El Ministerio de Salud Pública de Guatemala confirmó el retiro progresivo de la Brigada Médica Cubana desde enero de 2026, en línea con el acuerdo de cooperación vigente entre Guatemala y Cuba. El proceso contempla la no renovación escalonada de los médicos cubanos que finalicen sus misiones, con el objetivo de reforzar la sostenibilidad del recurso humano nacional.
La transición, según detalló el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, estará acompañada por la contratación de personal guatemalteco, incentivos para plazas de difícil acceso y una redistribución de recursos sanitarios, además de apoyo técnico especializado. La supervisión administrativa buscará asegurar que la cobertura médica pública se mantenga sin interrupciones en todo el país.
Actualmente, la brigada está formada por 412 colaboradores —de los cuales 333 son médicos— que trabajan en 11 tipos de establecimientos públicos distribuidos en diferentes departamentos. De ellos, 62 médicos atienden en hospitales, 49 en áreas clínicas y quirúrgicas prioritarias, 20 brindan servicios en Centros de Atención Integral Materno Infantil y 224 se desempeñan en el primer nivel de atención en Centros de Atención Permanente, Centros de Salud y Puestos de Salud.
al ser consultados sobre el tema, la embajada de Cuba en Guatemala comunicó que desconoce la situación relacionada con el retiro paulatino y señaló que, cuando corresponda, se emitirá una publicación oficial.
En la comunicación compartida el ministerio reafirma su compromiso de garantizar servicios de salud continuos, oportunos y de calidad para toda la población, mediante una administración responsable y planificada del talento humano. Sin embargo, la diputada Sonia Gutiérrez, de la bancada Winaq, expuso que, si bien Guatemala cuenta con 30 mil médicos graduados, apenas “como diez mil médicos están en el ejercicio de la profesión en el sistema", un número insuficiente para suplir la eventual ausencia de especialistas cubanos.
Enfatizó que estos profesionales suelen aceptar asignaciones en los lugares más apartados del territorio, donde las condiciones y remuneraciones —alrededor de 10 mil quetzales mensuales— resultan poco atractivas para la mayoría de los médicos nacionales.
En palabras de la legisladora, “no podemos dejar de atender a las familias, porque estamos hablando del derecho humano a la salud y, por ende, a la vida". Insistió en que un eventual “cierre progresivo” de la cooperación médica no puede compensarse en el corto plazo: “No podemos, en un año, resolver lo que en veintisiete años no ha resuelto el Estado de Guatemala". Esto al anunciar que ha citado al titular de Salud Pública, Joaquín Barnoya para que confirme y amplíe la información.
La llegada de la Brigada Médica Cubana a Guatemala se remonta a1998, cuando un grupo inicial de 19 médicos especialistas arribó al país como ayuda humanitaria tras el paso del huracán Mitch. Actualmente, los profesionales cubanos refuerzan el sistema de salud pública guatemalteco, brindando atención principalmente en áreas rurales y regiones de acceso complejo. El 20 de noviembre de 2002, ambos países formalizaron el Acuerdo de Cooperación en Materia de Salud, estableciendo el marco institucional para esta colaboración.