El volcán Kīlauea, situado en Hawái, Estados Unidos, registró nuevas corrientes de lava caliente durante la noche del 2 de noviembre de 2026. De acuerdo con la agencia Reuters, una serie de grabaciones visuales documentó el material incandescente que brota desde los respiraderos y desciende por la ladera del relieve montañoso, en una secuencia que abarca la transición desde las horas diurnas hasta la oscuridad.
El registro lo obtuvo el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS). El volcán mantiene un ciclo de erupciones intermitentes desde el 23 de diciembre de 2024. Según los especialistas de la institución técnica estadounidense, la actividad observada se alinea con el comportamiento habitual del conducto magmático, catalogado entre los puntos con mayor dinamismo del planeta.
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Video de la erupción del volcán Kīlauea en Hawái
Las tomas distribuidas por el USGS exhiben el avance continuo del material fundido a lo largo del terreno rocoso. En el monitoreo previo a esta fase, la entidad identificó un brillo intenso e intermitente en el respiradero oeste, mientras que la abertura norte presentó una luminosidad más tenue.
De acuerdo con un informe del Observatorio Vulcanológico de Hawái (HVO), una inspección aérea constató que el conducto oeste albergaba un lago de lava en convección lenta, mientras la boca norte mostraba una costra sólida y la abertura sur permanecía cubierta bajo fragmentos de tefra, sin emisión luminosa.
Fox Weather informó que los sensores de deformación en la cumbre detectaron una inclinación positiva del suelo que supera los niveles habituales, un indicador que sugiere presión acumulada en la cámara magmática.
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Qué revelan los análisis sobre la actividad del Kīlauea
Para comprender los procesos subterráneos que alimentan el fenómeno, el Observatorio de Volcanes Hawaianos del USGS examinó 178 muestras de lava recolectadas entre los episodios 1 y 39.
Las evaluaciones determinaron que el flujo procede de un reservorio magmático ubicado a una profundidad de entre uno y dos kilómetros (alrededor de una milla) bajo la caldera de Halemaʻumaʻu. El estudio constató además un incremento de temperatura en el sistema de almacenamiento superficial, junto con indicios de material fundido correspondiente a ciclos ocurridos entre 2020 y 2023.
Expectativa ante el episodio eruptivo número 56
El Observatorio Vulcanológico de Hawái (HVO) pronosticó el inicio de las fuentes de lava del episodio 56 entre la tarde del 2 y el 7 de noviembre de 2026, tras constatar actividad precursora en la cumbre. Si bien una predicción exacta presenta dificultades técnicas por las particularidades del ciclo previo, los especialistas mantienen un seguimiento continuo sobre el cráter.
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Durante las jornadas previas se registraron temblores sísmicos continuos y cuatro sismos menores de magnitud 1,5 o inferior en torno a Kaluapele, la caldera principal del volcán Kīlauea. Ante este cuadro preliminar, el organismo técnico elevó el nivel de alerta volcánica a Vigilancia (Watch) y el código de colores para la aviación a Naranja (Orange), sin que existan reportes sobre peligro o amenazas directas para las poblaciones adyacentes.
Las fuentes de lava del Kīlauea superaron los 500 metros en los primeros 54 episodios
Un registro de datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos, publicado el 30 de octubre de 2026, indica que las fuentes de lava de la erupción iniciada en diciembre de 2024 alcanzaron alturas máximas superiores a 500 metros hasta agosto de este año. El organismo documentó 54 episodios para entonces, una escala sin precedentes en la caldera de la cumbre desde el inicio de los registros escritos en 1823.
El USGS precisó que dos bocas principales, la norte y la sur, alimentaron de forma frecuente fuentes dobles y flujos que se extendieron sobre el piso del cráter. Esos depósitos elevaron más de 100 metros el sector occidental de la caldera; la mayoría de los episodios duró entre seis y doce horas, con pausas de una a dos semanas entre cada uno.
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