
Durante la sesión de control en el Pleno de la Asamblea de Madrid, Isabel Díaz Ayuso insistió en que la entrega de la Medalla Internacional al pueblo de Estados Unidos responde a la larga historia compartida entre las dos naciones y no a una orientación política determinada. Según informó Europa Press, la presidenta madrileña subrayó que el reconocimiento no se concede a un gobierno concreto, sino al país en su conjunto, en conmemoración de sus 250 años de independencia. La discusión surgió en un contexto de críticas de la oposición sobre la gestión internacional y sanitaria del Ejecutivo autonómico.
De acuerdo con lo publicado por Europa Press, Ayuso argumentó ante los diputados que la decisión de entregar la Medalla no responde a afinidades partidistas ni a coyunturas políticas, sino a la relación histórica entre España y Estados Unidos. Además, la presidenta defendió que es fundamental que las relaciones entre naciones no dependan de los cambios de gobierno, sino de vínculos a largo plazo entre pueblos y ciudadanía. En este sentido, afirmó: "Quiero que quede claro que esa medalla va a una nación, esté en un gobierno o esté en el otro. A una nación compuesta por votantes republicanos, por votantes demócratas o por no votantes", enfatizando el carácter institucional del galardón.
Europa Press detalló que Ayuso respondió a una pregunta de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, quien cuestionó el motivo y el momento oportuno de la entrega del reconocimiento internacional. Ayuso manifestó su desacuerdo con la política exterior del Ejecutivo nacional, al que acusó de haber "aislado" a España en el escenario internacional y de priorizar la relación con actores como Hamás. "No se pueden romper los puentes entre naciones porque un Gobierno ahora mismo, que ni siquiera da explicación si en el Congreso de los Diputados, haya decidido aislarnos ante el mundo y solamente llevarse bien con Hamás", aseveró la presidenta madrileña durante su intervención en el Pleno.
La jefa del Ejecutivo autonómico matizó, además, que la política exterior debe permanecer alejada del debate partidista y de las diferencias coyunturales entre gobiernos de distinto color político. "A pesar de los gobiernos, la vida sigue y una cosa son los ciudadanos y las naciones; y por otro lado los ejecutivos que van y vienen", recalcó en su intervención, citada por Europa Press. Para Ayuso, la entrega de la Medalla Internacional refuerza el compromiso de Madrid con el mantenimiento de los lazos atlánticos, subrayando que "desde el Gobierno madrileño no van a romper los puentes atlánticos con Estados Unidos, un país con el que siempre se ha entendido España y lo va a seguir haciendo".
Según reportó Europa Press, la reacción de la oposición fue inmediata. Manuela Bergerot insistió en que los reconocimientos internacionales no ocultan las dificultades internas del Gobierno de la Comunidad de Madrid y vinculó la entrega de la medalla a los problemas en la sanidad regional. Bergerot advirtió a Ayuso sobre el futuro de la conocida como 'Ley Quirón', que el Ministerio de Sanidad, presidido por Mónica García (Más Madrid), está impulsando para restringir la colaboración público-privada en la sanidad. De acuerdo con Europa Press, la portavoz aseguró que estas medidas alterarán significativamente el funcionamiento actual del sistema sanitario madrileño.
El debate, según consignó Europa Press, también centró la atención de la portavoz del PSOE, Mar Espinar, quien vinculó la política internacional de Ayuso a posturas que, en su opinión, no representan los valores mayoritarios de la sociedad madrileña. Espinar cuestionó abiertamente los referentes internacionales de la presidenta regional y citó ejemplos polémicos de figuras estadounidenses. En el Pleno, la portavoz socialista preguntó: "¿Me puede decir quién es su faro en el mundo libre? Trump, Epstein, los agentes del ICE, que asesinan a sangre fría, que están persiguiendo a gente por hablar español... Entérese de algo, señora Ayuso, que detienen a niños de 5 años", acusó Espinar, quien finalmente planteó una pregunta a la presidenta acerca de sus preferencias musicales entre Bad Bunny y Kid Rock, aludiendo tanto a artistas del espectáculo estadounidense como a la polarización política en ese país.
Tal como reportó Europa Press, Díaz Ayuso rechazó las críticas al acento político de la entrega de la Medalla Internacional y reiteró la voluntad de su gobierno de mantener relaciones institucionales sólidas con Estados Unidos, independientemente de la administración que gobierne en cada país. Argumentó que no se deben trasladar los desacuerdos internos a la política exterior, subrayando la importancia de reconocer los vínculos históricos y el papel de la ciudadanía en la construcción de las relaciones internacionales. La presidenta aludió de forma indirecta al Ejecutivo central al afirmar que "es como si el resto de los españoles tuviéramos que ir por el mundo pidiendo perdón por Pedro Sánchez".
Durante la sesión, la atención se dividió entre la política internacional y los retos internos en la Comunidad de Madrid, marcados por las tensiones sobre el futuro de la sanidad pública y la relación con el Gobierno central. Según detalló Europa Press, la oposición buscó vincular ambos planos, presentando la actuación del Gobierno regional en el conjunto de decisiones que, según sus argumentos, afectan tanto al posicionamiento internacional de España como a la calidad de los servicios públicos en la región.
A lo largo del debate, tanto la presidenta madrileña como las portavoces de Más Madrid y del PSOE plantearon sus posiciones sobre el papel que debe jugar la Comunidad en las relaciones exteriores y el alcance de las decisiones institucionales. Europa Press consignó que la controversia sobre la Medalla Internacional a Estados Unidos se inscribe en el marco de la conmemoración de los 250 años de independencia de ese país, así como en el contexto del debate nacional sobre el aislamiento internacional y los alineamientos del Gobierno central actuales.


