El Gobierno de Bernardo Arévalo prepara una expansión de su política social para 2025-2026, enfocándose en alcanzar a 350 mil familias con el bono social, fortalecer la red de comedores hasta completar 170 instalaciones y llegar a 77 mil beneficiarios de la Bolsa Social y 77,500 jóvenes mediante el programa Jóvenes Protagonistas.
Este plan, presentado por el ministro de Desarrollo Social, Abelardo Pinto busca multiplicar la cobertura y calidad de la protección social en los municipios que registran los indicadores más altos de pobreza y desnutrición, con un enfoque integral y sostenido como eje central.
Entre las acciones inmediatas, el funcionario detalló que declararán más de 40 municipios libres de piso de tierra y entregarán 100 mil estufas ahorradoras de leña, 150 mil filtros de agua y 100 mil nuevos pisos de concreto, orientados a transformar las condiciones de vida en los hogares más vulnerables.
Uno de los pilares técnicos de esta estrategia es el registro social de hogares, herramienta que permite censar hasta 114municipios priorizados por su situación socioeconómica.
El objetivo, según el ministro, es completar el censo de los 34 municipios restantes durante 2026, garantizando que las acciones y recursos se dirijan de forma precisa y sin duplicaciones, encontraste con prácticas deficientes de gobiernos anteriores.
Durante 2025, el programa Mano a Mano reemplazó 50 mil pisos de tierra por concreto, beneficiando de forma directa a igual número de familias en 15 de los municipios más afectados. Estas intervenciones combinan mejoras habitacionales con acceso a agua segura, cocinas saludables, apoyos alimentarios y transferencias dirigidas a modificar de raíz las condiciones estructurales de exclusión.
De acuerdo con el funcionario de gobierno, la institución dejó de limitarse al reparto asistencial en los dos últimos años y asumió la rectoría de la política de protección social. Esta transformación, según Pinto, se manifiesta “en la capacidad de planificar, focalizar y coordinar con precisión la ayuda estatal”.
El bono social superó ampliamente su objetivo para 2025: mientras la meta inicial era de 150 mil familias, el número de hogares alcanzados fue de 185 mil, lo que representa un 24 % por encima de lo previsto.
En materia de alimentación, los comedores sociales aumentaron de 110 a 112 instalaciones y se distribuyeron en total 7,5 millones de raciones, lo que supone un 67 %más respecto a gestiones previas, con especial atención hacia adultos mayores y madres solteras.
En el ámbito de la atención especializada, el programa Vida, orientado a niñas y adolescentes sobrevivientes de violencia sexual, incrementó su cobertura en 48 %respecto a 2023. El bono nutrición, coordinado con las secretarías sectoriales y el Ministerio de Salud Pública, se amplió cinco veces más que el año anterior y llegó a 11.083 familias en 22 departamentos y 336 municipios.
El programa Bolsa Social duplicó su alcance histórico y asistió a 50 mil familias en la capital, además de aumentar la transferencia mensual de 250a 325 quetzales.
La educación constituye otra prioridad del plan social. En 2025 se otorgaron más de 16 mil becas en niveles medio, superior y capacitación productiva, cumpliendo la meta establecida. A esto se suman los logros de Jóvenes Protagonistas, que llegó a 31 mil familias ofreciendo alternativas formativas y de participación a la juventud.
El presidente Bernardo Arévalo, de acuerdo con el balance oficial del Ministerio de Desarrollo Social, ha insistido en que el objetivo último es crear condiciones de vida digna y ofrecer respuestas eficaces a los sectores más desprotegidos de Guatemala.