Hace 20 años se estrenaba La Pasión de Cristo: violencia extrema, acusaciones de antisemitismo y mucha, mucha sangre

Se trata de la película más controversial de la historia del cine. La obra dirigida por Mel Gibson, centrada en las últimas doce horas de Jesús, fueron representadas con una crudeza insoportable para los espectadores. Los motivos por los que afirman que se trata de una película pornográfica. El rechazo de los estudios y un éxito de taquilla inesperado

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Trailer de La pasion de Cristo

Uno, dos, ultraviolento. O el evangelio según Mel Gibson.

Veinte años atrás, el 25 de febrero de 2004, un Miércoles de Ceniza, se estrenaba en Estados Unidos La Pasión de Cristo, la polémica película dirigida por Mel Gibson.

La historia era ultra conocida: una adaptación de una de las partes centrales del libro más vendido del mundo. El cine ya la había contado varias veces. En cada Semana Santa los canales de televisión se inundaban de películas bíblicas: Rey de Reyes –las dos versiones-, La Historia Más Grande Jamás Contada, Jesús de Nazareth y varias más.

Esta tenía una particularidad que se pensaba afectaría sus posibilidades comerciales: estaba hablada en dos lenguas muertas. Arameo y Latín. Sin embargo, al llegar a las salas se convirtió en mucho más que un enorme éxito. Fue un fenómeno. Parecía que todos querían verla. Y nadie quedaba indiferente. Cada espectador, cada periodista, cada crítico, cada personaje público opinaba sobre ella. Generaba una pulsión a sentar posición, a expedirse sobre su contenido.

La revista Enterteinment Weekly, unos años después, la eligió como la película más controversial de la historia del cine.

No deben existir demasiadas películas en las que el título mienta menos, en las que sea una descripción exacta de su contenido. La película de Mel Gibson se ocupa de las últimas doce horas de la vida de Jesús, desde que es detenido hasta el momento en que muere en la cruz. Lo hace con una crudeza inédita.

Mel Gibson y su proyecto fueron rechazados por todos los grandes estudios. El actor decidió arriesgar su propio dinero
Mel Gibson y su proyecto fueron rechazados por todos los grandes estudios. El actor decidió arriesgar su propio dinero

¿Cuál es el género de la película? Algunos podrían decir que es un drama bíblico pero por más que comparte temática y personaje principal nada la acerca a la larga película de Zefirelli o cualquier otra de sus antecesoras. Frank Rich, crítico del New York Times, la llamó “engendro épico y bíblico”. Para otros tiene mucho de snuff movie, o al menos de cine gore.

Lo que más llamó la atención fue la inusitada violencia. Cada paso del via crucis es más gráfico de lo que cualquiera hubiera podido imaginar a priori. Hubo críticos que tildaron a la obra de Gibson de pornografía. Roger Ebert afirmó que se trataba de la película más violenta que había visto en su vida. Latigazos, golpes, ataques, lesiones, mucha, mucha sangre. Un espectáculo por momentos insoportable. En la escena de la crucifixión mientras la piel muta su color a azul por la falta de oxígeno, uno de los soldados perfora el tórax de Cristo. El crítico de la revista Newsweek escribió que “en lugar de estar conmovidos por el sufrimiento de Jesús o asombrados por su sacrificio, me sentí abusado, violentado, por un director que quiere castigar a su audiencia vaya a saber por qué pecados”.

No se había hecho nada parecido antes. En la segunda versión de Rey de Reyes, la de principios de los años sesenta, se tuvo que volver a filmar la escena en la que Jesús es crucificado porque a las audiencias le producía rechazo el pecho demasiado peludo del actor. Así en lo que quedó en la versión final, el Jesús crucificado lleva sus axilas depiladas.

Bajo el objetivo de ser lo más realista posible, de replicar exactamente lo que sucedió, Gibson despliega un festival de violencia casi insoportable, muy cercano al sadismo.

Filmar las últimas horas de Jesús era un proyecto que Mel Gibson anhelaba concretar desde hacía años. Aprovechando su status de súper estrella y de director ganador del Oscar (por Corazón Valiente) fue recibido por los máximos responsables de todos los estudios grandes. A cada uno le presentó con entusiasmo su proyecto. Siete rechazos. Nadie aceptó producirla. Parecía inconcebible pensar una historia con semejante grado de violencia y hablado en lenguas muertas. Pero eso no era lo único: en ese momento Gibson se negaba a utilizar subtítulos. Estaba convencido de que la acción se entendería de todas maneras y de que los subtítulos le sacarían autenticidad a su historia. “Los Caravaggios vienen sin subtítulos; cuando la gente va a ver el Cascanueces no tiene subtítulos. Esta historia tampoco los necesita. La imagen se impondrá a la barrera idiomática”, decía Gibson.

