En los últimos días, la lista de películas más vistas de Prime Video, el servicio de streaming de Amazon, se ha visto sacudida por el lanzamiento de nuevos títulos que han ido directos a lo más alto del top global. Si no hace mucho hablábamos del éxito de Zeta, el nuevo thriller de acción y espías dirigido por Dani de la Torre y protagonizado por Mario Casas, esta vez toca hablar de la única producción que ha logrado desbancar a la película española del primer puesto.
Estamos hablando de Sin piedad, una cinta de suspense de ciencia ficción que, a pesar de haber pasado por un estreno discreto en cines, se ha convertido en la película más vista de Prime Video en la mayoría de países del mundo. Todo ello gracias a una trama ambientada en un futuro cercano donde el detective Christopher Raven, interpretado por Chris Pratt, se enfrenta a una verdadera pesadilla tras despertarse atado a una silla y en mitad de un juicio donde se le acusa del asesinato de su esposa.
Narrada en tiempo real, Sin piedad muestra cómo el protagonista dispone de 90 minutos para convencer a Maddox, una jueza hecha con inteligencia artificial, de que no es culpable. Si la probabilidad de su responsabilidad no baja del 92% (en ese momento, Raven supera el 95%), la ejecución es automática. De este modo, Sin piedad se centra en la lucha del policía por demostrar su inocencia, a pesar de que todas las pruebas indiquen lo contrario.
Usar o no usar IA para una película
Si tuviéramos que explicar el masivo éxito que ha tenido Sin piedad tras aterrizar en Prime Video, probablemente su llamativo argumento sería la primera baza. A medio camino entre el thriller y la película de ciencia ficción, esta película nos recuerda, salvando las distancias, a otros títulos futuristas como Minority Report o Blade Runner. Además, cuenta con todo una estrella del género para su papel principal, ya que Chris Pratt ha destacado en su carrera por títulos como Guardianes de la galaxia, Passengers o la saga de Jurassic World.
En el reparto, destacan además otros nombres como Annabelle Wallis, Kali Reis y Kylie Rogers, además de Rebecca Ferguson en el papel de la jueza-IA. La elección de esta actriz fue una decisión clave en la producción de Sin piedad. Pratt propuso que Maddox, la jueza-IA, fuera interpretada por una inteligencia artificial real creada solo para la película. Sin embargo, al director de la película, Timur Bekmambetov, no le convenció la idea y decidió apostar finalmente por Ferguson.
Tras el estreno, Pratt reconoció que su idea fue más un experimento creativo que una aportación viable. De hecho, el actor se quedó impresionado ante la “frialdad especial” que Rebecca Ferguson logró transmitir en su papel, haciendo de la jueza Maddox un personaje sumamente inquietante. Por su parte, Bekmambetov, reconocería la ironía de hacer una película sobre la IA sin ella, pero se mostraría satisfecho con el resultado: “Creo que fue la decisión correcta porque nos ayuda a comprenderla”.