El presidente estadounidense Donald Trump resaltó ante tropas en Carolina del Norte el éxito de la operación militar que concluyó, el 3 de enero, con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro. Durante un discurso en la base de Fort Bragg, Trump describió la acción como una muestra del poderío de las fuerzas especiales de Estados Unidos, subrayando que la maniobra se llevó a cabo con una velocidad y precisión inéditas. “Lo que hicimos recientemente en Venezuela, nadie había visto algo así”, afirmó el mandatario, quien detalló que la incursión en Fuerte Tiuna, Caracas, empleó varios helicópteros de ataque y transporte, y finalizó “literalmente, en un minuto”.
Según el relato de Trump, Maduro y la ex primera dama venezolana, Cilia Flores, fueron trasladados ese mismo día a una prisión federal en Nueva York, donde esperan juicio por acusaciones de narcoterrorismo y conspiración. El presidente norteamericano recalcó que el asalto implicó enfrentar complejas medidas de seguridad: “Tuvieron que atravesar puertas de acero. El acero era como papel maché”, señaló sobre las defensas de la base venezolana.
En su intervención, Trump hizo referencia a un sistema armamentístico secreto, el “descombobulador”, que, según sus palabras, fue clave para bloquear los sistemas de defensa rusos y chinos desplegados en Venezuela. “El equipo ruso no funcionó. El equipo chino no funcionó. Todos intentan averiguar por qué no funcionó. Algún día lo descubrirán, pero no funcionó”, expresó, aludiendo a la supuesta incapacidad de las fuerzas venezolanas para responder al asalto aéreo. El mandatario señaló que “es agradable poder volar sin que te disparen”, sugiriendo la efectividad de la tecnología estadounidense empleada en la operación.
Durante el operativo, tres pilotos de helicóptero estadounidenses resultaron gravemente heridos en las piernas al aterrizar. Trump destacó la valentía de los tripulantes y la participación de francotiradores apostados en los helicópteros, quienes neutralizaron ametralladoras que habían causado las lesiones. “Esos pilotos fueron increíbles y realmente valientes. Quizás vea a algunos de ellos muy pronto”, añadió el presidente, quien tenía previsto reunirse con miembros de las fuerzas especiales y sus familias en la misma jornada.
El saldo del asalto, según fuentes estadounidenses, incluyó ochenta y tres fallecidos y más de 112 heridos entre las filas venezolanas. Trump aseguró que ningún militar estadounidense perdió la vida durante la acción, que comenzó con bombardeos sobre objetivos estratégicos. La operación, denominada Determinación Absoluta, fue definida por el presidente como “precisa” e “increíble”, y ha sido citada como ejemplo del “poderío militar” de Estados Unidos para garantizar una posición dominante en América Latina y el Caribe.
En su discurso, Trump insistió en que “el mundo entero vio lo que es capaz de hacer Estados Unidos” y aseguró que, bajo su mandato, el país cuenta con “la fuerza de combate mejor dirigida, mejor entrenada, mejor equipada, más disciplinada y más de élite” del mundo. El mandatario aprovechó la ocasión para respaldar a las tropas y reiterar su lema de campaña: “Van a luchar, luchar, luchar. Van a ganar, ganar, ganar”.
El mandatario también hizo referencia a la situación política de Venezuela tras la captura de Maduro, elogiando a la presidenta interina Delcy Rodríguez y anunciando que grandes compañías petroleras estadounidenses han sido invitadas a reconstruir la industria energética venezolana. Además, informó sobre la incautación de buques petroleros y la supervisión ampliada sobre el sector petrolero del país sudamericano.
Maduro, quien se declaró no culpable ante la justicia estadounidense, enfrenta cargos por narcotráfico y corrupción, con una próxima audiencia judicial prevista para el 17 de marzo. El Departamento de Estado de Estados Unidos había ofrecido una recompensa de USD 50 millones por información que condujera a su arresto o condena. La captura y extradición se inscriben en la política del gobierno estadounidense de fortalecer su influencia en la región y enviar, según Trump, “un mensaje de respeto y temor a los posibles adversarios en todo el planeta”.
El presidente concluyó su visita en Carolina del Norte reiterando que la operación en Venezuela representa una advertencia a cualquier país que desafíe el poder militar estadounidense, subrayando que “probablemente no tendremos que ser puestos a prueba” gracias a la capacidad disuasoria demostrada.
(Con información de EFE, AFP, Europa Press y AP)