Si llevas tiempo en Netflix, seguramente te suene el título de A todos los chicos de los que me enamoré. La película se convirtió en 2018 en uno de los títulos más exitosos de la plataforma, erigiéndose como referente de todas las futuras historias sobre romances adolescentes que estaban por venir, incluyendo sus dos secuelas, y un posterior spin-off narraría la historia de Kitty, la hermana pequeña de la protagonista.
Es así como llegamos a Besos, Kitty, la serie que, con su tercera temporada, se ha convertido en uno de los fenómenos de la temporada en la plataforma de la N roja. La serie, que relata la estancia de Kitty Song Covey en Seúl, ha conquistado el primer puesto en los listados de Netflix en 77 países y acumula más de 12,9 millones de visualizaciones, según los últimos datos disponibles, lo que la consolida como el nuevo fenómeno juvenil del streaming.
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Uno de los factores clave del éxito continuo de Besos, Kitty es su capacidad para expandir el universo narrativo iniciado en la trilogía cinematográfica basada en los best sellers de Jenny Han, que también figura como showrunner y guionista de la producción. Así, la clave está en haber sabido escoger a un personaje secundario en la historia pero profundamente carismático (más aún con la elección de Anna Cathcart como intérprete principal) y descubrir nuevas facetas que enganchen tanto a los primeros lectores como a nuevos espectadores.
Una exploración del amor y la identidad lejos de casa
Desde su lanzamiento en 2023, Besos, Kitty ha narrado el crecimiento de una adolescente que, tras mudarse a la Korean Independent School de Seúl (Corea del Sur), busca reconstruir su identidad, comprender su pasado familiar e integrarse en una comunidad marcada por la multiculturalidad y la presión social. En menos de dos años (el equivalente a tres temporadas) la serie ha abordado temas como el autodescubrimiento, la sexualidad y la pertenencia, todo ello envuelto en el formato de comedia romántica.
La serie, clara heredera del ligero optimismo de la película original, se ha distinguido por abordar con ligereza y humor temas como el legado familiar, la diversidad y la representación. Sin embargo, para muchos fans ha conseguido incluso superar el producto del que nació para convertirse en una oda al romance de la Generación Z, así como una exploración de la búsqueda de identidad entre culturas diferentes.
¿Habrá cuarta temporada?
La serie representa cómo es la vida de los estudiantes en Corea del Sur, un país que ha experimentado un verdadero boom cultural al lograr conectar con la sensibilidad de muchos nuevos espectadores. A medida que los personajes evolucionan, sus circunstancias en este contexto también se transforman, proporcionando una visión profunda sobre la transición hacia la adultez de estos jóvenes.
Ahora bien, si ya has visto la tercera temporada de la serie, sabrás que el último episodio deja bastantes cabos sin atar e incluso plantea la posibilidad de un futuro cambio de escenario. . Aunque Netflix no ha anunciado oficialmente la renovación, la popularidad de los personajes secundarios y el crecimiento del universo narrativo sugieren que la trama tiene espacio para expandirse, por lo que no sería nada extraño que muy pronto la plataforma anuncie una cuarta temporada.