La Embajada de Estados Unidos en Beirut evacuó personal no esencial durante el fin de semana, tras una orden confirmada por el Departamento de Estado. De acuerdo con oficiales citados en condición de anonimato por la agencia AP y diversos medios internacionales, decenas de empleados y familiares partieron del país a través del Aeropuerto Internacional Beirut-Rafic Hariri. La medida responde a la evaluación de “acontecimientos regionales previstos”.
El funcionario del Departamento de Estado precisó que la instrucción afecta a “personal del gobierno estadounidense que no sea de emergencia y a sus familiares elegibles” destinados en la misión diplomática de la capital libanesa. La representación estadounidense informó que la embajada “permanece operativa con el personal básico en sus puestos” y que la decisión “es temporal, destinada a garantizar la seguridad del personal”. Además, se indicó que la reducción de presencia diplomática busca mantener la capacidad de asistencia a ciudadanos estadounidenses en el país.
La evacuación se produce en medio de la escalada de tensiones entre Washington y Teherán por la disputa nuclear y la brutal represión aplicada contra las manifestaciones en rechazo al régimen registradas desde finales de 2025 y las primeras semanas de este año. El gobierno de Estados Unidos ha reiterado su compromiso con la seguridad de sus aliados regionales y la protección de rutas marítimas, subrayando la posibilidad de incidentes que escalen hacia una confrontación directa, según fuentes militares citadas por Reuters.
Este lunes se reportó la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford a la isla de Creta, en el mar Mediterráneo que marca un nuevo capítulo en la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. El despliegue, documentado por imágenes de Reuters, se produce en el marco de la mayor concentración militar estadounidense en la región desde 2003. El buque, considerado el más grande del mundo en su tipo, cruzó el estrecho de Gibraltar e ingresó al Mediterráneo el viernes, en una maniobra que refuerza la capacidad de Washington para responder ante cualquier incidente en Oriente Medio.
El movimiento del USS Gerald R. Ford no es un hecho aislado, sino parte de una movilización más amplia que involucra fuerzas aéreas y navales estadounidenses en países clave del Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mediterráneo oriental. Desde mediados de enero, se han registrado aproximadamente 160 vuelos de aviones C-17A con destino a la región, movilizando personal y materiales estratégicos, según Reuters. A estos se suman 18 vuelos de C-5M hacia Arabia Saudita, Qatar y Yibuti, así como una flota de 20 a 22 aviones cisterna KC-135 y KC-46 que mantienen el reabastecimiento en vuelo.
En el aspecto de inteligencia y guerra electrónica, la presencia del RC-135 SIGINT en Chania, Grecia, y de aviones como los MC/HC-130J y EA-11A BACN en bases de Jordania y Arabia Saudita, refuerza la vigilancia sobre las comunicaciones y el espacio electromagnético regional. Además, la operación de dos aviones WC-135R Nuke Sniffer y dos E-3 Sentry AWACS en Reino Unido evidencia el monitoreo constante de posibles movimientos de armas nucleares.
La aviación de combate estadounidense ha incrementado su despliegue en bases como Muwaffaq Salti, en Jordania, donde se ubican 24 F-15E, 30 F-35A y seis EA-18GA. La presencia de cazas F-16 en los Emiratos árabes Unidos y Arabia Saudita, junto al despliegue de A-10 Thunderbolt en Jordania, amplía la capacidad de respuesta ante potenciales escenarios de conflicto.
El componente naval estadounidense en la región incluye al Grupo de Combate Abraham Lincoln en el Mar Arábigo, liderado por el USS Abraham Lincoln y tres destructores, y el Grupo de Combate Gerald R. Ford, que además del portaaviones incluye al destructor USS Winston S. Churchill, la fragata USS Bainbridge y el destructor USS Mahan, según The Washington Post. Otros buques como el USS Roosevelt, USS McFaul, USS Mitscher y USS Delbert D. Black operan en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Mar Rojo, mientras un submarino de la clase Ohio permanece en ubicación no revelada, aportando capacidad nuclear y de ataque a larga distancia.