
La formación valenciana Compromís enfrenta un escenario interno de posiciones divergentes sobre su participación en los procesos de reorganización impulsados por Sumar, IU, Comunes y Más Madrid, con vistas a las próximas elecciones generales y autonómicas. Según publicó el medio, el diputado Alberto Ibáñez, representante de la corriente Iniciativa dentro de Compromís y adscrito al grupo Sumar en el Congreso, propone que la formación se involucre activamente en la construcción de un frente progresista nacional, y destaca la necesidad de responsabilidad compartida en el espacio político de izquierdas a nivel estatal. Al mismo tiempo, la diputada Àgueda Micó, quien forma parte del sector mayoritario Més Compromís, ha marcado distancias con la iniciativa, señalando que la dirección de Compromís ya optó por configurar el partido como proyecto de obediencia estrictamente autonómica y solo contempla explorar alianzas de carácter electoral.
Tal como consignó el medio, Micó manifestó en una rueda de prensa en el Congreso que su formación no participará en la “reconstrucción” de la izquierda estatal, pese a comprender la lógica que siguen otras formaciones tras los recientes comicios en Aragón y el ascenso de Vox. De acuerdo con su declaración, Compromís se ha limitado históricamente a acuerdos puntuales de carácter electoral con formaciones estatales, primero con Podemos y después con Sumar, dejando a criterio de la coyuntura y del calendario político la decisión sobre una posible coalición en futuras citas electorales.
Por el contrario, Alberto Ibáñez ha defendido abiertamente la conveniencia de integrarse en los procesos de reconfiguración que están promoviendo Sumar y aliados en el Ejecutivo, considerando insuficiente que Compromís se focalice solo en sus resultados en la Comunidad Valenciana. Para sustentar su postura, Ibáñez recurrió a una frase frecuentemente usada por el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, en la que aboga por “más cabeza y menos pureza” en el seno de la izquierda situada más allá del PSOE, e instó a las fuerzas progresistas valencianas y estatales a sumar esfuerzos para atraer al electorado. En esa línea, enfatizó que urge aprender de los errores y asumir autocrítica, señalando que la caída electoral del PSOE no ha sido capitalizada por las fuerzas a la izquierda del mismo.
Micó recordó que cualquier toma de postura final respecto a una alianza se valorará en función del contexto político y sobre la base de los acuerdos puntuales existentes, descartando una implicación estructural en las dinámicas de reorganización estatal. Por su parte, Ibáñez subrayó que existe una emergencia por definir proyectos que puedan concurrir en las elecciones de 2027, aunque puntualizó que la discusión sobre los candidatos debe ceder ante la necesidad de construir una oferta política capaz de competir de manera unificada.
De acuerdo con la información reportada por el medio, Ibáñez cuestiona enfoques excesivamente centralistas en la recuperación de la izquierda alternativa y sugiere integrar las voces de los distintos territorios en la articulación de un “frente amplio”. En contraste, la mayoría representada por Més Compromís mantiene que el papel de la formación debe constreñirse a los intereses y la agenda valencianos, evitando una inserción total en el proceso de unificación de espacios progresistas estatales.
Dentro de la misma formación, estos planteamientos reflejan la convivencia de estrategias opuestas respecto a la implicación en candidaturas de ámbito estatal y la manera en que Compromís articula su relación con las formaciones estatales. Según detalló el medio, Micó reafirmó el carácter autónomo de la dirección de Compromís, mientras Ibáñez remarcó la conveniencia de una única papeleta de la izquierda alternativa tanto en la Comunidad Valenciana como en el resto del Estado para mejorar la competitividad electoral.
El debate interno se produce en un contexto de movimientos entre los partidos progresistas, en el que Sumar, IU, Comunes y Más Madrid han abierto negociaciones para reconstruir el espacio de la izquierda a nivel nacional, en un intento por frenar la fragmentación que, en opinión de Ibáñez, dificulta la captación del electorado en detrimento de opciones conservadoras. Según explicó el propio Ibáñez, alejarse del “patriotismo de las siglas” y diseñar proyectos políticos abiertos a las dinámicas territoriales es esencial para el éxito de futuras confluencias.
Este escenario de tensión interna en Compromís añade complejidad a la evolución del espacio progresista estatal de cara al ciclo electoral que culminará en 2027, con posturas dentro del partido que oscilan entre mantener una identidad exclusiva de obediencia valenciana o asumir mayor implicación en la reorganización de la izquierda nacional promovida por Sumar y sus aliados, según refleja la información publicada por el medio.

