Los puertos de Los Ángeles y Long Beach preparan un programa de USD 60 millones para abonar USD 60 por cada viaje de camiones eléctricos que transporten contenedores hacia o desde sus terminales. La medida busca aumentar una flota de cero emisiones que hoy representa cerca del 4% de los vehículos que ingresan a ambos recintos.
El plan todavía requiere la aprobación de las autoridades portuarias y está abierto a comentarios de empresas y otros actores del sector. Cada operador podría recibir hasta USD 36.000 anuales por vehículo, según informó Los Angeles Times.
PUBLICIDAD
Las metas climáticas presionan la renovación de la flota
El Puerto de Long Beach fijó como objetivo eliminar sus emisiones de carbono para 2050. El Puerto de Los Ángeles pretende que los equipos de manejo de carga no emitan contaminantes en 2030 y que, cinco años después, los camiones que trasladan contenedores a corta distancia funcionen sin emisiones.
Noel Hacegaba, director ejecutivo del Puerto de Long Beach, dijo al diario que alcanzar la meta exige que todos los camiones sean de cero emisiones. “Todos reconocen la importancia de recompensar el uso de camiones de cero emisiones”, afirmó.
Los puertos crearon el fondo en 2022, cuando aplicaron una tarifa de USD 10 a los camiones diésel. Long Beach ya destinó casi USD 5 millones a pagos únicos de USD 10.000 para quienes adoptaron camiones eléctricos de carga de forma temprana.
PUBLICIDAD
Al cierre de 2025, California registraba cerca de 9.000 vehículos medianos y pesados de cero emisiones. De ese total, 2.075 eran camiones; el resto correspondía a autobuses y furgonetas de reparto, de acuerdo con la Comisión de Energía de California.
Precio y operación, los frenos que aún limitan a los transportistas
Un camión diésel usado puede costar alrededor de USD 70.000, mientras que los primeros modelos eléctricos superaron los USD 500.000. El Tesla Semi nuevo tendría un precio cercano a USD 400.000 tras impuestos y cargos, según Los Angeles Times.
La diferencia no se limita a la compra. Las unidades eléctricas pesan varios miles de kilogramos más que las convencionales, lo que acelera el desgaste de los neumáticos. Loya señaló que las baterías deben reemplazarse cada cinco a siete años y que el cambio puede costar hasta USD 7.000.
PUBLICIDAD
Los tiempos de carga también condicionan el trabajo. Un camión diésel puede recorrer más de 1.600 kilómetros (1.000 millas) con un tanque y repostar cada tres o cuatro días. En cambio, una unidad eléctrica suele ofrecer unos 320 kilómetros (200 millas) de autonomía y necesita una recarga diaria.
Robert Loya, director ejecutivo de la Harbor Trucking Association, asociación de transportistas del puerto de Los Ángeles, explicó que las empresas pidieron ayuda a los puertos para afrontar la propiedad y la operación de estos vehículos. Añadió que las aseguradoras aún tienen poca información para fijar tarifas y, por eso, las pólizas resultan caras para los transportistas.
Los precios del diésel en California rondaron los USD 8,50 el galón, un nivel que vuelve más competitivo el uso de electricidad. Sin embargo, una recarga tarda más que llenar un tanque y deja al vehículo fuera de servicio durante ese período.
PUBLICIDAD
Los subsidios estatales y el incentivo por viaje
El proyecto portuario sería el primero de todo el estado en entregar fondos de acuerdo con la cantidad de trayectos que se hayan realizado. Se incorporaría al Programa de Incentivos mediante Vales para Camiones y Autobuses Limpios de California, que ya distribuyó un total de USD 1.000 millones mediante descuentos aplicados en el momento de comprar vehículos de cero emisiones.
Hacegaba no precisó la fecha para el inicio del programa. Las comisiones de ambos puertos deberán evaluar el proyecto después de que haya concluido la etapa de consultas con el sector.
PUBLICIDAD