Delta Air Lines obligó a un pasajero a ceder su asiento en primera clase a un perro

Un usuario se quejó en redes sociales del trato recibido por la aerolínea, la cual le asignó una ‘peor butaca’ que la adquirida originalmente para darle su lugar a un animal de servicio

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Un pasajero de la aerolínea Delta compartió su molestia por ser removido de asiento de primera clase para dar lugar a un perro. (Reddit/@ben_bob)

El pasado 21 de diciembre, un pasajero de Delta Air Lines fue retirado de su asiento en primera clase para cederlo a un perro de servicio. La situación, que fue compartida por el afectado a través de Reddit, ha generado un intenso debate en redes sobre las políticas de la aerolínea y el trato a sus clientes frecuentes.

Según relató el usuario identificado como @ben_bob, inicialmente había sido ascendido a primera clase antes de su vuelo. Sin embargo, apenas 15 minutos después, fue informado de que había sido degradado a un asiento peor que el que tenía originalmente. “Pregunté al agente del mostrador qué estaba pasando y solo dijo: ‘Algo cambió’”, escribió el pasajero en su publicación, titulada “Me acaban de degradar por un perro”.

El malestar del pasajero creció al abordar el avión y descubrir que su asiento había sido ocupado por un perro grande, acompañado por otro pasajero que parecía ser su dueño. “Vi a este perro en mi asiento de primera clase... y ahora estoy furioso”, expresó. La publicación fue acompañada por una foto del animal, que aparentemente era un perro de servicio.

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Cuando el pasajero intentó obtener explicaciones del personal de Delta, fue informado de que los pasajeros pueden ser reubicados para acomodar animales de servicio. “No hay nada que podamos hacer”, fue la respuesta que recibió, según su relato.

Delta Air Lines establece que los perros de servicio deben caber en el espacio para los pies del pasajero y no interferir con los pasillos o invadir el espacio de otros clientes, informó el New York Post. Sin embargo, el pasajero afectado criticó duramente la decisión, argumentando: “No hay forma de que ese perro haya gastado tanto en esta aerolínea como yo. Qué broma absoluta”.

Reacciones y debate en redes

comentarios en la red se dividieron a favor y en contra del pasajero y las políticas de Delta Air Lines. (Reddit/@ben_bob)

El caso rápidamente atrajo la atención de otros viajeros, quienes se dividieron en sus opiniones. Algunos simpatizaron con el pasajero y criticaron la frecuencia con la que los animales de servicio aparecen en los aeropuertos y vuelos. “Esto de llevar perros a todos lados se está saliendo de control”, comentó un usuario en Reddit.

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Otros, sin embargo, defendieron la necesidad de estos animales para personas con discapacidades y cuestionaron las prioridades del pasajero. “¿Realmente esperas que Delta se arriesgue a violar la Ley de Acceso al Transporte Aéreo (Air Carrier Access Act) y a ser demandada porque... revisa notas... ¿has gastado más dinero que el perro?”, respondió otro usuario.

El debate también abordó la creciente percepción de que algunos pasajeros abusan de la etiqueta de “perro de servicio” para llevar a sus mascotas en vuelos. Un usuario comentó: “Ves un montón de perros de servicio en el aeropuerto, pero en ningún otro lugar. Es un fenómeno exclusivo de EEUU”.

Las obligaciones legales de las aerolíneas

Las políticas de Delta Air Lines establecen que los pasajeros con discapacidades tienen derecho a transportar a sus animales de servicio cerca de sus asientos. (AP Foto/Michael Dwyer, Archivo)

Un empleado de Delta intervino en el hilo de Reddit, explicando que la aerolínea tiene la obligación legal de reubicar pasajeros para dar cabida a personas con discapacidades y sus animales de servicio. “Cuando trabajaba en reservaciones, siempre que la gente pedía esos asientos, tenía que advertirles que Delta tiene la obligación de moverlos si un pasajero con discapacidad lo requiere”, explicó en la red social.

El experto en viajes Gary Leff también se pronunció sobre el incidente, cuestionando la lógica de Delta. “No veo la lógica de reubicar a un pasajero de primera clase para acomodar a un perro en la fila”, escribió en su blog de viajes, View From The Wing. Aunque reconoció la necesidad de adaptarse a la Ley de Acceso al Transporte Aéreo, Leff argumentó que un cambio de asiento de último minuto no debería ser obligatorio, según declaraciones recogidas por el New York Post.

Leff también recordó otros incidentes en los que Delta ha sido criticada por permitir que perros de apoyo emocional ocupen espacios preferentes, coman en mesas de las salas exclusivas de Delta One y desplacen a pasajeros de primera clase.

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