‘El mago del Kremlin’, la película con guion de Emmanuel Carrère que explica el ascenso de Putin al poder y desmonta tópicos de Rusia

Jude Law se pone en la piel del presidente ruso en este extraño biopic sobre su ficticia mano derecha, Vadim Baranov

Tráiler en versión original subtitulada de 'El mago del Kremlin', protagonizada por Jude Law y Paul Dano.

Incluso para los que no vivieron la Guerra Fría, el telón de acero de Occidente con respecto a Rusia ha permanecido más que vivo en la ficción. Con el recuerdo de fondo del Ivan Drago de Rocky IV, la ficción moderna tampoco ha hecho mucho por destensar las relaciones con los soviéticos y, sobre todo, apenas ha rebajado un ápice su mirada esterotipada, con la rica familia de Anora, última ganadora del Oscar, como ejemplo más reciente. Por eso resulta tan refrescante y novedosa una aproximación occidental a la cuestión rusa y en concreto a su máximo líder como la de El mago del Kremlin, obra que desarrolla el ascenso de Vladimir Putin al poder.

Basada en la novela homónima de Guiliano Da Empoli, la película que acaba de llegar a cines se aprovecha de la figura de Vadim Baranov, mano derecha de Putin en sus primeros años de gobierno, astuto consejero que se mueve como pez en el agua entre los ambientes tecnócratas tanto como entre el pueblo...y que está completamente ficcionado. Bueno, no del todo, pues en parte se inspira en el personaje real de Vladislav Surkov, empresario y antiguo viceprimer ministro de Rusia, aunque ante todo el considerado padre de la democracia soberana implementada por el Kremlin, el concepto en torno al cual gira toda la película.

En El mago del Kremlin, Vadim Baranov es un hombre retirado de la vida pública y recluido en su cabaña en el bosque, ya que no se le permite entrar en casi ningún país de Occidente. Hasta allí viaja el periodista americano interpretado por Jeffrey Wright para entrevistarle y trazar la historia no solo de cómo Putin llegó al poder, sino de cómo toda una nación fue cincelada en los últimos veinte años por obra y gracia de Baranov, hombre en la sombra que movía los hilos como nadie. Desde sus inicios en el mundo del teatro y la televisión y su compleja relación amorosa con Ksenia (Alicia Vikander) hasta sus primeros escarceos políticos hasta convertirse en la mano derecha de Putin y encargarse de situaciones comprometidas como las revoluciones en Maidán, la crisis del submarino Kursk o incluso los Juegos Olímpicos de Sochi.

Read more!
Paul Dano en 'El mago del Kremlin'

El Juego de Tronos del Kremlin

Con guion de Emmanuel Carrère, quien presenta estos días su última novela, y del propio director Olivier Assayas, la película humaniza y profundiza en las relaciones de Baranov con todos los estratos del poder público ruso. Un cicerone para entender de la forma más sintetizada y lúdica posible como se ha construido la política del Kremlin en este siglo que, aunque ficcionada, resulta mucho más natural y cercana que casi cualquier informativo corriente que haya narrado las decisiones de Rusia. Hay quien por otro lado ha tachado la película de blanquear e incluso enaltecer la figura de Putin, pero basta prestar algo de atención a lo que sucede entre líneas para darse cuenta de la mirada que tiene el filme hacia la figura de Putin, siempre desde un respeto más que desde el miedo o la comedia.

Lo mismo sucede con el propio personaje de Baranov, con tantas capas (y caras) que es imposible de clasificar aun terminada la película, dejando esa sensación de que resultaba tan peligroso en primera instancia como útil en determinados casos para mantener bajo control las relaciones entre Rusia y Occidente. Un agente del caos necesario para la prosperidad cuya sed de poder y algunas malas decisiones terminaron por dejar a un lado, pero que no es sino una ficha de dominó más en el gran juego soviético.

Imagen de 'El mago del Kremlin'

Cuanto mejor es el villano, más buena es la película

“Siempre he pensado que, en el fondo, esta cuestión del mal y su ambigüedad es algo que pertenece y siempre ha pertenecido al cine”, comentaba Assayas en una entrevista, en la que citaba directamente a Hitchcock y su famoso “cuanto más éxito tiene el villano, mejor es la película”. Putin no es una Rebeca precisamente en El mago del Kremlin, pues tiene diálogos y escenas de sobra como para construirse, pero sí es cierto que sus apariciones están milimetradamente dosificadas, de la misma forma que Baranov muestra que podría parecer una muñeca rusa.

En este juego de ambigüedades, ambiciones y conspiraciones, distinguir verdad de ficción resulta imposible, por lo que solo queda confiar en la extensa labor de documentación y rigurosidad del equipo de la película. “Confiaba que en manos de Olivier (Assayas) esta historia se contaría con inteligencia, matices y consideración. Es un personaje dentro de una historia mucho más amplia, por lo que no intentamos definir nada sobre nadie”, comentaba el propio Jude Law durante la presentación de la película en Venecia. Sin máscaras ni maquillajes raros, e incluso con su acento de Lewisham, el actor ha sido capaz de encarnar a una de las grandes figuras políticas del siglo en una película que demuestra que se puede contar un gran drama político sobre el este sin precisar de grandes clichés y estereotipos.

Read more!

Más Noticias

Crear un juego de mesa con 12 años para comprarse una consola: así es el proyecto de Gael Pell, el niño que busca recaudar 5.000 euros para comercializarlo

El joven ha diseñado junto a sus padres un juego de cartas que ahora busca financiación para llegar a las tiendas

Crónica del concierto de Rosalía en Madrid: una puesta en escena poderosa para un espectáculo condescendiente donde la artista no es lo que más brilla

La cantante defendió su propuesta en un concierto orquestado para generar una liturgia reverencial como pocas se han visto en la música reciente

‘Mierdificación’, el libro que explica por qué Internet ya no es lo que era y las grandes empresas tecnológicas tienen la culpa: “Europa podría cambiar esto”

Cory Doctorow firma un ensayo comentado en todo el mundo en el que se desentrañan las estrategias y decisiones políticas que han permitido a principales plataformas de la red maximizar sus beneficios a costa de los usuarios

Crítica de ‘Super Mario Galaxy: La película’: un secuela caótica y cansina a la que le falta chispa, espíritu retozón y en la que no importa ni Mario

Tras el éxito de la primera entrega, esta continuación supone una decepción por la poca imaginación de la propuesta y su planteamiento repetitivo, como un parque de atracciones vacío

Se rescata la novela de uno de últimos grandes escritores malditos: fue rechazada por 76 editoriales y se convirtió en una obra de culto

Veintiún años después de su suicidio, la figura de Tristan Egolf vuelve a estar de actualidad con la reedición de su novela ‘El amo del corral’ y con una biografía titulada ‘La invención de Tristan’