Los fiscales de Estados Unidos pidieron que los influencers Andrew Tate y Tristan Tate sigan detenidos en Miami mientras avanza el proceso de extradición solicitado por Reino Unido, al sostener que existe un riesgo elevado de fuga y un problema de seguridad pública por la gravedad de los cargos.
Esta disputa judicial abrió una nueva etapa en un caso que ya involucra actuaciones en territorio estadounidense, británico y rumano.
Según informó Associated Press, la audiencia clave quedó fijada para este jueves en una corte federal de Florida, donde la jueza Lauren Louis deberá decidir si los dos hermanos continúan en prisión o si acceden a la libertad bajo fianza mientras se resuelve el pedido británico. De acuerdo con la agencia, la Fiscalía estadounidense respondió así a una solicitud presentada por la defensa tres días antes.
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La discusión central pasa por si los acusados pueden esperar el proceso fuera del Centro Federal de Detenciones de Miami. Los fiscales sostienen que no, porque en los trámites de extradición existe una fuerte presunción contra la libertad bajo fianza y porque, a su juicio, los hermanos cuentan con recursos, documentación y vínculos internacionales suficientes para eludir a la Justicia.
Por su parte, la defensa afirma que no hay pruebas de un intento de escape y que su alta exposición pública dificulta cualquier fuga.
Qué argumentan los fiscales de Estados Unidos
De acuerdo con el reporte de AP, la presentación del Ministerio Público señala que los cargos pendientes en Reino Unido incluyen acusaciones de trata de personas, violación, agresiones violentas y delitos vinculados con imágenes sexuales de menores y pornografía extrema. Para los fiscales, ese volumen y esa naturaleza de imputaciones refuerzan la necesidad de mantener a los acusados bajo custodia.
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El escrito añadió que los hermanos dicen tener múltiples pasaportes e identidades, además de acceso a una fortuna considerable y capacidad de influencia en varios países. La Fiscalía sostuvo que esos factores, sumados a su negativa a regresar de forma voluntaria al Reino Unido para afrontar el proceso, configuran “un riesgo elevado de fuga que ninguna fianza podría neutralizar”.
Los fiscales también mencionaron antecedentes surgidos en Rumania, donde las autoridades investigaron a los Tate por supuestos intentos de intimidación de testigos. Esa referencia apunta a reforzar el argumento de peligro para la comunidad y de posible interferencia con el curso judicial.
Qué pide la defensa y por qué rechaza el riesgo de fuga
Los abogados de Andrew y Tristan Tate reconocieron, según EFE, que en este tipo de procesos existe una presunción contraria a la excarcelación, aunque sostuvieron que el caso presenta circunstancias especiales que justifican una excepción. Su propuesta incluyó el pago de una fianza, la entrega de pasaportes, un localizador GPS y controles de las autoridades en el domicilio donde permanezcan.
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Además, la defensa argumentó que, aun si los hermanos tuvieran recursos financieros considerables, no hay evidencia de un intento de huida. También remarcó que ambos cumplieron con las restricciones impuestas en Rumania, donde enfrentan otra causa por presuntamente atraer mujeres con fines de explotación sexual, acusación que ellos niegan.
En esa línea, los abogados sostuvieron que el debido proceso exige su liberación porque permanecen bajo condiciones de encierro altamente restrictivas, sin una resolución rápida sobre su situación final. El planteo defensivo añade que el proceso de extradición puede extenderse durante meses antes de una definición.
Cargos en Reino Unido y plazo para la extradición
La ofensiva judicial británica se apoya en una nueva serie de denuncias presentadas por cuatro acusadores adicionales, según informaron los fiscales del Reino Unido. Esas imputaciones abarcan hechos que habrían ocurrido entre 2010 y 2017 e incluyen un extenso prontuario.
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A esos expedientes se suman otros cargos previos en territorio británico por violación, lesiones, trata de personas y control de la prostitución con fines de lucro en relación con tres acusadores más, por hechos situados entre 2012 y 2015. En total, EFE indicó que los hermanos afrontan casi 60 cargos en el Reino Unido.
La Justicia británica dispone de un plazo de 60 días para remitir la documentación completa a la corte federal de Florida en virtud del tratado de extradición con Estados Unidos. Ese límite ubica la fecha en torno al 16 de septiembre. Hasta entonces, no hay una audiencia de extradición fijada, lo que abre la posibilidad de una permanencia prolongada en prisión preventiva en Miami.
Un caso con ramificaciones en Rumania y una exposición global
Los hermanos se trasladaron a Rumania en 2016 y allí fueron arrestados en 2022, acusados de integrar esquemas para captar mujeres con fines de explotación sexual. Ellos rechazaron esos señalamientos y el expediente rumano no avanzó por problemas legales y de procedimiento, según AP.
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Los abogados de los Tate afirmaron además que una corte rumana ya concedió un pedido de extradición del Reino Unido, que solo se ejecutará cuando concluyan esas actuaciones.
La notoriedad pública de los acusados atraviesa todo el caso. Andrew Tate, de 39 años, alcanzó fama inicial tras su paso por el programa británico “Big Brother” y luego construyó una presencia masiva en redes sociales, donde acumuló más de 10 millones de seguidores en X. En aquel certamen, fue expulsado de después de la difusión de un video en el que parecía agredir a una mujer.
Con el tiempo, los hermanos se convirtieron en figuras centrales de la llamada “manósfera”, un ecosistema digital asociado con discursos de hipermasculinidad y misoginia. Andrew Tate llegó a definirse a sí mismo como misógino y fue expulsado de plataformas como YouTube, TikTok, Instagram y Facebook por vulnerar reglas sobre discurso de odio.
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Mientras que Tristan Tate, de 38 años, participó junto a su hermano en varios negocios, incluida la producción de pornografía por webcam.
La Casa Blanca indicó que los hermanos, ambos con ciudadanía estadounidense y británica, no deben esperar ayuda del presidente Donald Trump, a quien apoyan de forma pública. Mientras tanto, simpatizantes ligados a la manósfera convocaron a una concentración frente al tribunal de Miami para la audiencia del 13 de agosto, donde la jueza decidirá si siguen presos o salen bajo fianza.