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“Pasamos de la generación del tango a la generación del rock. Estas personas de 60 ya no son las de hace 25 años”

Jorge Tognolotti, director del programa UniTE para adultos mayores, destaca los cambios culturales, actitudinales y tecnológicos que atraviesan las personas que se suman hoy a las propuestas educativas impulsadas en la Universidad de la Tercera Edad

UniTE funciona en el ámbito de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

La Universidad de la Tercera Edad (UniTE) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora desafía el concepto tradicional de educación para adultos mayores.

Con más de 26 años de trayectoria y una comunidad que creció de 30 alumnos iniciales a 1.500, el programa se erige como un espacio de acceso, inclusión y transformación para personas mayores de sesenta años, según explicó su director, Jorge Tognolotti.

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“UniTE nació como un espacio para mejorar la vida de los estudiantes mayores”, afirmó Tognolotti. Este principio condujo a un sistema de cursos y talleres fundamentados en la enseñanza no formal, abiertos a cualquier persona mayor de sesenta, sin distinción de formación previa, nivel socioeconómico ni profesión.

Actualmente se ofrecen 46 cursos y talleres en cinco áreas: Humanidades y Ciencias Sociales, Comunicación, Arte y Literatura, Informática e Idiomas. El único requisito es la edad mínima. Tognolotti subrayó la heterogeneidad del alumnado: “Tenemos desde albañiles hasta médicos, desde abogados hasta enfermeros, amas de casa, odontólogas y maestras”, y destacó como fortaleza el cruce de trayectorias y saberes entre los participantes.

Actualmente, UniTE cuenta con una comunidad de alrededor de 1.500 personas mayores de 60 años.

“El programa tiene una característica que lo distingue de otros similares: se dicta en el seno de la facultad, con contacto permanente intergeneracional entre los jóvenes que cursan carreras de grado y los estudiantes de UniTE”, resaltó Tognolotti.

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Esta convivencia genera una dinámica enriquecedora: “Noto que los jóvenes han incorporado las viejas prácticas educativas, como ceder el asiento o respetar al adulto mayor. Y nuestros estudiantes incorporan la energía juvenil, participan en el centro de estudiantes y en todas las actividades de los jóvenes”, agregó.

Las decisiones pedagógicas se adaptan de forma continua. Según el director, “a través de encuestas y entrevistas vamos identificando necesidades, y rotamos los talleres mediante nuevas prácticas”. Este año, la demanda por entender la inteligencia artificial motivó un curso específico, en respuesta a la “avidez de saber qué es esto”.

Un día de radio: los cursos y talleres no requieren formación previa ni distinción de nivel socioeconómico o profesión.

Otro hito significativo fue la pandemia de Covid-19, que obligó a redefinir toda la lógica del programa. “Hasta 2019, era netamente presencial. En marzo se suspendió toda actividad y los docentes me pidieron continuar de manera virtual”, recordó Tognolotti.

La transición tecnológica fue desafiante: “Ni los estudiantes ni muchos docentes conocían estas herramientas, pero contábamos con un profesor de informática con experiencia previa”. La matrícula pasó de 800 a 1.500 estudiantes, incluyendo personas de otras provincias e incluso argentinos residentes en Europa.

La modalidad mixta se mantiene, con talleres prácticos presenciales y asignaturas teóricas online: “Este mix permitió conservar la continuidad de muchos alumnos que, de haber vuelto a la presencialidad completa, habrían dejado de participar”, precisó.

La oferta académica incluye 46 propuestas distribuidas en cinco áreas de conocimiento.

UniTE también fomenta la vida universitaria más allá de lo académico. Una de las iniciativas más notorias fue impulsada por la presidenta del centro de estudiantes, Laura Coronel: la propuesta de “Cartas de amor” tuvo repercusión internacional, recibiendo mensajes que incluso incluían cartas históricas de bisabuelos. “Estamos por lanzar el segundo libro virtual debido al impacto extraordinario”, detalló Tognolotti.

Pasamos de la generación del tango a la generación del rock. Estas personas de 60 ya no son las de hace 25 años; vienen con otro ímpetu y necesidad de incorporar conocimientos tecnológicos”, enfatizó. Además, el programa suma actividades deportivas y recreativas junto a clubes locales y el municipio, atendiendo a nuevas expectativas.

La gratitud y el reconocimiento social conviven con la dimensión más delicada: “Muchos pierden a su compañero por la lógica biológica y UniTE termina siendo un refugio. Esta es la parte más fuerte emocionalmente, pero inevitable”, reconoció Tognolotti.

UniTE se dicta dentro de la facultad, favoreciendo el intercambio intergeneracional con estudiantes de grado.

Finalmente, destacó el sentido de acceso y ciudadanía educativa que ofrece el programa: “Personas que nunca habían pisado una institución superior ahora pueden decir: ‘Estoy en una universidad, ¿qué significa esto?’ Ese idilio que antes era fantasía, hoy se hace realidad, no como espectadores, sino como miembros activos de la institución”.

UniTE 2026 fechas de inscripción: 18, 19 y 20 de febrero. Correo: uniteprograma@gmail.com

Calendario académico: Inicio del cuatrimestre: 25 de marzo. Finalización del primer cuatrimestre: 3 de julio.

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