La familia Franzblau de Chicago logró recuperar a su perro robado gracias a la colaboración de cientos de ciudadanos, dos buenos samaritanos y la intervención de la policía de Chicago, en un caso que evidenció cómo las redes sociales y la cooperación vecinal pueden facilitar la resolución de emergencias en grandes ciudades.
El medio ABC7 destaca que, la historia de Charlie, un perro de cinco años movilizó a toda una comunidad tras difundirse su desaparición en los principales medios locales y plataformas digitales.
El reencuentro se concretó tras varios días de búsqueda intensa y angustiante. Para incentivar la colaboración, los Franzblau ofrecieron una recompensa de USD 5.000 a quienes aportaran información clave sobre la desaparición de Charlie.
Finalmente, la suma fue compartida entre los dos ciudadanos que participaron en su hallazgo, según informaron tanto ABC7 como CBS News. Uno de ellos decidió ceder su parte al otro al considerar que lo necesitaba más, un gesto solidario que marcó la devolución y subrayó el espíritu altruista de la comunidad.
El robo de Charlie: detalles y testimonios
La tarde del viernes, poco antes de las 18:00, la desaparición de Charlie se produjo en las inmediaciones de Armitage y Clifton, en Lincoln Park, un barrio del norte de la ciudad de Chicago.
Su dueña, Erin Franzblau, dejó al animal atado frente a una guardería infantil mientras ingresaba brevemente a recoger a sus tres hijos pequeños, una situación que la obligó a actuar con rapidez porque estaba sola, ya que su esposo se encontraba de viaje.
“Estaba sola recogiendo a tres niños (dos pequeños y un bebé), y estaba apurada. Lo até frente a la guardería, donde hay una ventana para verlo”, relató Franzblau a ABC7, remarcando el breve tiempo en que estuvo ausente y la visibilidad del lugar.
Al salir, notó que el perro ya no estaba esperándola. La grabación de una cámara de seguridad mostró a una persona con sudadera oscura manipulando la correa de Charlie y preguntando a otras personas: “¿De quién es este perro?” antes de desatarlo y llevárselo caminando hacia el oeste de la avenida Racine.
Según Franzblau, la persona fue amable con el animal, aunque Charlie se encontraba temblando, probablemente por el susto de ser apartado de su entorno familiar.
Cooperación ciudadana y redes sociales: claves para el reencuentro
La rápida difusión del caso a través de ABC7, CBS News y otros medios locales, junto al alcance de internet y las redes sociales, movilizó a miles de ciudadanos.
Decenas de personas compartieron fotografías, videos e información de contacto para apoyar la búsqueda, relató el esposo, Sean Franzblau, a CBS News: “Charlie está con nosotros esta noche gracias a nuestra comunidad. Fueron nuestros amigos, vecinos, la prensa, la policía, pero sobre todo completos y totales desconocidos, cientos o incluso miles que se movilizaron en internet, nos contactaron con pistas”.
El seguimiento fue posible gracias a la vigilancia de los vecinos y la colaboración ciudadana, que rastrearon los movimientos del sospechoso. Dos personas avistaron a Charlie junto a la presunta ladrona dentro de una tienda Target, y posteriormente durante su trayecto hacia un supermercado Jewel en Uptown.
En ese momento, avisaron a la policía y a los propietarios, facilitando así la recuperación del animal. La intervención de la policía de Chicago fue decisiva.
La familia destacó el compromiso policial y la utilidad de las redes sociales para visibilizar el caso.
La investigación por el robo de Charlie continúa abierta, de acuerdo con la policía citada por ABC7.