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Asistentes al evento donde fue asesinado Charlie Kirk denunciaron fallas en los protocolos de seguridad

Varios de los presentes en la Universidad del Valle de Utah mencionaron la ausencia de controles y la falta de efectivos en los accesos durante la actividad dirigida por el líder conservador

Asistentes al evento donde fue asesinado Charlie Kirk denunciaron fallas en los protocolos de seguridad (REUTERS)

El asesinato de Charlie Kirk, figura destacada del activismo conservador estadounidense, durante un evento en la Universidad del Valle de Utah (UVU), reveló fallas en los protocolos de seguridad dentro del recinto, según denuncias de algunos asistentes recogidas por NBC News.

Testigos coincidieron en que el ingreso al anfiteatro de la UVU fue libre y sin controles previos. Tyler McGettigan, quien participó en el evento, dijo que no fue necesario mostrar su boleto ni pasar por ningún punto de seguridad al entrar.

Cualquiera podía entrar, no revisaron mi código ni leyeron mi entrada. No había detectores ni agentes controlando el acceso”, dijo a NBC News. Este relato se repitió en las palabras de otros asistentes, como Isaac y Afton Miller, quienes tampoco recuerdan haber visto presencia policial significativa en los accesos.

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El ambiente cambió drásticamente cuando, en medio de la charla, se escuchó el disparo que acabó con la vida de Charlie Kirk. Justin Hickens, ubicado a unos 20 metros del escenario contó cómo se vivieron los primeros segundos del ataque.

El líder político juvenil se encontraba dirigiendo un acto que formaba parte de su tour "America Comeback" cuando le dispararon en el cuello. (Especial)

Vi muchísima sangre. El cuerpo de Charlie se desplomó y la gente se tiró al suelo o corrió para buscar refugio”, dijo. Videos difundidos en redes sociales mostraron escenas de confusión y pánico, con cientos de personas tratando de escapar por cualquier medio.

Las autoridades de la UVU confirmaron que en el lugar había seis policías uniformados y algunos de civil, además del equipo privado que acompañaba a Kirk. Sin embargo, nadie controlaba los accesos de manera activa ni se utilizaron detectores de metales. “Entrenamos para estos casos, pero lamentablemente esta vez no lo evitamos”, reconoció el jefe policial de la universidad, Jeff Long, durante una conferencia de prensa. Long también aseguró que hubo coordinación previa con el equipo de Kirk para organizar la seguridad.

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Otros participantes describieron que la escasa presencia de agentes y la falta de puntos de revisión facilitó la entrada del agresor armado. Jeb Jacobi, estudiante y voluntario esa tarde, explicó que apenas vio dos guardias cerca del escenario y algunos policías en los alrededores, pero ningún tipo de chequeo para el público general.

Fue surrealista, no había checkpoints ni se revisó a nadie para entrar”, coincidió otro asistente entrevistado por medios locales.

El ambiente cambió drásticamente cuando, en medio de la charla, se escuchó el disparo que acabó con la vida de Charlie Kirk (REUTERS)

La política interna de la Universidad exige que una comisión determine los riesgos y refuerce la seguridad en “eventos mayores”, pero las autoridades aún no han especificado si la aparición de Kirk entró en esa categoría. Incluso antes del ataque, la policía desalojó a algunos manifestantes del techo, pero este operativo no derivó en mayores controles en las entradas del anfiteatro.

Tras el disparo, el público fue rápidamente evacuado y la policía y el FBI aseguraron el área. Pero la principal pregunta sigue siendo cómo logró acceder el tirador al recinto portando un arma de fuego. La investigación ahora se centra en establecer qué falló y quién era responsable de garantizar la seguridad en el evento.

El campus de Orem solía ser percibido como un lugar seguro, sin antecedentes de episodios violentos en su historia reciente. Para muchos asistentes, la tragedia cambió la percepción sobre la seguridad en espacios universitarios en Estados Unidos. “Siempre sentí que la universidad era como mi casa. Ahora esa tranquilidad se perdió”, lamentó Jacobi.

Tras el disparo, el público fue rápidamente evacuado y la policía y el FBI aseguraron el área (REUTERS)

El asesinato de Charlie Kirk generó conmoción entre figuras políticas, estudiantes y organizaciones de todo el país, y reabrió el debate sobre la necesidad de reforzar los protocolos de protección para actos públicos. Las autoridades locales y federales continúan investigando no solo los motivos del crimen, sino también las decisiones que llevaron a dejar desprotegido un evento tan concurrido. La comunidad universitaria y sectores políticos han reclamado explicaciones y mejoras concretas, señalando que estos fallos no pueden repetirse en el futuro.

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