Que las historias de animales nos emocionan es un hecho que han demostrado películas o series. De clásicos como Beethoven, uno más en la familia; Hachiko o Truman, a éxitos más recientes como la serie Animal. El carisma, el cariño y la lealtad que prodigan nuestras mascotas se suman a historias de gran impacto emocional o de corte intimista. Sea como sea, se trata de una fórmula infalible, algo que puede verse también en el nuevo título que acaba de colarse en Netflix: El arte de vivir bajo la lluvia.
Protagonizada por Milo Ventimiglia y Amanda Seyfried, esta película adapta la novela superventas de Garth Stein donde se propone el enfoque poco habitual de contar el relato de un perro en primera persona. A través de las observaciones que realiza acompañando a sus dueños en cada giro de su destino, la cinta acaba por convertirse en un melodrama contenido que combina deporte, enfermedad, conflictos familiares y aprendizaje emocional sin caer en el sentimentalismo fácil.
Superar la adversidad
Ambientada en Seattle, la trama sigue a Denny Swift, un ambicioso piloto de carreras que compagina su sueño profesional con su vida familiar. A su lado está Enzo, su inseparable compañero perruno, que reflexiona sobre temas como el amor, la pérdida o la perseverancia a través de las diferentes vicisitudes que su acompañante enfrenta. A cargo de la voz del animal en su versión original, por cierto, está el ganador de dos premios Oscar Kevin Costner.
La relación entre Denny y Eve, el personaje interpretado por Seyfried, aporta otra subtrama donde también aparecen otros temas como la enfermedad, las dificultades económicas o los conflictos a raíz de la custodia por una hija. Un cúmulo de circunstancias que pondrán a prueba la estabilidad familiar, y entre las cuales Enzo actuará como testigo silencioso para ofrecernos una perspectiva limpia sobre las contradicciones y la grandeza de cada ser humano.
Dónde ver ‘El arte de vivir bajo la lluvia’
Con esta premisa, la cinta de Simon Curtis parece haber alcanzado el éxito que no tuvo en 2019, cuando se estrenó en cines con una recepción discreta tanto en taquilla como por parte de la crítica. Ahora, el auge de las plataformas ha permitido al público redescubrir esta conmovedora historia, situándola entre los títulos familiares (y animales) más recomendables del catálogo de servicios como Netflix o Disney Plus, donde puede verse actualmente la película.
Con 109 minutos de duración, la trama equilibra drama y esperanza a través de una estructura clásica, sostenida por la voz en off de Enzo y varios momentos que bien seguro que a algunos les harán soltar alguna que otra lágrima. Más allá de este componente emotivo, sin embargo, El arte de vivir bajo la lluvia se puede entender como una fábula contemporánea sobre la resiliencia, así como una metáfora en clave automovilística (correr bajo la lluvia en una carrera es, también, controlar lo que hacemos frente a la adversidad) que articula un mensaje claro: no siempre podemos elegir las curvas del camino, pero sí cómo afrontarlas.