Morante de la Puebla: volver sin haberse ido

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Álvaro Rodríguez del Moral

Sevilla, 4 abr (EFE).- La inesperada despedida de Morante del pasado 12 de octubre en la plaza de Las Ventas sacudió los cimientos del toreo. El genio de La Puebla, el torero más deseado del momento, estaba diciendo adiós después de firmar una temporada histórica en la que había marcado una distancia sideral con el resto de la profesión.

El impacto mediático alcanzó portadas y cabeceras que habitualmente conceden escaso eco al mundo taurino. Empresas y aficionados iniciaron un coro de lamentaciones, mientras se oteaba la incierta gestación de una nueva temporada, la de 2026, que no podía entenderse sin su nombre.

No tardaría en trascender que el maestro cigarrero, inmerso en la recuperación de su antiguo trastorno de personalidad, estaba deshojando la margarita. Los rumores no dejaron de arreciar a finales de noviembre, a raíz de la visita de José María Garzón al refugio portugués del torero, inmediatamente después de ser elegido por la Real Maestranza para gestionar la plaza de toros de Sevilla.

El propio Garzón publicaría una foto en sus redes sociales, paseando con Morante en la Huerta de San Antonio, la finca cigarrera de Morante, con la leyenda 'soñando'. Desde ese momento se iba a iniciar la cuenta atrás, culminada con el anuncio de su reaparición, el pasado 21 de enero, en la corrida del Domingo de Resurrección de Sevilla.

Morante volvía sin haberse ido. Había ajustado cuatro tardes con el flamante empresario del coso del Baratillo argumentando que la vuelta, en ese momento, se centraba en cumplir esos compromisos con el trascendental escenario maestrante, ampliados a una quinta tarde en San Miguel que mantiene un puesto libre en función de su decisión.

Pero las piezas no tardarían en caer como un efecto dominó. La agenda del genio cigarrero comenzó a engrosarse, incluyendo plazas de su predilección como Jerez, Nimes, Marbella o El Puerto, donde afronta las cuatro corridas de toros de su temporada de verano, que el pasado año enmarcó uno de sus triunfos más resonantes y hasta el sonado pique con Roca Rey.

Mientras tanto, cada uno de los anuncios de los nuevos compromisos profesionales del diestro de La Puebla se saludan como un verdadero acontecimiento. La temporada testimonial contemplada en principio se ha acabado convirtiendo en una campaña global que ha sumado en las últimas fechas hasta las corridas de la Feria del Toro de San Fermín.

¿Se había marchado Morante realmente del toreo? El torero ha tenido la facultad genial de convertir el confín de una campaña y el comienzo de otra en una retirada que no es tal pero que ha conseguido remover los cimientos del mundillo taurino y hasta el panorama cultural para dotar a su supuesta reaparición de este Domingo de Resurrección en la plaza de la Maestranza de carácter de máximo acontecimiento.

Morante compartirá cartel con Roca Rey y David de Miranda para lidiar el encierro previsto de Garcigrande en una corrida de toros, la primera de la temporada sevillana, que ha desbordado cualquier previsión.

Morante, máxima estrella de la terna, volverá a dar la réplica a Roca Rey después de las veladas acusaciones de veto que siguieron al frustrado ofrecimiento del cigarrero para torear una segunda tarde en la pasada feria de Santander.

Pero el cartel, además, incluye a un torero emergente como el onubense David de Miranda, único torero que logró abrir la Puerta del Príncipe en la pasada temporada en la plaza de la Maestranza de Sevilla. Sea como sea, la máxima atención está puesta sobre la rutilante presencia de Morante, un torero que vuelve sin haberse ido abriendo de paso una nueva era en el coso sevillano. EFE

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