejó inconsciente. Su aspecto descuidado y la falta de documentación provocaron que varios transeúntes y conductores lo confundieran con un mendigo y no le prestaran auxilio inmediato.

PUBLICIDAD

Solo la intervención de un guardia civil, que detuvo un taxi y se aseguró de que el herido fuera trasladado al Hospital de la Santa Cruz, permitió que recibiera atención médica.

El capellán de la Sagrada Familia, Gil Parés i Vilasau, lo reconoció al día siguiente, pero las lesiones resultaron irreversibles: presentaba varias costillas rotas, una contusión en la pierna derecha y una grave hemorragia interna. Los médicos descartaron su traslado a un centro privado debido a la gravedad de su estado.

La noticia de la identidad del herido se propagó rápidamente por la ciudad, lo que llevó a una multitud a acercarse al hospital para conocer el estado de salud del célebre arquitecto.

PUBLICIDAD

Su historia con un industrial que se transformó en su mecenas y lo marcó para siempre

La obra y figura de Gaudí siguen siendo objeto de estudios y admiración internacional (Adobe Stock)

Nacido en Riudoms o Reus en 1852 —un dato aún incierto en su biografía—, Gaudí se trasladó a Barcelona en 1868 para estudiar Arquitectura. En su juventud frecuentó la vida nocturna, pero con el tiempo adoptó un estilo de vida austero, marcado por comidas frugales, largas caminatas diarias de hasta diez kilómetros y ayunos que pusieron en riesgo su salud, según indicó ABC.

En 1878 se encontró con Eusebi Güell, que había quedado impresionado por una vitrina diseñada por Gaudí, y a partir de eso, Güell se convirtió en su amigo y mecenas, encargándole proyectos como las puertas de la finca, la casa y las bodegas Güell, el Parque Güell y la iglesia de la colonia homónima.

Su primer encargo importante, la Casa Vicens, le otorgó notoriedad y le abrió las puertas a proyectos de mayor envergadura. Entre 1904 y 1910, construyó la Casa Batlló y la Casa Milà, consideradas entre sus obras más emblemáticas.

Todo cambió cuando le encargaron continuar con las obras de la Sagrada Familia

En 1883, Gaudí recibió el encargo de continuar las obras del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, proyecto al que se consagró hasta su muerte. El arquitecto modificó por completo el diseño original y convirtió el templo en su obra cumbre.

Desde 1915, dedicó casi todo su tiempo a la Sagrada Familia, donde finalmente fue inhumado en la cripta, la única parte del templo que vio terminada junto a la Fachada del Nacimiento.

El arquitecto dedicó sus últimos años a la Sagrada Familia, donde fue enterrado según su voluntad (Adobe Stock)

Las muertes que afectaron su vida y forjaron su personalidad

En cuanto a su vida personal, Gaudí cambió de residencia en varias ocasiones desde su llegada a Barcelona. Durante su etapa de estudiante, vivió en pensiones del Barrio Gótico. En 1906, se instaló en una casa propia en el Parque Güell, construida por su ayudante Francisco Berenguer. Allí vivió con su padre, fallecido ese mismo año a los 93 años, y su sobrina Rosa Egea Gaudí. Permaneció en esa casa hasta 1925, cuando se trasladó al taller de la Sagrada Familia.

La década de 1910 resultó especialmente difícil para Gaudí. En 1912, perdió a su sobrina Rosa; en 1914, falleció su principal colaborador, Francisco Berenguer; en 1915, una grave crisis económica casi paralizó las obras de la Sagrada Familia; en 1916, murió su amigo José Torras y Bages, obispo de Vich; en 1917, se interrumpieron las obras de la Colonia Güell; y en 1918, falleció su amigo y mecenas Eusebi Güell.

La vida y obra de Antoni Gaudí ha sido objeto de numerosos estudios, libros y documentales, que exploran tanto sus logros profesionales como los aspectos más curiosos y personales de su biografía. La magnitud de su legado arquitectónico y la singularidad de su trayectoria vital continúan atrayendo la atención de investigadores y público general.

Más Noticias

Los sastres de las caballerías: cómo un oficio olvidado sostuvo durante siglos el transporte y la economía rural

Antes de la mecanización del campo, los albardoneros medían cada animal, cosían a mano con aguja y palmete, bordaban piezas de gala y transmitían el oficio de padres a hijos durante generaciones en talleres familiares

El manual del éxito de Oprah Winfrey: de la adversidad extrema a crear un imperio de USD 3.400 millones

La conductora y productora reveló las claves que la impulsaron a transformar el dolor en liderazgo y a desafiar los límites de la televisión, el cine y la filantropía

El día que Hitler creyó que ya había ganado la Segunda Guerra Mundial y visitó los símbolos más conocidos de París

El 23 de junio de 1940, apenas horas después de la rendición francesa, el führer recorrió la capital francesa. Fue una visita breve, cuidadosamente planificada y cargada de simbolismo. Una visita que buscaba mostrar al mundo el poder aparentemente imparable del Tercer Reich

El misterio de la caída del vuelo 182 de Air India: una explosión sin causa cierta y 329 cadáveres flotando en el mar

El domingo 23 de junio de 1985, un Boeing 747 de la compañía aérea india desapareció abruptamente de las pantallas del radar cuando volaba sobre el océano cerca de las costas de Irlanda. Los grupos de rescate encontraron cientos de cuerpos y restos del avión flotando en el agua. Los estremecedores relatos de quienes participaron en el operativo, las llamadas anónimas adjudicándose un atentado y la polémica entre los peritos sobre la causa de la tragedia

“Hola, acabo de matar a mi novia”: una confesión por teléfono y los audios que la víctima grabó en secreto para perpetuar la verdad

Cuando Aren Pearson le pidió a Claire Leveque, su flamante novia, que se mudaran a las Islas Shetland, un archipiélago remoto al norte de Escocia, donde viven apenas 170 personas, nadie podía prever el final. Pronto, la vida de ella se volvió un infierno: quedó sola, aislada, ante una persona violenta. Decidió que lo grabaría a escondidas, sin que él se diera cuenta, para que quedara documentadan sus agresiones