Una veintena de líderes UE, sin Sánchez, coordinan medidas para reforzar la competitividad antes de la cumbre informal

Presidentes y primeros ministros de veinte países, entre ellos Alemania, Francia e Italia, acordaron impulsar nuevas acciones para fortalecer la industria y el comercio europeo, reclamando decisiones inmediatas para enfrentar desafíos energéticos y proteger sectores estratégicos ante la competencia internacional

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La revisión de los mecanismos para la imposición de tasas a las emisiones de CO2 y la creación de estrategias para tomar decisiones prioritarias en el Consejo Europeo se situaron entre los focos principales de la reunión celebrada este jueves entre los líderes de 20 países miembros de la Unión Europea. Según consignó el medio, la mayoría de los jefes de Estado y de Gobierno participaron en este encuentro, destinado a coordinar medidas que fortalezcan la competitividad y el mercado único del bloque, mientras el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no acudió a la cita previa y asistió directamente a la sesión informal principal impulsada por António Costa, presidente del Consejo Europeo, en el castillo de Alden Biesen, cerca de Bruselas.

De acuerdo con el medio, la sesión inicial surgió por iniciativa de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; el canciller alemán Friedrich Merz, y el primer ministro belga Bart de Wever, quienes conformaron un grupo orientado a abordar la competitividad europea. Este formato busca establecer reuniones periódicas antes de los Consejos Europeos, y en esta ocasión contó con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, así como representantes de Austria, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Eslovaquia, Suecia y Hungría.

Según publicó la fuente, la agenda de este grupo centró su análisis en tres líneas prioritarias: completar el mercado único europeo, simplificar el marco regulatorio y reducir los precios de la energía mediante políticas comerciales ambiciosas y pragmáticas. La discusión puso énfasis en relanzar la industria europea frente a la competencia internacional, poniendo especial atención en iniciativas para imponer tasas a las emisiones de carbono y explorar alternativas que agilicen la adopción de decisiones relevantes.

El medio detalló que durante la reunión se pactó volver a convocar este formato en marzo, aprovechando el margen de la próxima cumbre de líderes en Bruselas. Entre los objetivos declarados está el de mantener la atención sobre los desafíos de competitividad y definir tanto metas como plazos concretos en estas materias. En la víspera del encuentro, fuentes del gobierno español manifestaron a la prensa que España comparte las preocupaciones principales relativas a la competitividad del mercado europeo y la necesidad de evitar el consenso obligatorio de los 27 miembros, el cual, según estas fuentes, ralentiza notablemente la capacidad de respuesta de la Unión. Sin embargo, dichas fuentes no aclararon los motivos exactos por los que Sánchez no participó en la reunión previa de los 20 líderes.

Tal como consignó el medio, las autoridades españolas ratificaron su apoyo a la propuesta de priorizar los productos fabricados en Europa como medida de incentivo industrial, y a establecer condiciones específicas sobre las inversiones extranjeras para asegurar la transferencia de conocimiento y tecnología al territorio europeo.

Bart de Wever, anfitrión de la reunión previa, declaró ante la prensa que existe un consenso amplio acerca de la necesidad de realizar acciones inmediatas para proteger la industria europea, en vista del riesgo de que sectores estratégicos como el acero o la petroquímica sean superados debido al contexto internacional. Según informó el medio, De Wever recalcó que los líderes esperan recibir propuestas “concretas sobre la mesa cada mes” desde Bruselas, y piden que este ritmo de trabajo se traduzca en la adopción de medidas durante el presente año para fortalecer la competitividad de manera efectiva.

Por su parte, Meloni explicó que el encuentro permitió acercar posiciones entre los países que reconocen la urgencia de responder ante la situación de la industria europea, estructurando una estrategia que marque a la Comisión Europea la necesidad de actuar más allá de las reflexiones preparatorias del Consejo previsto en marzo. La líder italiana expresó que los asistentes desean recorrer “paso a paso” el avance de las propuestas, así como verificar que las orientaciones de los 27 estados miembros se apliquen de manera eficiente en ámbitos como la reducción de la burocracia o la gestión de los precios de la energía.

El medio también detalló que, entre los planes destacados por los participantes, figura la revisión periódica de los mecanismos regulatorios vinculados a la crisis energética y la protección de los sectores económicos considerados estratégicos. Los encuentros periódicos de este grupo buscarán garantizar un seguimiento riguroso a las decisiones establecidas, supervisando tanto la coordinación intergubernamental como la implementación de compromisos en materia de industria y comercio dentro de la Unión Europea.

La urgencia de reforzar la capacidad industrial y comercial, junto con la protección de los intereses estratégicos del continente ante la presión internacional, aparece así como una de las prioridades que han impulsado la convocatoria y realización de este conjunto de reuniones, según reportó el medio. La agenda continuará en el próximo Consejo Europeo, donde los líderes esperan consolidar los acuerdos preliminares y avanzar en la adopción de un marco común que permita hacer frente a los desafíos identificados colectivamente en estos encuentros.