El 10 de febrero, en el Staples Center de Los Angeles, Claudia Brant se llevó su primer Grammy americano como Mejor Album de Pop Latino.
El 10 de febrero, en el Staples Center de Los Angeles, Claudia Brant se llevó su primer Grammy americano como Mejor Album de Pop Latino.

Compuso para todos, pero no nació para ser una mujer a la sombra de popes de la canción. No sólo los hizo brillar con sus composiciones y sacudir todos los rankings: acaba de lograr su primer Grammy americano con su propio álbum ("Sincera"), que ella elige definir así: "un disco que fue hecho por amor a la música, sin intención de ir a los charts y porque se me dio la gana". La argentina Claudia Brant (52), radicada en Los Angeles desde hace 21 años, en 2010 estuvo instalada una semana en la casa de Ricky Martin para componer un hit como Lo mejor de mi vida eres tú. Hace días, cuando levantó su estatuilla –ganándole a Carlos Vives, Natalia Lafourcade, Pablo Alborán y Raquel Sofía–, Luis Fonsi le escribió por WhatsApp: "Campeona, cómo llegaste hasta ahí".

"Que terminara con un premio en la mano es un delirio", celebra a quien le explotó el teléfono con mensajes de gente como Chucho Valdez y Beto Cuevas. Es que aclara: "Todos mis amigos saben que me metí en esta locura que fue este disco por una necesidad personal, que tiene música y arreglos hermosos, artistas invitados a la izquierda del espectro musical". Hoy, bajo las coordenadas de una industria urgente que se pone de rodillas ante el número de reproducciones y guiada por estrategias de marketing en busca de likes, con el video del primer single de Sincera (Ni blanco ni negro) consiguió lo improbable: "A los 52 años, con un video en el que no sacudo nada y hasta tiene guitarra flamenca superé las 300mil views".

“Estuve seis veces nominada al Grammy latino y me gané el americano con este disco que fue hecho por amor a la música, sin intención de ir a los charts y porque se me dio la gana”, sostiene Brant, orgullosa.
“Estuve seis veces nominada al Grammy latino y me gané el americano con este disco que fue hecho por amor a la música, sin intención de ir a los charts y porque se me dio la gana”, sostiene Brant, orgullosa.

COMPONER PARA OTRXS. "Con todos y cada uno de los músicos con los que trabajé ha sido una experiencia única. Mi colaboración con Antonio Carmona la repetiría todos los días de mi vida, por ejemplo", rememora, y confiesa: "De todos los artistas con los que trabajo me enamoro y me vuelvo loca. Lo que más amo de mi trabajo es sentarme con ellos a escribir y crear".

"Con Ricky Martin fue una experiencia maravillosa porque sus hijos eran chiquitos y yo también había tenido mellizos (Nina y Luca, 14), así que teníamos muchas cosas por compartir. Siempre existe la posibilidad de volver a hacer cosas juntos", suelta Claudia, quien adora hacer las viandas y llevar a sus hijos al colegio y volverse al mega estudio que tiene montado en su casa, ubicada en una zona arbolada del Valle de San Fernando, California.

En la ceremonia estuvo acompañada por sus mellizos Nina y Luca (14).
En la ceremonia estuvo acompañada por sus mellizos Nina y Luca (14).

¿Con qué argentinos tiene flow? "Con Soledad es alguien con quien amo trabajar. Pasé toda una jornada y pronto me visitará aquí para grabar". Hace semanas, su amigo Gustavo Santaolalla se dio el gusto de abrazarla bien fuerte en las calles porteñas, y cada vez que puede, va a ver "shows de Lisandro Aristimuño e IKV".

–¿Cómo vivís ser mujer con poder en una industria comandada en su mayoría por hombres?
–Por ahí en mi caso siempre me ha tocado poder hacer lo que quería, pero veo a las chicas de veinte años que están hoy en la industria y con las que me toca trabajar, y es muy fuerte cómo, por necesidad laboral, las tienen como bola sin manija, de aquí para allá, diciéndoles cómo se deben lookear y hasta lo que deben decir.

–De chica, ¿has pasado por situaciones abusivas?
–A mis 22 sí recuerdo que viví situaciones de abuso psicológico. Te sentís presionada y no debería ser así. Por eso mi hija Nina, que canta, no querría dedicarse a esto; ella ve cuando vienen a mi estudio y escucha los casos, cómo son manipuladas, lo despersonalizadas que crecen.

–¿Cuál es tu visión acerca del fenómeno del reggaeton, que hoy toma todos los charts pero genera prejuicios y es señalado por sus letras misóginas?
–Respeto al reggaeton como cualquier otro género y en cualquier género que trabajo pretendo lo mismo de la calidad, armonía y letras. Y lo que más valoro es gente como Daddy Yankee, a quien nadie lo disfrazó y le dijo que se tenía poner la gorrita para atrás y hacerse tatuajes para hacer la música que quería. Tiene una autenticidad que valoro mucho.

Por redacción Gente. Fotos: Fabián Uset y AFP.

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