Las crónicas de época han camuflado con el silencio o el olvido los casos de las cautivas blancas secuestradas por los indios, que reaparecen en algunos textos fundantes de nuestra literatura y en la potencia visual de los cuadros que las representaron. En un encuentro del ciclo Leamos historia Argentina, de Experiencia Leamos, Laura Malosetti Costa conversó con Ezequiel Martínez de este capítulo ambiguo y difuso de la historia argentina, que es también una reflexión sobre la confrontación de dos culturas, el racismo y los pliegues de la identidad.
Raptos y cautivas en la historia y el mito, el ensayo de Malosetti Costa que es contenido exclusivo de Leamos.com y será publicado en breve, recorre este tema apasionante, no tan abordado por la historia, como por el arte y la literatura. En él, la autora plantea tres ejes: cómo se han transmitido y resignificado a lo largo del tiempo estos temas que la literatura ha abordado en poemas, ensayos, dramas, óperas; cómo volver a pensar la cuestión desde una perspectiva feminista. Y, finalmente, cómo fue atravesada la temática por cuestiones de raza y clase.
Los siguientes son fragmentos de la entrevista, que se puede ver completa en el sitio de Experiencia Leamos:
“Desde los mitos de Troya, el rapto de las Sabinas, había seres con instintos bajos: los centauros, los faunos, entre muchos otros, fueron representados de modo arquetípico: a la carrera, a través de sus carros, el gesto de rechazo de la mujer en los brazos del hombre. Esto está en el imaginario erótico masculino desde la Antigüedad. Hay razones: es el borde de la animalidad humana, que persiste, desde cómics a noticieros, la violencia de los varones a las mujeres despertando un interés especial”.
PUBLICIDAD
“Los mitos europeos se resignificaban en América: así, el rapto y el cautiverio fueron de los mitos antiguos más polivalentes, presentes en el centro de todos los relatos y mitos desde que los españoles pusieron un pie en América”.
“Desde la Edad Media nos viene el imaginario de estos harenes de oriente, con mujeres que se entregaban a los jefes importantes, influyeron sobre desde la traducción, por ejemplo, de Las mil y una noches o el Kamasutra. Estos imaginarios luego llegarían a América a través de los pintores europeos, quienes a su vez encontraron en los relatos locales historias fascinantes”.
“En el siglo XIX, los centauros míticos cristalizan en la figura del jinete bárbaro, mitad bestia, mitad hombre: el guerrero salvaje que roba mujeres. El raptor que privaba al hombre de su mujer justificaba cualquier acto de crueldad contra los pueblos originarios”.
PUBLICIDAD
“Los cuerpos femeninos eran objeto de deseo y de acusación. Es algo muy presente en la imaginación de los varones blancos respecto de las cautivas que se ve en tantos cuadros…”. “Hubo cautivos que escribieron sus memorias, pero ninguna mujer o niño, a pesar de que principalmente se raptaban mujeres y niños. Volver de la toldería, algo de lo que también habla mucho Lucio Mansilla, era difícil, si no imposible”.
Leamos es una nueva manera de vivir los libros y la lectura. Una comunidad que vive el placer de leer, que disfruta vivir historias, compartirlas, conversar y debatir. Cada semana en Experiencia Leamos hay nuevas conversaciones con escritores, músicos, políticos, actores, filósofos, psicólogos. También podés participar de los talleres de lectura y un club de lectores exclusivos para suscriptores. Informate y comenzá ya mismo a disfrutar de todas las actividades.
PUBLICIDAD
LEER MÁS