Condenado a 34 años de prisión por agredir sexualmente a su hija menor durante casi una década en Mallorca

El tribunal balear responsabiliza a un hombre por múltiples ataques contra su hija desde los cuatro años, le impone 34 años de encierro y una indemnización, mientras la víctima afronta graves secuelas psicológicas y la sentencia puede ser recurrida

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La víctima de estos hechos ha requerido atención psicológica constante, tratamientos médicos y ha sido hospitalizada repetidas veces en una unidad psiquiátrica como resultado de conductas autolesivas y pensamientos suicidas relacionados con las agresiones sufridas desde su infancia. Según informó el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB), la Audiencia Provincial de Baleares dictó una condena de 34 años de prisión para un hombre acusado de agredir sexualmente a su hija menor de edad de forma continuada durante casi diez años en Mallorca.

De acuerdo con la información difundida por el TSJIB y recogida por diversos medios, los magistrados establecieron que el condenado es responsable de tres delitos continuados de agresión sexual. Además de la pena de prisión, el tribunal impuso al acusado la obligación de abonar una indemnización de 15.000 euros en favor de la víctima por los daños ocasionados.

El fallo judicial concluyó que la declaración de la menor reúne todas las garantías de credibilidad, ya que fue considerada por la Sala como "persistente, verosímil, carente de móviles espurios, creíble y no contradictoria". Por este motivo, la versión de la víctima se tomó como prueba de cargo suficiente para fundamentar la condena impuesta al acusado, cuya declaraciones en el juicio quedaron desacreditadas y sin valor probatorio, según destaca el TSJIB.

La Sala observó que el procesado se aprovechó tanto de su condición de padre como de la edad temprana de la afectada para someterla de forma reiterada a conductas de abuso y violencia sexual desde los cuatro años. Según detalló el Tribunal Superior de Justicia de Baleares, la intensidad y el grado de las agresiones se agravaron a medida que la menor crecía, extendiéndose hasta que la víctima cumplió 13 años.

Los hechos probados incluyen tocamientos y violaciones, así como actos en los que el hombre obligaba a la niña a ducharse o quedarse desnuda frente a él y le dirigía comentarios de contenido sexual acerca de otras mujeres. El tribunal también indica que en 2020, cuando la menor tenía 13 años, el acusado la llevó en una furgoneta a un lugar apartado, la agredió físicamente y la violó de manera violenta, golpeándola y sujetándola contra su voluntad.

Ese mismo año, un juzgado de Palma suspendió el régimen de visitas del hombre en el transcurso de un procedimiento judicial iniciado por violencia habitual, tanto psíquica como física, y lesiones contra la menor, según detalló el TSJIB. Dicha causa concluyó con otra sentencia condenatoria contra el acusado. Con base en la resolución judicial, la menor ha requerido acompañamiento psicológico y ha tomado medicación con regularidad. Los informes clínicos consignan que la víctima ha sido ingresada en repetidas oportunidades en una unidad psiquiátrica debido a la gravedad de sus trastornos emocionales, que incluyen pensamientos suicidas y conductas autolesivas atribuibles a la violencia sufrida.

Tal como publicó el TSJIB, la resolución emitida por la Audiencia Provincial de Baleares aún no adquiere carácter firme, dado que el condenado conserva la posibilidad de interponer un recurso de apelación ante la Sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Baleares. El expediente judicial subraya la trascendencia de los testimonios y peritajes médicos en la determinación de la responsabilidad criminal y la magnitud de las secuelas psicológicas en la víctima.