Salvador Ruiz
Málaga, 3 abr (EFE).- El Paso de Riogordo, en Málaga, uno de los autos religiosos más conocidos de Europa, es también un elemento de unión de políticos de diferentes partidos, que encarnan, junto a numerosos vecinos, una escenificación de la pasión de Jesucristo que cumple 75 años.
Personas que ocupan o han tenido cargos en el PSOE, Izquierda Unida (IU), el PP o que pertenecieron al antiguo Partido Andalucista (PA) se convierten en actores en esta escenificación de la vida, pasión y muerte de Jesús, estrenada en 1951 y en la que se implican más de 600 vecinos que convierten su localidad en Jerusalén cada Viernes y Sábado Santo, con 17 escenas.
El personaje de Jesucristo lo encarna el exconcejal del PSOE en esta población Rafael Narváez, que lleva dos décadas dándole vida, mientras que el actual alcalde de Riogordo, Antonio Alés, del Partido Popular, lleva unos años siendo Abraham.
El exedil de IU en el Ayuntamiento de Málaga Juan Gavilán hace de ciego, y el actual concejal portavoz del PSOE en el Consistorio de Riogordo, Germán Luque, algunas veces, como el pasado año, se viste de romano y toca la corneta en la banda de El Paso.
La diputada provincial del PP y teniente de alcalde de Riogordo Sagrario Molina interpreta a Salomé, además de ser tesorera de la Junta Organizadora de El Paso, cargo en esta entidad que ocupaba ya antes de tener responsabilidades políticas.
El que fuera edil del PA y candidato a la alcaldía años atrás Antonio Gavilán representó a Pilatos, ahora es integrante del sanedrín un día y otro actúa de ciego, además de haber sido durante unas dos décadas presidente de la asociación de El Paso.
La hermana de Antonio Gavilán, Lucía, fue concejala del PP y también candidata a la alcaldía; hace de samaritana y comparte la escena de su arrepentimiento junto al pozo con el Jesucristo que encarna Rafael.
Las discrepancias políticas quedan aparte en esta escenificación: "El Paso está por encima de la política y por encima de todos; todos estamos por debajo, El Paso es lo importante", destaca a EFE el regidor.
En un recinto natural con más de 8.000 metros cuadrados al aire libre y 2.500 sillas se puede presenciar esta representación, declarada ya en 1996 fiesta de interés turístico nacional.
Se desarrolla durante aproximadamente tres horas y cuenta con cuatro pórticos, un río, un rebaño de ovejas, un puente, un pozo y un huerto de olivos, entre otros elementos y escenarios.
"Es la expresión de la identidad de un pueblo que se une generación tras generación para mantener viva una tradición que forma parte de nuestra historia y de nuestra forma de entender la Semana Santa", ha destacado el alcalde.
"Es el alma de un pueblo que se entrega por completo a la tradición", ha añadido. EFE


