El miedo que Fernando Alonso infunde a sus rivales, reflejado en sus radios: “¿Nos está cogiendo o no?”

Russell y Sainz pidieron actualización a su ingeniero de cómo evolucionaba el rendimiento del asturiano durante el GP de China, mientras que Verstappen, Checo y Norris no daban crédito a su remontada

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Alonso durante el GP de China (REUTERS/Tyrone Siu).
Alonso durante el GP de China (REUTERS/Tyrone Siu).

China, que regresa al calendario después de cinco años, siempre depara acción. De entrante, un encontronazo entre Alonso y Sainz durante el sprint. Fernando fue el peor parado, pues el toque de ambos monoplazas generó un pinchazo al Aston Martin y cortó toda la inercia en la carrera del madrileño. En realidad quedaron mal parados los dos: de luchar por la tercera plaza, uno abandonó y el otro fue quinto. Y para colmo, el de Ferrari también se las tuvo con su compañero de equipo. “Ha estado por encima del límite”, asegura Leclerc ya bajado del monoplaza.

Quedaba un GP de China tenso y todavía no se había servido ni el primer plato. Era el aperitivo. Fernando brilló desde la arrancada: adelantó a Pérez por el exterior de la interminable curva 1 (a nadie más le funcionó este fin de semana lo de ir por fuera en ese viraje) y se situó segundo. Fue una pasada gratis, que a efectos reales no sirvió para nada más que divertir, porque pronto le superaron Checo y los McLaren. Adelantó su parada cuando llegaba Leclerc y tuvo que pasar dos veces más por el pit lane debido a sendos coches de seguridad inoportunos que también le obligaron a montar neumáticos blandos y medios, ya que no le quedaban duros.

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La opinión del jefe de Alonso en Aston Martin sobre la posibilidad de que el coche de 2024 gane carreras.

De aquel último paso por boxes salió en duodécima posición y con sólo diez vueltas por delante. Realizó cinco adelantamientos que le permitieron acabar séptimo, pero la cabeza de carrera tampoco le perdió de vista. Pérez, Sainz y Russell pedían actualización constante de la posición de Fernando. “El ritmo de Alonso parece bueno. El margen, ahora mismo, es de 10.6″, le avisó el ingeniero de George Russell al británico al mismo tiempo que Carlos Sainz también preguntaba por su compatriota. “¿Nos está cogiendo Fernando Alonso o no?”, preguntó, ante lo que su ingeniero le pidió subiese el ritmo

“Tiene que pasar tráfico. Puede que esté cerca de nosotros hacia el final de la carrera. Vamos a ir más rápido 10 vueltas”, le pidió. Al final, Alonso fue séptimo, pero su increíble remontada impresionó a los integrantes del podio. Max Verstappen, ‘Checo’ Pérez y Lando Norris alucinaron viendo sus adelantamientos en el antepodio. “¿Iba con blandos?”, preguntó el mexicano, a lo que su compañero le respondió con un rotundo “sí”. “Impresionante”, apuntó el de McLaren.

Miedo y admiración

“Sí, al final me he divertido. Cuando vas tan rápido, pones un juego nuevo de neumáticos y haces la vuelta rápida siempre es más divertido. Pero fue una carrera como sabíamos complicada en cuanto a ritmo. Seguimos siendo más rápidos los sábados y menos los domingos. O bueno, vamos a decirlo ya de manera correcta, porque hemos mentido un poco en las primeras cuatro carreras: tenemos un coche que es el quinto, y por alguna razón extraña y por fallos de los demás clasificamos demasiado bien”, asegura Fernando.

El hecho de haber competido en el sprint, tanto sesión clasificatoria como carrera, llevó a Alonso a la precariedad estratégica para la tradicional carrera. “Nosotros no teníamos dos (ruedas) duras, solo teníamos unas blandas o unas medias y con ninguna de las dos podíamos hacer 35 vueltas, así que había que hacer una parada más, que es lo que teníamos que hacer. Lo mejor es ahorrar neumáticos, quizás es mejor no correr la próxima vez el sprint. Total, solo hay un punto o dos en juego, igual te ponen puntos (de penalización) en la licencia, así que vale más no salir, ahorrar neumáticos y que corran los demás”, afirma.