Los integrantes de Orquigonia hallaron fósiles de rudistas en Cobán durante una caminata para observar orquídeas en la Cooperativa Samac, en Alta Verapaz. Los restos, incrustados en rocas calizas, pertenecen a moluscos bivalvos extintos que habitaron arrecifes tropicales hace entre 70 y 90 millones de años, cuando la región del norte de Guatemala estaba cubierta por un mar poco profundo.
La identificación preliminar fue confirmada por dos especialistas en geología regional y vincula los ejemplares con el Cretácico Superior. El hallazgo sitúa bajo los actuales bosques nubosos de Alta Verapaz una secuencia de sedimentos marinos que posteriormente fue elevada hasta formar parte del paisaje montañoso de Guatemala.
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Fragmentos calcáreos en una plataforma marina desaparecida
La exploración se desarrolló en afloramientos de roca caliza de la Cooperativa Samac, dentro del municipio de Cobán. El punto donde aparecieron los fragmentos está ubicado en las coordenadas 15.5138620, -90.4877350, a una altura aproximada de 1.030 metros sobre el nivel del mar.
El equipo recorría los bosques con la vista puesta en las ramas, donde buscaba orquídeas, cuando detectó piezas incrustadas en la roca. Las formas y texturas observadas no correspondían a procesos geológicos comunes, por lo que los ejemplares fueron sometidos a una revisión técnica.
Los restos presentan una forma en abanico o radiada, costillas radiales o pliegues, hileras de perforaciones o canalículos y una composición calcárea. De acuerdo con el material técnico difundido por Orquigonia, las piezas se conservaron como moldes y contramoldes, una modalidad frecuente en este tipo de organismos marinos.
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Los rudistas fueron moluscos bivalvos exclusivos del Mesozoico, la era geológica que abarcó el Jurásico y el Cretácico. Desarrollaron conchas de gran espesor y valvas marcadamente asimétricas, características que les permitieron construir arrecifes y montículos calcáreos donde vivían otras especies del mar.
El grupo desapareció en el límite entre el Cretácico y el Paleógeno, durante el mismo evento de extinción que acabó con los dinosaurios no aviares. Su presencia en Samac permite asociar las rocas de la zona con antiguos ecosistemas tropicales formados en aguas cálidas y claras.
La Cooperativa Samac se encuentra en el cinturón kárstico de Alta Verapaz, una región dominada por rocas carbonatadas de origen marino. Los afloramientos fósiles pertenecen a la Formación Cobán, compuesta por calizas masivas y estratificadas que se depositaron en un ambiente de plataforma marina somera a arrecifal.
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La antigüedad de esa formación se extiende desde el Turoniano hasta el Maastrichtiano, dos etapas del Cretácico Superior. Ese intervalo geológico coincide con el período en que los rudistas y los corales formaban estructuras arrecifales en el territorio que hoy ocupa Alta Verapaz.
La Formación Cobán y la identificación preliminar
La región también contiene la Formación Campur, cuyas rocas presentan litologías similares y abundancia de rudistas según estudios geológicos previos. Sin embargo, los rasgos de las piezas halladas en Samac fueron asociados con la Formación Cobán, documentada en los mapas del Centro Universitario del Norte y del Instituto Geográfico Nacional.
La evaluación estuvo a cargo de Rafael Flores, experto en la geología de Cobán, y Axel Gutiérrez, investigador y consultor en geología regional. Ambos realizaron la identificación preliminar y concluyeron que las características observadas son compatibles con rudistas del Cretácico.
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Al presentar los resultados, la organización señaló: “Su valiosa opinión técnica confirma que los ejemplares corresponden a rudistas del Cretácico”. La determinación aún deberá ser complementada con un análisis más detallado para precisar la especie y otros aspectos taxonómicos de los fósiles.
La reconstrucción geológica de la zona describe un antiguo fondo marino cubierto por una plataforma de aguas cálidas, donde se desarrollaban arrecifes construidos por rudistas y corales. Con el paso de millones de años, las conchas quedaron enterradas, se transformaron en roca y fueron incorporadas a los sedimentos que luego emergieron con el levantamiento de las cadenas montañosas guatemaltecas.
Ese proceso elevó hasta la superficie materiales formados bajo el mar y configuró parte del sustrato sobre el que hoy se desarrollan bosques y nacimientos de agua. Los bosques nubosos de Alta Verapaz, reconocidos por su diversidad biológica y por la presencia de orquídeas, se asientan sobre esas formaciones calcáreas.
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La revisión de los ejemplares se apoyó en trabajos especializados sobre la geología regional. Entre ellos figura la investigación de R. W. Scott sobre los rudistas cretácicos de Guatemala, publicada en el Journal of Paleontology en 1964.
También se incluyó el estudio de M. A. Salanic sobre la geología del cuadrángulo de Cobán, publicado por el Instituto Geográfico Nacional en 1970. Las referencias suman una tesis sobre la caracterización geológica del karst del cuadrángulo Cobán, elaborada en el Cunor-Usac, y el mapa geológico de Guatemala a escala 1:250.000 correspondiente a la hoja de Cobán. *Con información de Orquigonia
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