El astronauta con raíces de El Salvador Frank Rubio fue asignado por la NASA a Artemis III como especialista de misión en el próximo vuelo a la órbita terrestre baja que pondrá a prueba las capacidades de encuentro y acoplamiento entre la nave Orión y naves espaciales comerciales. Rubio integrará la tripulación principal junto con Randy Bresnik, Luca Parmitano y Andre Douglas.
Es el segundo viaje al espacio del astronauta hispano. Antes de esa designación, completó su primer vuelo espacial con un récord para Estados Unidos: despegó hacia la Estación Espacial Internacional el 21 de septiembre de 2022 a bordo de la Soyuz MS-22 y regresó el 27 de septiembre de 2023 tras una misión de 371 días.
Durante esa estancia, recorrió 253.330.550 kilómetros y presenció la llegada de 15 vehículos visitantes a la estación. A su vez, realizó tres caminatas espaciales por un total de 21 horas y 24 minutos e instaló dos nuevos paneles solares IROSA.
PUBLICIDAD
La formación académica de Rubio
Frank Rubio nació en Los Ángeles, California, aunque considera a Miami, Florida, su ciudad natal. Está casado con Deborah Rubio, tiene cuatro hijos y su madre, Myrna Argueta, vive en El Salvador. La NASA lo seleccionó para formar parte de la clase de candidatos a astronauta de 2017 y se incorporó al servicio en agosto de ese año.
Se graduó en la escuela secundaria Miami Sunset Senior, obtuvo una licenciatura en relaciones internacionales en la Academia Militar de Estados Unidos en West Point y completó un doctorado en Medicina en la Universidad de Ciencias de la Salud de los Servicios Uniformados en Bethesda, Maryland.
Posteriormente, hizo su residencia en medicina familiar en el Hospital Comunitario Martin Army, en Fort Benning, Georgia.
Su carrera previa unió combate, medicina militar y aviación
Antes de asistir a la escuela de medicina, Rubio fue piloto de helicóptero UH-60 Black Hawk y acumuló más de 1.100 horas de vuelo, incluidas más de 600 horas de combate y de peligro inminente durante despliegues en Bosnia, Afganistán e Irak.
PUBLICIDAD
En West Point, integró el equipo de paracaidistas “Caballeros Negros”. Allí alcanzó el nivel de Jumpmaster, o maestro en saltos, con más de 650 saltos de paracaídas en caída libre, clasificación Pro y licencia D.
Su trayectoria militar incluyó funciones como líder de pelotón en la Compañía A del 82.o Regimiento del 2.o Batallón de Aviación de Asalto, identificado como REDHAWKS, y como comandante de compañía en la Compañía A del 3.o Regimiento del 2.o de Aviación, denominado STORM.
Asimismo, trabajó como supervisor clínico, proveedor ejecutivo de servicios médicos y cirujano de vuelo en Redstone Arsenal, Alabama. En junio de 2017, cuando fue seleccionado, era cirujano de batallón del 10.o Grupo de Fuerzas Especiales (Aéreas) del Ejército de Estados Unidos.
PUBLICIDAD
Entre sus condecoraciones figuran la Medalla al Servicio Distinguido de la NASA, la Medalla a la Exploración Espacial, la Medalla de Servicio Superior de Defensa, la Legión al Mérito y la Estrella de Bronce con dos racimos de hojas de roble.
La lista incluye además la Medalla de la OTAN, la Medalla de la Campaña de Irak, la Medalla de la Campaña de Afganistán y la Medalla de las Fuerzas Armadas Expedicionarias, entre otras.
La misión probará en órbita dos vehículos de alunizaje antes del regreso a la Tierra
Durante Artemis III, el cohete SLS lanzará la nave Orión y a su tripulación a la órbita terrestre baja desde el Centro Espacial Kennedy. Tras las verificaciones de sus sistemas, Orión demostrará por primera vez su capacidad de encuentro y acoplamiento con versiones de prueba de uno o de ambos sistemas comerciales estadounidenses de aterrizaje humano que desarrollan Blue Origin y SpaceX.
PUBLICIDAD
El plan operativo detallado por la agencia indica que Orión se encontrará primero con el vehículo de Blue Origin y permanecerá acoplado cerca de dos días para ensayos y demostraciones tecnológicas, incluida la entrada de la tripulación al módulo.
Después de separarse, Orión aguardará la llegada del vehículo de prueba Starship de SpaceX, con el que permanecerá conectado cerca de un día adicional para nuevas verificaciones y pruebas.
La NASA señaló que esta misión pondrá a prueba hardware integrado entre Orión y los módulos de descenso, incluidas interfaces de sistema, programas informáticos, propulsión y comunicaciones. Las operaciones están pensadas para aumentar la cadencia de las misiones, elevar la producción y mejorar la cadena de suministro del programa Artemis.
PUBLICIDAD
La misión está prevista para durar alrededor de dos semanas, con la duración final sujeta a los lanzamientos, los encuentros en órbita y las operaciones acopladas.
El regreso de la tripulación está previsto con un amerizaje en el Océano Pacífico, donde los astronautas serán recuperados por un equipo de la Marina de Estados Unidos y la NASA.