Además de la violencia, el film fue acusado de antisemita. Las discusiones duraron semanas en los medios
Además de la violencia, el film fue acusado de antisemita. Las discusiones duraron semanas en los medios

Sin la anuencia de los grandes estudios y sin voluntad de ceder libertad artística, Gibson decidió financiar él mismo la aventura. Puso 30 millones de dólares de su bolsillo, más otros 15 para el agresivo marketing posterior.

El guión, escrito en conjunto por el actor de Arma Mortal y por Benedict Fitzgerald, se basó en los cuatro evangelios y en la obra de Anne Catherine Emmerich, una mística alemana de fines del siglo XVIII. Pese a las permanentes declaraciones y casi ostentaciones del director sobre la exactitud de la reconstrucción histórica, muchos investigadores sostienen que la película en muchos momentos se aleja de los hechos reales.

Después de una larga investigación y de la escritura de las primeras versiones del guión en inglés, un grupo de lingüistas y académicos respetados tradujeron cada línea de diálogo a los idiomas y lenguas muertas correspondientes. El nivel de detalle fue tan minucioso que algunos soldados romanos utilizan mal algunas palabras en latín, porque era algo frecuente en la época: no tenían estudios y cometían ese tipo de errores.

Apenas terminó el rodaje, en la industria y en los medios se empezó a hablar de La Pasión de Cristo. La violencia, la falta del idioma inglés, la casi totalidad ausencia de estrellas, la reconstrucción histórica, la decisión de Gibson de convertirla en un proyecto independiente y de arriesgar su capital. Cuando la mostró al primer estudio para llegar a un acuerdo por su distribución, los ejecutivos ni siquiera llegaron a ver la totalidad del metraje. Se negaron a distribuirla. Gibson tomó una decisión: no iría de nuevo a tocar todas las puertas, como había hecho antes de filmar. Todos le dirían que no. Pero lo peor no serían las negativas, sino la mala prensa para su película. Los proyectos que tienen demasiados rechazos, demasiados problemas en su elaboración, van construyendo una imagen maldita que predispone mal a los críticos y ahuyenta al público. Mel Gibson decidió ser su propio distribuidor.

La película recaudó más de 640 millones de dólares. La película independiente más taquillera de la historia
La película recaudó más de 640 millones de dólares. La película independiente más taquillera de la historia

En las semanas previas al estreno, hubo exhibiciones para grupos católicos, evangélicos y líderes religiosos. Gibson declaró que el Papa Juan Pablo II la había visto y la había aprobado. Eso produjo un gran revuelo. El Vaticano emitió un comunicado que no desmentía esta afirmación pero que aclaraba que Su Santidad no hacía declaraciones públicas sobre creaciones y obras artísticas.

El primer día de exhibición quedó claro que la taquilla explotaría y que se estaba ante la presencia de un fenómeno.

Una experiencia algo extraña: la gente acudía en masa a los cines sabiendo que no disfrutaría, que la iba a pasar realmente mal. Los empujaba la polémica previa, la curiosidad, el morbo.

Rich, el crítico del New York Times que alguna vez fue el terror de Hollywood y al que Gibson insultó públicamente por su opinión sobre La Pasión de Cristo, calificó la película como pornográfica porque “comparte con las de ese género su construcción basada en los clímax a cámara lenta y la música machacante en el momento de la eyaculación”.

Hubo otro hecho trágico que sumó al escándalo. El día del estreno Peggy Scott, una vendedora de Kansas de 56 años, tuvo una crisis cardíaca en medio de la escena de la crucifixión. Fue trasladada de una urgencia pero murió antes de llegar al hospital. La noticia se replicó en cada diario y en cada noticiero.

En las escenas del Via Crucis, Caviezel sufrió varias lesiones. Hasta fue alcanzado por un rayo
En las escenas del Via Crucis, Caviezel sufrió varias lesiones. Hasta fue alcanzado por un rayo

Unos días después, un religioso brasileño también se descompuso durante la proyección y murió en la sala. La película podía matar gente de tan realistas que eran sus imágenes. Esa podría haber sido una de las frases publicitarias, pero el equipo de marketing no la utilizó no por recato sino porque ya no era necesario.

