La agricultura periurbana, una opción para la despensa del "urbanita" que avanza en España

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Juan Javier Ríos

Madrid, 3 abr (EFE).- La agricultura periurbana protagoniza ya iniciativas para llevar a la despensa de los "urbanitas" alimentos cultivados en su ciudad; un modelo que avanza tímidamente en España mientras hay países con jardines convertidos en huertos que proveen alimentos, mejoran la calidad del aire y fomentan la cohesión social.

Uno de los mayores expertos en España sobre este movimiento es Julián Briz, catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y presidente de la Sociedad española para la Promoción de la Naturación Urbana y Rural (Pronatur).

En España, el movimiento se refiere a huertos que nacen en la periferia de grandes ciudades y que, en muchas ocasiones, terminan formando parte de la trama urbana debido al crecimiento de la misma, según explica.

Sirven no sólo para proveer alimentos "frescos y cercanos", sino también reportan "mejoras ambientales" en calidad del aire o incluso potencian la integración social del vecindario.

Más allá de España, este movimiento tiene una fuerza importante en La Habana (Cuba), donde muchos huertos sustituyen a los jardines aportando una "parte importante" de alimentación a sus vecinos.

En Copenhague (Dinamarca) existen bloques de viviendas con huertos mientras en Oslo (Noruega) hay experiencia de nuevos edificios construidos con terrazas en las que hay pequeñas parcelas para el cultivo.

 En zonas de Asia, hay incluso cultivos de arroz en azoteas, lo cual "revaloriza a su vez el inmueble", ha detallado el experto.

El proyecto 'La ciudad de los 15 minutos' consiste en que cualquier ciudadano tenga a menos de 15 minutos de su domicilio lo necesario para satisfacer sus necesidades básicas, entre ellas la alimentación de proximidad, y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, es una de las defensoras de esta idea, según recuerda Briz.

No obstante, estos proyectos corren el peligro de desaparecer al ir vinculados a iniciativas políticas en curso.

Por otro lado, Briz reconoce que este nuevo tipo de agricultura necesita tecnología, inversiones y se encuentra con el problema de la "limitación del espacio" en un contexto de presión inmobiliaria en el que los terrenos para construcción tienen "un mayor pecio" que si se destinan a agricultura.

Pero para eso también puede haber una solución, como se ve en grandes urbes chinas en las que ya se habla de crear torres de edificios de "20-25 pisos", con plantas enteras dedicadas a la producción de hortalizas (agricultura en vertical), según avanza este experto.

En todo caso, Briz tiene claro que este tipo de agricultura es complementaria a la tradicional.

En Humanes, al sur de Madrid, José Luis Martínez creó un proyecto de agricultura periurbana que permite alquilar hasta 110 huertos en una parcela de cerca de 12.000 metros cuadrados a un coste de 300 euros el año, 180 si se paga por seis meses o 32 euros/mes.

'Huertos naturales Tucutuco', como así se llama, es un concepto dedicado al ocio y para los amantes de las plantas que desean cultivar y producir alimentos para su consumo, según detalla a Efeagro.

Los perfiles de interesados son variados porque van desde jardineros a albañiles o informáticos.

Martínez les ofrece consejo así como ayuda a la hora de poner en marcha su cultivo.

El cultivo del tomate, pero también de ajos, cebollas, pimientos o berenjenas son el entretenimiento de estos urbanitas apasionados del huerto.

Los participantes suelen repetir y, de hecho, Martínez apunta que ya tiene auténticos "expertos" tras "ocho años seguidos" cultivando.

Este asunto ha protagonizado incluso tesis doctorales como una de la Universidad de Valladolid en la que su autora Ana María Bartolomé investiga el potencial de la agricultura urbana para afrontar los nuevos problemas y retos urbanos.

La tesis, leída en 2024, concluye que la agricultura urbana es aún "incipiente" pero puede desempeñar, además de la función productiva, otras educativas (huertos escolares), sociales (huertos comunitarios), medioambientales y de recuperación de suelo agrario.

Una de las conclusiones más llamativas recoge que la agricultura urbana "puede recuperar la disponibilidad de alimentos cercanos, otorgando nuevos atributos a la misma donde destacan lo ecológico, lo sostenible, lo justo y lo solidario". EFE