El público acudía en masa a verla. Batió varios récords de taquilla. Estreno de febrero con mayor recaudación, la calificada con R (Restricted, la más severa) con más público y la película independiente más taquillera de la historia. Más de 650 millones de dólares. Se calcula que Mel Gibson obtuvo alrededor de 400 millones de ganancia. Donó 100 millones a unas iglesias de su país.

Una anécdota. Se dice que La Pasión de Cristo fue la última película que vio Saddam Hussein en su celda. Parece que el ex dictador iraquí le dijo a sus guardias que había quedado shockeado por las imágenes y por la violencia en la pantalla. Debe tratarse de una especie de récord: lograr impresionar a Saddam Hussein.

Las polémicas no sólo tuvieron lugar por la violencia desembozada o por las imprecisiones históricas. Se acusó al film de antisemita. Muchos sostuvieron que la imagen que Gibson daba de los judíos (contrastándola, por ejemplo, con la de Poncio Pilatos) mostraba un odio explícito. Ya sea que la película brinda una versión histórica cercana a los hechos o muy alejada, lo cierto es que dos años después aparecieron grabaciones en las que Mel Gibson en una discusión lanza contundentes insultos cargados de un antisemitismo explícito. En ese momento salió a relucir el pasado de su padre con situaciones similares.

En 2010, Gibson tuvo otro episodio muy parecido con expresiones de tenor similar.

Como Jesús fue elegido Jim Cazievel. Debió entrenar mucho y sufrir varias lesiones durante el rodaje. En la escena del Via Crucis la pesada cruz cayó sobre su hombro y se lo discoló. Mientras filmaban los latigazos, quien se los propinaba debía pegárselos a una pequeña estructura que estaba escondida detrás del actor. Sin embargo en varias ocasiones falló el blanco y el látigo castigó a Cazievel. Sufrió dos cortes profundos que obligaron a detener el rodaje, darle varios puntos y replantear la puesta en escena de esa situación.

Sin embargo, eso no fue lo peor. Mientras filmaban bajo un diluvio uno de los escasos flashbacks de la historia, el Sermón de la Montaña, Caviezel fue alcanzado por un rayo. Algunos tardaron en darse cuenta de lo que había sucedido. “Mel gritó ¡Acción! Y el rayo me dio mientras las cámaras lentamente giraban hacia mí. Fue como un fogonazo. Me encendí como un árbol de Navidad. Cuando la cámara llegó hasta a mí, escuché que Mel Gibson gritó ‘¿Qué mierda le pasó en el pelo?’. Quedé como si hubiera ido al peluquero de Don King. Y a mi alrededor había varios extras tirados en el piso todavía afectados”.

En esa misma ocasión fue alcanzado por un rayo Jan Michelini, el asistente de dirección. Lo extraordinario fue que unas semanas después, Michelini fue alcanzado por un rayo por segunda vez. Y nuevamente lo superó sin secuelas.

Al darse a conocer estas situaciones, más otros accidentes de un rodaje muy exigente, se comenzó a decir que una maldición pesaba sobre el proyecto. Gibson con tranquilidad respondía que era exactamente lo contrario. Estaban bendecidos y protegidos por el Espíritu Santo. Durante el rodaje hubo al menos dos conversiones al cristianismo, uno de ellos fue el actor que encarnó a Judas Iscariote. Gibson organizó varias misas en el set y todos los días un sacerdote ofrecía la comunión al equipo técnico y al elenco.

Jim Caviezel dijo que luego de esta película Hollywood lo trató como un paria
Jim Caviezel dijo que luego de esta película Hollywood lo trató como un paria

La carrera de Jim Caviezel, un fervoroso creyente, parecía no tener techo después de protagonizar un éxito de taquilla como éste. Sin embargo, las ofertas fueron esporádicas. Participó de algunas películas y de la serie Person of Interest y recién tuvo otro éxito en 2023 con Sonido de Libertad, también vinculada con grupos religiosos. Cuando su carrera se estancó, Caviezel declaró que después de haber interpretado a Cristo, Hollywood lo trató como a un paria.

Hace unos meses se anunció que Mel Gibson está preparando La pasión de Cristo II, una secuela. El protagónico recaería nuevamente en Caviezel. Y trataría sobre los tres días posteriores a la muerte de Jesús y su posterior resurrección. Dicen que el proyecto mantiene la ambición del anterior. Mel Gibson está pensando en estrenarla dividida en dos partes.